Para estas tres semanas que se nos avecinan, me he propuesto hablarles de mis 3 series tops de Thrillers que he visualizado en el 2019. Como ven, Netflix me ha tenido sumamente ocupada. Me he devorado estas tres series en menos de 12 días.

Como muchos sabrán (o tal vez no), estudio la carrera de Comunicación Audiovisual, así que esta rutina de hacer maratones de productos audiovisuales es como mi pan de cada día. Tal vez durante las temporadas universitarias esta rutinaria actividad puede disminuir, pero nunca desaparece, pues algunos de mis trabajos parciales o finales suelen consistir en análisis de películas y/o series.

Para ya no aburrirlos, pasaré a detallarles lo que haré en estas próximas semanas con mi sección de Crónicas. Como el mismo nombre lo dice, no puedo alejarme de este género literario que está incluido en la historiografía; es decir, en la recopilación de hechos históricos, pues ya hay otro sector dentro de la revista que se encarga de darles una descripción amplia del mundo cinematográfico. Además, vale resaltar que soy muy fiel a mi estilo de escritura.

Iré revelándoles mi lista de series favoritas, una por cada semana junto con anécdotas y sentires que experimenté en el instante de la visualización de algunos capítulos. Intentaré no spoilear y en el caso en el que me vea en la obligación de hacerlo, los advertiré. Así que, pueden leerme con tranquilidad. Si es que no cumplo con mi promesa, les doy permiso para que me baneen sin ningún reproche. ¿Hacemos el trato? ¡Empecemos!

Si tu obra literaria El perfume del best-seller de Patrick Süskind (1985) se encuentra muy gastada y maltratada de tantas leídas que le has dado o te sabes de memoria cada diálogo de la adaptación cinematográfica de Tom Tykwer (2006), pues prepárate para recibir una muy buena noticia. Antes de que te emociones, déjame decirte que si esperas una fiel adaptación de la obra de Süskind da por tachones la buena nueva.

Netflix, hace un par de semanas (para ser exactos, el 21 de diciembre del 2018), estrenó la serie El perfume en su plataforma digital. Al parecer, la empresa comercial norteamericana decidió asumir el rol de Papa Noel y dejar a sus usuarios grandes regalos audiovisuales para las fiestas de fin de año; ya que, en mi humilde opinión, esta no ha sido la única serie que ha logrado poner en éxtasis a varios espectadores.

Dirigida por Philipp Kadelbach.
Reparto formado por 
Wotan Wilke, Natalia Belitski, Marc Hosemann, Marc Hosemann, August Diehl, Ken Duken, Trystan Pütter y Susanne Wuest.

En lo personal, debo aceptar que la serie sufre algunas caídas por algunos momentos (caídas que les iré soltando conforme vayamos avanzando). Sin embargo, estos pequeños altibajos no logran quitarla de mi primer puesto de mis mejores thrillers visto en mi 2019. No quiero asustarlos, pero creo que es necesario comentarles que me he devorado un aproximado de 12 series durante estos 10 días. Series que han sido recomendadas por amigos y unos que otros docentes. ¡Venga! No les mentía cuando les decía que Netflix me ha mantenido sumamente ocupada.

Debo confesar que tenía mis dudas sobre ponerle mi voto de confianza a esta serie en particular, pues, aproximadamente 6 años atrás, leí la obra junto con mi padre. Desde pequeña se me ha inculcado este hábito de lectura y, gracias a la obsesión de mi papá, el ritual literario no acababa ahí, pues al terminar la obra siempre buscábamos ver la película. Yo sé que esto puede parecer estúpido frente a los ojos de especialistas: comparar la obra y la película para luego decir que la obra literaria es mejor. Bueno, yo no estoy aquí para tirarles ese rollo cotidiano, sino todo lo contrario.

Cometí el error de ver la serie alemana sin antes darle un vistazo al tráiler. Es más, tuve la tonta idea de que esta serie sería una adaptación fiel de la obra póstuma de Süskind, pero caí de cara cuando sintonicé los primeros segundos del primer episodio. Les diré que sufrí una decepción grande al inicio. Me sentí estafada porque cuando oí que Netflix lanzaría este producto audiovisual, ya idealizaba a la Francia del siglo XVIII frente a mi monitor. Como no quiero que esto le suceda a ustedes, les adjuntaré el tráiler de la serie nombrada, por si es que no la has visto aún.

