Para ser sincera, cuando tuve que escribir este artículo no tenía ni la más mínima idea de qué iba a tratar. Esta vez, deseaba hacerlo de algo no muy lejano a mí, ni a mi entorno, que se encuentre en el día a día y es entonces cuando me di cuenta de que hay algo de lo que siempre se ha necesitado hablar. De lo que hoy en día encuentro mucha discusión, incluso cuando estoy en clases de la universidad, ya  sea cualquiera, filosofía antigua, narrativa, cine; en todas, creo que siempre está presente el tema de la política.Fuente

Política. Algunas veces un dolor de cabeza para unos, para otros, la política lo es todo y creo que para un gran grupo de personas la política solo tiene valor o solo es recordable y digna de ser tomada en cuenta en momentos de campaña o en crisis. Alguien muy cercano a mí siempre me dice, cada vez que yo necesito discutir algún tema de coyuntura política o social, “zapatero a su zapato” como una forma de decir que cada uno debería encargarse de SU trabajo.  ¿Con la política funciona de ese modo? Yo creo que no, la política es algo del día a día y que se encuentra en nosotros de por sí. Aristóteles decía que el hombre es un Zóon Politikón (animal político/ cívico),  si se sigue esta lógica se podría decir que el hombre de por sí crea polis (ciudades) y las organiza, pero lo importante es que ya es algo dado en él. Han pasado 2400 años desde Aristóteles y aún sigo pensando lo mismo, pero siento que a veces nuestra sociedad peruana se olvida que lo somos, considero que cuando solo recordamos participar de la política en los periodos de campaña o en las movilizaciones estamos demostrando que solamente somos una especie de peones netamente activos en pequeños momentos de nuestra vida y creo que estamos, de esta forma, regalando un derecho, una parte de nuestra esencia como seres humanos a quienes elegimos. Nuestro papel no debería acabar cada pequeño período de cinco años o cada vez que se nos pregunta por la aprobación  de algún funcionario público en alguna encuesta. Se olvida de la participación constante en la política.

Ahora, quiero  referirme a la política universitaria. Si siempre hemos estado en colegios en los que sí o sí debíamos adaptarnos a reglas de conducta, lo cual no quiere decir que en la universidad sea todo lo contrario, solo quiero decir que es en cierta medida distinto, por lo siguiente. Lo primero que notamos al llegar a un lugar como la universidad es la diversidad de personas que hay en ésta, en toda universidad la hay y eso es lo que en definitiva hace más rico el diálogo y sobre todo la representación. Así, instancias como la REA, tomando en cuenta este reto deben lograr su objetivo que es procurar el bienestar de los alumnos ante el máximo órgano de gobierno que es la Asamblea Universitaria, me refiero al hecho de que no es muy fácil complacer a todos pero siempre es necesario escuchar propuestas y lograr el bien común.  Creo que de algo de lo que deberíamos sentirnos “bien” como comunidad universitaria junto con otras casas de estudio como la San Marcos o la Universidad del Pacífico es que contamos con instancias como estas.  Sin embargo, algunos de nosotros, aún continuamos en el mismo estado que nuestra propia sociedad.

En momentos de campaña, desconocemos lo que significa REA o Centro Federado. No sabemos necesariamente las funciones que tienen, y sí, me incluyo, porque yo también he sido parte de este mismo grupo, incluso en las elecciones de este año antes de escuchar cada propuesta siempre alguno de los postulantes me preguntaba si sabía en qué consistía el “asunto”.   Pero debemos despertar, no quiero pensar que somos y continuamos siendo un espejo de nuestra sociedad, si desde afuera gran parte de nuestros seres cercanos están ya desligados de su papel, no creo que deberíamos “continuar” la contaminación del olvido de la política en nuestra vida universitaria, finalmente, no solo consiste en conseguir tu profesión. Todo bien si somos estudiantes que siempre andan preguntando por cómo se usan los fondos para algún tema, que siempre estemos “activos”. Si siempre nos han acusado de ser una “burbuja”, seámoslo quizás pero una de cambio y de no olvido frente a la importancia de la política tanto dentro como fuera.

Ahora, ¿En qué consistirá parte de este pequeño “olvido” por parte de algunos  alumnos? ¿Es solo cuestión de pensar que se calca a nuestra sociedad en nuestra universidad? ¿Será por ello que a veces a algunos les molesta hablar de política? O, ¿Será que están cansados de “algo”? Cuestión de investigar.