El diálogo entre la cultura peruana y el cine se ha establecido de gran manera que, ahora, un mecanismo visual es capaz de abordar un salto al pasado e ilustrar marcas ocultas de lo que era antes el Perú. La oralidad en el país fue en el pasado una herramienta viable para plasmar historias o sucesos que componían la situación cotidiana. Asimismo, era el pasaje de relatos no solo memorables en sentido cultural, sino también eventos fantásticos y terroríficos que fueron movilizados para explicar inseguridades y preocupaciones de muchos peruanos. Yuraq es una película que, como bien se comentó antes, permite ser un medio apto para dar a conocer testimonios que forman parte de la cultura andina y así evidenciar los peligros que existieron en ella.

Este largometraje se basa en la  leyenda de pishtaco (degollador) o nakaq, un personaje mitológico de la tradición andina (Perú y Bolivia). Surge de la población de los Andes Centrales peruanos (Junín, Huánuco, Pasco, Ancash y la sierra de Lima); asimismo, durante la época de construcción de ferrocarriles y carreteras; y la explotación minera intensiva de Ayacucho, Huancavelica y Cusco.  Pishtaco se reconocía como un extranjero blanco (bandolero) que asaltaba mujeres u hombres solitarios, a quienes degollaba para sacarles la grasa y venderla. En la tradición andina, existía un dios (Viracocha- “mar de grasa”) al que se le ofrecía culto con la adquisición de grasas o el estado de gordura, además se creía que la pérdida excesiva de grasa en los pobladores era razón de desprecio. Para los andinos, la marca de gordura y grasa era símbolo de vida, buena salud y belleza. Por lo que la matanza de este degollador –señal de perdida de la fuerza, belleza- fue de gran horror para la región andina.  En lo que respecta con la carne de sus víctimas, se sabe que las preparaba en chicharrones, o en algunos casos los enterraba con vida con el pensamiento que ayudaban a fecundar la tierra y beneficiar el territorio para las construcciones.

Se tenía otra mentalidad de la figura del pishtaco como un sicario enviado por los grupos de poder o por etnias rivales para acabar con personas importantes, o simplemente a gran parte de la población; y, sobre todo a la de bajos recursos y a los viajeros. Durante el segundo gobierno de Manuel Prado, se había convertido en noticias frecuentes los ataques del pishtaco, pero se evolucionó la idea de un trabajo en solitario, pues la venta de grasa y el gran número de víctimas en poco tiempo en distintos lugares no podían ser en mano de una sola persona. Es así como se reforzó la idea de que era un colectivo de pishtacos que actuaban según sus disgustos en la sociedad.

Yuraq filma la historia real de víctimas de este personaje andino. La cinta de terror se desarrolló en la Amazonía peruana durante tres años de trabajo y planea representar la verdadera cara del pishtaco. Es dirigido y producido por el fránces Pierre Taisne y Gabrielle Taisne, y por los peruanos, Sebastián Stimman, quien también interpreta el papel protagónico, y Susana Bahamonde. Yuraq se piensa estrenar a fines de septiembre con el apoyo de actores nacionales como internacionales; por otro lado, esperamos que este mes se dé a conocer la lista completa del elenco. La semana pasada se publicó el primer avance de la cinta:

SINOPSIS

Alex, un joven fotógrafo radicado en Nueva York, decide retornar al Perú para reencontrarse con su madre, a quien no ve desde hace diez años.
Esta reconexión emocional será al mismo tiempo una forma de aceptar la muerte de su padre y cerrar las heridas que este dejo en él. Después de planear un viaje al sur del país, quedará varado en medio del desierto peruano, donde será secuestrado y llevado a las montañas.
Alex hará todo lo posible para sobrevivir a las torturas de un mundo que se destruye en frente de sus ojos.

El cine no es el único medio que ha tratado la historia detrás de este asesino mitológico andino. Es también tratado en algunos pasajes de la literatura peruana como los de Ricardo Palma, en la novela Lituma en los Andes de Mario Vargas Llosa. Por otro lado, existen registros de la guardia civil que investigan casos de desaparición de tres hombres que dan a posibilidad la responsabilidad del pishtaco en ello. En el caso del teatro, la obra de Yuyachkani, uno de los mejores exponentes del teatro peruano contemporáneo sobre las tradiciones andinas, realiza una referencia sobre la existencia de este asesino serial. No te pierdas en conocer más de la cultura andina en Yuraq.