No es una recomendación indispensable que tú como espectador leas la obra literaria -que, dicho sea de paso, fue un éxito de ventas que ha sido traducido a más de 45 lenguas- antes de ver la serie. Con ello, quiero decir que la adaptación de Netflix funciona independientemente de si has leído la novela o visto la película. Claro está que aquellos que han logrado sumergirse en la obra del 1985 cuentan con un plus adicional respecto de aquellos que no lo han hecho: comprenderán mejor la gran obsesión de Jean Baptiste Grenouille, el protagonista de la novela. ¡Ojo! Vuelvo a repetirles. Este punto de vista no es necesaria para comprender la serie.

El tráiler completo de por sí revela la trama principal de la historia: el brutal asesinato y mutilación de una joven cantante, Katharine Läufer, quien años atrás había entablado una amistad con cinco jóvenes durante su estancia en un internado. La relación que mantuvo con el quinteto es bastante inusual: todos ellos compartían una obsesión por un sentido del ser humano en particular, el olfato.

Con la muerte de Läufer, el pasado comienza a pesarle a los otros integrantes, quienes inmediatamente son los principales sospechosos del crimen. Este punto no es lo que hace especial a la serie, sino cómo la historia de Süskind ha logrado combinarse con un proceso de investigación policial impulsada por un homicidio que revela una metodología muy particular, un experimento de manipulación perverso.

Se trata de una adaptación trasladada al siglo XXI en Renania, estado occidental de Alemania, que, en lugar de ser narrada desde la perspectiva de Jean Baptiste Grenouille, es contada por la detective Nadja Simón, quien será la encargada de resolver esta serie de brutales asesinatos y de realizar los perfiles psicológicos de los posibles criminales.

Sin duda, El perfume es una adaptación parcial, donde los espacios y personajes dan un giro completo.

Philipp Kadelbach opta por contar esta historia en seis episodios que tienen aproximadamente una hora de duración. Cada uno de ellos cuentan con un constante juego de flashbacks. Debo advertirles que, si desean realmente disfrutar la historia, no deben darle una visita rápida a sus capítulos, pues esta está plagada de sutilezas y detalles memorables. La serie merece que la aborden y devoren con calma para que no sufran una gran decepción.

Desde mi perspectiva, podría decirles que la serie está dividida en dos partes. Los tres primeros capítulos nos enseñan sobre el concepto aromático, el “enfleurage”, el corazón de toda fragancia y/o la síntesis, y nos presenta y contextualiza, tanto en la narración actual y pasada, la vida de los seis jóvenes coprotagonistas. La otra parte está basada particularmente en las expectativas frustradas de cada uno de los personajes de la historia. Cada una de ellas irán convergiendo en una cadena circular cuyo epicentro será la reiterada búsqueda del amor correspondido. Un tema interesante, ¿verdad? ¿Quién no quiere ser amado por la persona que uno ama?

Al contrario de lo que acontecía en la novela y en la película del 2006, la serie no trata de evocar ningún tipo de fragancia, sino se centra únicamente en la búsqueda de un aroma que logre manipular la voluntad de aquellos que lo perciben. No piensen que este punto hace que la serie pierda su magia. Solo nos muestra otra cara de la novela: el intenso deseo de ser amado, sin importar el modo para conseguirlo. Aquí se pone en duelo la moral y ética de cada personaje. Por supuesto, el conseguir la fragancia que hace que todos te quieran es tanto para la novela, la película y la serie, el leit-motiv.

PUNTOS A FAVOR DE LA SERIE (SIN SPOILERS)

Uno de los detalles muy logrados por esta adaptación es su banda sonora, aquella que me resulta totalmente inquietante y densa, pues está formada por armonías pesadas que se entrelazan con un ritmo pausado como lo requieren los casos de investigaciones criminalísticas. Este punto me hace recordar a uno de los comentarios de un docente: sino quieres ser parte de una escena brutal, tápate los oídos. Ustedes se preguntarán por qué. ¡Fácil! No es por ir en contra de Baptiste, pero realmente el sentido que es más sensible en nosotros es el oído. ¿No me crees? Te reto a hacer lo siguiente: busca una escena terrorífica, reprodúcela justo cuando la víctima va a ser acribillada, tápate los oídos y mira toda la escena. Verás que no tendrás la misma reacción que cuando ves la misma escena oyéndola. Este es un truquito que suelo emplear en la mayoría de casos cuando voy al cine. Muchos, al obviar esta información y al ver que reacciono diferente al resto, me tildan de fría o que sufro de alexitimia. ¡Bah! Podría decir que solo soy astuta, ¿no?

