¿Quién más moría porque el 2018 se acabara? Yo sí, necesitaba experimentar un nuevo comienzo y dejar de lado todo lo negativo que había traído el año pasado.

En el artículo de hoy, quiero darles —desde mi perspectiva— una lista de consejos que sé que harán de mi año uno fabuloso, y espero que, si se animan a probarlos, les funcionen para bien.

1) Tener una habitación ordenada.

Este punto es muy importante. La razón por la que menciono esto es que, por lo general, se me complica mantener mi cuarto en orden por más de una semana.

¿Por qué? Quizás algunos concuerden conmigo: despierto temprano para ir a la universidad y, entre elegir ropa, arreglarme y asegurarme de que estoy llevando todo lo que necesito, ya tiré unas cuantas cosas en la cama; seguido a ello, mi pequeña rutina de belleza no me permite dejar ordenado mi tocador; por último, mi escritorio se vuelve un lugar donde dejo esparcidas las cosas que saqué de mi mochila que no necesitaba como lecturas, apuntes, entre otros.

Mi día consiste en pasar casi todo el día en la universidad, almorzar en menos de una hora y trabajar en lo que amo: escribir.

Este último ciclo estuve regresando a mi casa alrededor de las diez de la noche. Lo único que podía hacer era comer algo ligero o tomar una taza de café y, si es que no me bañaba, solo llegaba a mi habitación a dormir.

¡No son excusas! Casi siempre trato de tener mi cuarto ordenado, pero a veces simplemente la flojera y el llegar y verlo desordenado hace que no sepa por dónde empezar.

Vayamos paso por paso. 
¿Qué es lo primero que debemos hacer? Tender nuestra cama. Por lo general, la cama es el centro de nuestra habitación, por ende, si esta se encuentra desordenada, nos dará la impresión de que el cuarto está hecho un desastre cuando probablemente no sea así.

Intenta levantarte unos minutos antes de lo usual para que puedas acomodar tu cama y verás que, como arte de magia, tu cuarto se verá más despejado.

Sumado a ello, procura siempre dejar las cosas en su sitio o cerca. Es decir, si sacas un perfume del tocador, déjalo en donde estaba, y no en tu cama o en tu escritorio. Aquello provocará más desorden.

2) Proyectos claros

¿Qué sería de un nuevo año sin metas o proyectos?

Muchos incluso ya le perdieron la fe a las doce uvas y simplemente creen que las cosas llegarán solas.
¡ERROR!

Nada se hará realidad si es que no pones tu grano de arena para lograrlo, o tal vez más que eso.

Anteriormente, mencioné lo efectivo que es escribir una lista enumerando lo que queremos lograr durante el año. Sin embargo, esta vez avanzaremos un paso más.

En este punto, quiero hablar sobre otro tipo de proyectos, como por ejemplo, un negocio.

Desde hace meses, me atreví a crear un sello propio, una marca.

¿Cuál fue mi secreto? Una sola palabra: perseverar.

Nada es fácil, y si lo es, pues déjame decirte que tomaste el camino equivocado.

Todos aquí idealizamos algo para el futuro, pero ahora te pregunto: ¿cuánto falta para que obtengas ese futuro que deseas?

Por si nadie aún te lo dicho: ese momento, esa señal que tanto esperas para hacer algo, está aquí y ahora. Vamos a poner un ejemplo con uno de los errores más comunes.

Jueves por la tarde. Estamos comiendo una hamburguesa porque “se nos antojó” y nos damos cuenta de que esa no es la vida que queremos y nos prometemos a nosotros mismos comenzar con la dieta el lunes siguiente.

¿Dónde está el error? Exacto, en que por naturaleza, y me incluyo, queremos dejar todo para después.

Entonces, vuelve a pensar en ese proyecto que tanto has anhelado, en el nombre que has pensando para ese negocio que has soñado.

¿Qué esperas? Ve, busca información, invierte, hazlo realidad. No esperes a inicio del próximo mes, semana o hasta año. Ahora es cuando debes empezar.

3) Mente sana, vida sana

Y por último, pero no menos importante, se encuentra nuestra salud.

Una vez oí que con la salud podemos lograr todo. Sí, es totalmente cierto.

Es importante que tengamos esto en cuenta para lo que queremos lograr. Que el 2019 sea la excusa perfecta para comenzar a cuidarnos.

A veces nos obsesionamos con objetos materiales o que no tienen relevancia y nos olvidamos que lo que más nos debe importar somos nosotros mismos. 
Soy de la idea de que los cambios drásticos no nos conducen a nada. El querer hacer tres horas de ejercicio diario, salir a correr antes de que salga el sol, eliminar la comida chatarra, etc… No es así como funciona. Lo mejor es implementar pequeños hábitos en nuestra rutina que, sumados, nos ayudarán a mantener un equilibrio saludable.

Estos hábitos son los que he repetido en más de un artículo

Un litro de agua al día

Una fruta al día

Cenas ligeras

Rutinas de ejercicio antes de bañarte

Escaleras en vez de ascensor

Estar siempre en movimiento

No te prives, solo te estresarás más

Pecar una vez al mes (cantidades grandes) o una vez a la semana 
(cantidades pequeñas)

Meditar

Buscar la manera de descargar tu mente de problemas. No eres una esponja

Tengo tres artículos titulados “BAJA DE PESO Y SIN ESFUERZO” en donde les doy consejos para llevar una vida más sana a personas primerizas