La estética de la fotografía es otro punto que no se debe pasar desapercibido. Esta se divide en dos claros contrastes. Cuando se recrea la inocente juventud de los seis miembros de la agrupación, las escenas se bañan de colores cálidos donde el naranja es el resaltante. Sin embargo, cuando se recurre al presente, las tomas se tornan a un verde oscuro con grises. Cada vez que veo películas o series que emplean está metodología de contraste me parecen fabulosas. Pienso en todas las plantillas de luces que han tenido que cargarse los Gaffers de dicha producción. No los quiero asustar con los pensamientos de una audiovisual en pleno aprendizaje aún, así que les diré por qué estos tonos de colores me parecen perfectos para la serie.

Por si no lo sabían, los colores cálidos transmiten la vitalidad, el entusiasmo, lo acogedor y la exaltación. Características esenciales de muchos adolescentes y que no pasan desapercibidos en la vida de nuestros personajes. ¿Y qué hay del verde oscuro? Pues este representa todo lo contrario al verde claro: el principio de la muerte, lo venenoso, lo tóxico. ¡Lo indescriptible! ¿Se han puesto a pensar si su vida estará pincelada así? En mi caso, podría decir que en parte. Por mi infancia sé lo que es la felicidad, lo acogedor, la vitalidad. Hace unos meses atrás conocí los mensajes fríos que te trae un verde oscuro, pero ya no más. No puedes truncarte siempre en un mismo color. Coge agua, pincel, otro pote de pintura y comienza a hacer tachones con otros tonos.

Finalmente, los cabos sueltos que se van arrojando en los primeros episodios logran descifrarse de una forma brutal que te puede dejar la piel de gallina. Es un microcosmo profundamente siniestro donde la inocencia de los infantes es corrompida brutal y sádicamente. La relación de los seis jóvenes con su sentido del olfato logra, hasta cierto punto, mover de la tierra al espectador. Las revelaciones que se van descifrando logran ser perversas y sórdidas. Y es que la turbación juvenil provocada por dos sectores -en primer lugar, el sexo, la sexualidad, el deseo y la violencia; y, en segundo, la inocencia y el afecto. Ambas partes nos ilustran y perfilan las personalidades de nuestros coprotagonistas en el futuro- moldean la idea principal de la novela de Süskind, alimentando la curiosidad de los miembros del grupo del orfanato.

Este punto puede ser muy cuestionado por varios espectadores, pues no es de extrañar que estas escenas en particular logren despertar la incomodidad de algunos fans por manifestar actividades misoginias, pues no hay ningún personaje femenino en la historia que se libre de una situación traumática. Coyuntura similar a este mundo decadente, ¿verdad? ¡En la mayor parte!

PUNTO NEGATIVO DE LA SERIE (SIN SPOILERS)

El trama que trabaja este thriller funciona razonablemente bien en gran parte de la historia. Sin embargo, según mi criterio, la guionista de la serie decidió regalarnos una solución un poco torpe y algo sobre explicada de quién es nuestro asesino en serie. A pesar de ello, puedo decir que cuenta con un final decente que incluye un giro inesperado de 270° cuando se devela con quién realmente debíamos descargar nuestro odio.

Ya a mitad de la serie comencé a sospechar de todo el mundo. Conforme iba avanzando, las dudas se incrementaban más y se colmó rápidamente casi en los últimos minutos del capítulo final. A los segundos, regresé a la vida cuando volvieron a dispersar nuevos cabos sueltos. La misma tensión que la serie nos regala en su escena final deja a sus espectadores con una hipotética segunda parte de la trama. Es que existen muchos piezas sueltas aún. Además, en los seis episodios sacados a la luz no se logra dar un panorama completo de lo que realmente es Jean Baptiste para Patrick Süskind. ¡Esperamos más! O, bueno, yo espero más.

Debemos admitir que es una novela que cuenta con un gran nivel de dificultad de adaptación, pues el trabajo que realizó Tom Tykwer, en mi opinión, no tuvo un final tan prometedor como el inicio que nos regaló en su filme.

DESGLOSE DEL PERFIL DE LOS PERSONAJES

Creo que es indispensable este sector, ya que estoy segura de que todos conocemos a cada uno de estos personajes en nuestra vida diaria y hasta nosotros mismos podríamos hallarnos en uno de ellos. Escalofriante, ¿verdad? Recuerden que esta serie es una adaptación en nuestro mundo moderno. Entonces, no está tan fuera de la realidad. Además, lo que ha logrado, tanto el director y guionista de la serie, es digno de aplausos: unir la obra de Jean Baptiste con su protagonista y coprotagonista.

DATO CURIOSO: Patrick Suskind es de la clase de autores que no ponen el voto de confianza a los productoras audiovisuales, pues teme que las perspectivas que él brinda en sus obras se conviertan, dentro de un aparato tecnológico, en figuras reducidas a clichés y estereotipos. Antes de dar su total consentimiento a Tom Tykwer para adaptar una de sus obras más queridas, el hombre rechazó demasiados contratos de productoras Hollywoodenses. Esto me hace preguntarme: ¿qué habrán hecho Netflix y Philipp Kadelbach para convencerlo de hacer otra adaptación de su obra El perfume?

La obra de Süskind pone toda su atención en un asesino en serie, Jean Baptiste Grenouille de la Francia del siglo XVIII. Este personaje asesina a mujeres vírgenes con el fin de extraerles su aroma para crear una fragancia poderosa que someta la voluntad de quien lo perciba. Es un hombre obsesionado con el sentido del olfato. Él carecía de un olor propio, razón que explica su afán por dedicar gran parte de su vida en la elaboración de perfumes. Los olores nunca habían sido tan mortales, ¿verdad? El olfato es el único sentido, de los cinco que tenemos, que nunca logra descansar, al menos así lo piensa Baptiste Grenouille.

¿Por qué les cuento esto ahora? ¡Sencillo! Es un punto indispensable para que entiendan lo que les voy a explicar a continuación. De aquí en adelante, si me sigues leyendo, queda bajo tu propio riesgo, pues haré pequeños spoilers de la vida personal de cada personaje de la trama. ¡Advertido estás!

Absolutamente cada uno de nuestros protagonista y coprotagonistas cuentan con un trastorno. Sí, hasta los mismos oficiales de investigaciones. Es que debemos ser conscientes de que todos siempre contamos con un pasado oscuro. Probablemente, uno los guarden mejor que otros, pero eso no quita que tú tengas una cicatriz profunda.

En el episodio tres de la serie, cada uno de nuestros sospechosos principales es interrogado por la investigadora Nadja Simón. La detective, al encontrar la obra de Süskind debajo del colchón de una de nuestras sospechosas, comienza atar los cabos sueltos con el asesinato brutal de Katharine. Razón por la cuál ella lanza la misma pregunta para cada uno de los interrogados: ¿de qué trata la obra El perfume? Es justamente este jodido episodio que me volvió loca. ¿Por qué? Todos dan una respuesta diferente. Interpretan la obra de una manera particular. Sin embargo, ninguno de ellos dejan de ser Jean Baptiste. ¡¿Qué?! ¿No lo viste así? Todos representan, en parte, al asesinato en serie de la obra literaria. !Empecemos a desmenuzar a cada personaje!

August Diehl como Moritz de Vries, El perfumista.

El libro trata del placer sensual del olfato.

Moritz representa la parte innata del olor. Uno de los primeros sospechosos del crimen. Era de esperarse, ¿no? Sin embargo, no es nuestro asesino en serie, pues solo comparte una de las caras de la obsesión de Baptiste, la principal: los aromas. Sabe perfectamente cuál es el método para extraer los olores, pero sus deseos para asesinar y conseguir lo que desea no son tan desbordantes como para matar.

Opino que todos tenemos algo de él. No sé ustedes, pero cuando frecuento mucho a una persona, siempre tiendo, de forma inconsciente, a guardar el aroma de mi compañero(a). Cuando siento el olor en cualquier rincón del mundo, se me viene un bombardeo de recuerdos compartidos con el/la propietario(a) del aroma. ¿Les ha pasado? Leí por ahí, que son a veces estas fragancias el motivo principal para que acontezca un enamoramiento. No lo sé del todo. Yo tengo aún impregnado en la memoria el aroma de una de las personas con las que solía andar hace un par de meses. Ahora que ya no podemos vernos ni somos los mismos. Ruego que no se acerque a mí una persona que desprenda un olor similar al de mi compañero. No cabe duda, al menos para mí, que el olfato es un instinto poderoso que puede convertir mi mundo en decadencia por unos minutos.

 Trystan Pütter como Thomas Butsche, El proxeneta.

El libro se trata de una madre muy mala. Una vendedora de pescado que tuvo un hijo y lo lanzó a la basura. Y ya no leí el resto.

Este podría ser uno de los personajes más oscuros de la serie. ¿Qué representa él a Jean Baptiste? Pues, ese deseo innato de que la madre es la culpable de todo lo acontecido. Si bien recordamos, Baptiste fue abandonado por su madre en residuos de pescados podridos. No es una madre ejemplar, ¿no? Su madre se hace cargo de él gracias a que es obligada hacerlo por la policía francesa.

Si bien Thomas no es una persona ejemplar, muestra cierta ética y moral cuando se le presenta el caso de la prostituta que abandona a su hija diez horas y luego la encierra dentro del armario de su habitación donde ella se acuesta con sus clientes. Tanto es la indignación del proxeneta que termina despidiendo y denunciando a la madre en una Demuna alemana. La persona que la atiende, una mujer de edad, no es de mucha ayuda. Razón por la cual, él sigue reforzando su idea de que las madres son las peores.

No tengo mucho que decir con respecto a este punto sobre las madres. Supongo que cada uno tendrá anécdotas malas con sus predecesores. Lo que podría resaltar del hilo de vida de Thomas es que la niña a la que decide ayudar tiene un enorme parecido a Katharine. ¿Casualidad?

Christian Friedel como Daniel Sluiter, Sin dientes.

Grenouille, él mismo no huele a nada. No tiene olor corporal. También es un perdedor. Un Don nadie, pero luego… ¡Pum! Por fin quiere ser alguien mediante el perfume.

Este es uno de los personajes que tocó carne en mí. Me causó mucha ternura y es que representa a la depresión máxima y, no solo ello, sino también el sentimiento más característico de Baptiste: sentirse un Don Nadie. ¿Quién no se ha sentido así en algún momento de su vida? Sobre todo, cuando la depresión acecha. Es normal, en parte, experimentarlo, pero solo si esto dura por un tiempo breve.

Daniel Sluiter es un personaje noble, tímido y quien siempre fue víctima de burlas. Características esenciales para que puedan hacer de él lo que quieran. Su psicóloga vaya que lo sabía, ¿no lo creen? Intentemos no ser un Sluiter más en el mundo, abramos un poco más la mente y subamos el autoestima. Todos tenemos algo que mostrar. Miedo siempre habrá, pero que eso no te apague, ni menos que te detenga para ser alguien. Cómprate una botella de aceite, restriéguatelo por todo tu cuerpo y que te resbale “el que dirán”.

Ken Duken como Roman Seliger.

La obra trata sobre el amor. Grenouille quiere ser amado, pero sabía que nadie podía amarlo. Es un monstruo.

Este personaje se moría por el amor fiel de Katharine, pero al no poder obtenerlo, porque su compañero, el futuro proxeneta, le llevaba ventaja, decide unir lazos con el otro personaje femenino de la agrupación, Elena. A ella la obliga a tener un amor lleno de mentiras y despechos a través de abusos. ¿Ya entienden que relación tiene él con Baptiste? ¡Simple! Representa el objetivo principal de nuestro asesino en serie: quiere que todos lo amen, razón principal del por qué la fragancia era su meta final.

Roman: el hombre que quería amar y no sabía amar y quería ser amado y nadie podía amarlo. ¿Te suena conocido? No se desprende mucho de la realidad. Si el amor fuera correspondido, el mundo sería rosa y nadie aprendería de las caídas amorosas. No habrían progresos con respecto al amor propio, ni al respeto. Un personaje que se esconde mucho o poco en cada persona.

Natalia Belitski como Elena Seliger.

Grenouille, el protagonista, asesina a mujeres para hacer perfumes con ellas. Se supone que el perfume le da poder porque tiene miedo de la gente.

Elena representa a varias mujeres de nuestro país: muestra sumisión frente a su esposo. Un detalle que deberíamos ir cambiando en nuestras mentes. Bajo ningún motivo debemos permitir recibir abusos de ningún tipo ni menos soportarlo por alguna razón. Nada lo justifica. Ni sus hijos. Ni los años que llevan de casados. Absolutamente nada. Él/la que lo hace una vez, lo vuelve hacer dos, tres e infinitas veces. Sí, porque esto no es un problema que lo abordan solo las mujeres sino también los varones. Que se propague diversos casos de feminicidios o abusos hacia la mujer no significa que los hombres tampoco sean víctimas de estos actos. Mi consejo es para ambos.

Retomando a lo anterior, este personaje puede ser la más vulnerable de todos, pero el nivel de frialdad con la que cuenta se mantiene en un grado respetable. Casi en los últimos episodios se puede ver cómo intenta manipular a Sin dientes para que la ayude a escapar de su marido, quien abusa sexual y físicamente de ella. No es la primera vez que lo hace. La primera experiencia fue cuando manipuló a su antojo a la madre de uno de los niños que asesinó. Estas dos características, la vulnerabilidad y la manipulación, son las que se pueden desprender de nuestro personaje principal de la obra póstuma de Süskind .

Friederike Becht como Nadja Simon y Wotan Wilke Möhring como el fiscal Grünberg.

Esta pareja representa a varios amantes de siglos pasados y presentes. Amantes ocasionales donde uno no soporta la idea del que el otro no pueda corresponder de la misma manera a sus sentimientos, ya que se encuentran atados a votos nupciales. En este caso, la investigadora Simon es la que se encuentra obsesionada con el fiscal que lleva el caso de Katharine.

Nadja está cargada de grandes personalidades que ella aún no logra ver debido a que sus inseguridades la reprimen. Al no poder conseguir totalmente al amor de su vida, decide quedarse con la obra máxima de toda la serie de asesinatos: el perfume. Dicho sea de paso, que no funciona solo como una atracción sexual. Si recordamos el final de la novela, debemos saber que Baptiste es devorado vivo por no usar la medida correcta al aplicarse el perfume. El olor no solo afecta a las víctimas sino también al que lo posee. Esto es justamente lo que hace poderosa a la investigadora, pues al no percibir olores no podrá ir en contra de ella misma. Es la única que puede destruir este arma mortal.

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Susanne Wuest como la psicóloga y asesina de la serie.

El perfume representa el peligro. Con una sola gota consigues todo lo que quieres. La psicóloga, al no saber cuál es la cantidad necesaria para aplicarse y asustada por lo que le acababa de suceder (el intento de abuso sexual de uno de los oficiales), decide advertirle la amenaza que puede englobar la vida de Simon si se queda con la fragancia. El final de la trama cada uno de nosotros ya lo sabemos. ¿Ustedes que hubieran hecho si tienen el poder de un arma poderosa que saben que no pueden usar en su contra? Probablemente, yo también hubiera caído en ese juego enfermo.

La vida de la psicóloga tampoco ha sido fácil de llevar, pues vivir siempre bajo la sombra de una de sus hermanas no es tan grato. Para mi buena suerte, y mala para mi hermano, yo soy la primogénita que mis padres suelen resaltar dentro de la familia. Es bueno en parte porque reconocen mi esfuerzo, pero se vuelve tóxico cuando comienzan a reprocharle a mi hermano todos mis logros. Este tema es algo que ya se ha hablado dentro de mi familia y que, al parecer, ya quedó saldado.

FINAL DEL SPOILER

Ya para cerrar, el reparto de la serie cuenta con personajes fríos donde destacan los de Nadja Simon y Elena Seliger, desde mi opinión. Ambos cuentan con una interpretación y una construcción impecable, donde conforme va avanzando la serie, se le va añadiendo capas de personalidades complejas para cada una de ellas.

Una serie que vale la pena mirarla y que requiere de una segunda temporada. ¿Ustedes qué opinan? ¡Nos vemos en la próxima crónica!

Agradecimientos especiales a Gaturro, mi padre, por haber apoyado en la crónica de la semana.