You, otra serie que nos trajeron los reyes magos. Esta es una adaptación de la novela homónima de Caroline Kepnes y realizada por Sera Gamble y Greg Berlanti. Antes de empezar con la crónica, demos un vistazo al tráiler.

You, la serie que parecía aproximarse para masacrar a las redes sociales, terminó siendo toda una representación sobre las relaciones amorosas tóxicas, la falta de personalidades y la diferencia de clases. Esto no quiere decir que no funcione como una llamada de atención tanto para aquel que hurga en las redes del resto como para él/la que expone toda su vida mediante las redes sociales. Esta es una obra perfecta para saber abordar, de la forma más inteligente, una gran cantidad de problemas preocupantes del siglo XXI. No es para nada pesada, así que no te preocupes. Abarca las temáticas de una manera muy divertida y amigable. Razón por la cual se encuentra posicionada como mi segunda mejor serie de thriller del 2019.

Joe Goldberg, nuestro personaje principal, es gerente de una librería. Él será quien nos sumergirá en la historia, ya que toda la serie está narrada bajo su perspectiva. Él se presenta en los primeros segundos del primer episodio como un auténtico acosador que se enamorará perdidamente de Beck, una chica que sueña con ser novelista y vive en un mundo de falsas apariencias que exhibe y presume mediante sus redes. Desde el primer momento en el que la ve entrar a su tienda, se siente atraído inmediatamente por ella. Con el pretexto de conocerla mejor para no sufrir una decepción amorosa, utiliza las redes sociales para averiguar sus datos, actividades y gustos personales.

Gracias a su ardua investigación, comienza a seguirla, vigilarla y estudiarla de una forma tan enferma y silenciosa que ni ella misma se percata. De esa manera, Joe logra dar con todos los problemas que abruman a Beck: un enamorado patán, su necesidad de atención, falta de una identidad definida y sus crisis/bloqueos literarios. Todas las debilidades de ellas terminan siendo su pase de entrada ganadora para nuestro querido acosador.

Su protagonista tiene todo el encanto del mundo y ella puede representar la ternura en su máximo resplandor. El primer encuentro de ambos hacen que pidas a gritos que nuestro librero una lazos de amor con nuestra escritora frustrada, pero luego llega el minuto dos y te das cuenta de que el acosador te acaba de robar el corazón. No te asombres. Joe puede hacernos creer, en algunos momentos, que es el novio perfecto, pero, en realidad, es la bestia jugando entrar en la piel de la masculinidad del siglo XXI. ¿No me crees?

Tú, que has visto la serie, te has preguntado que enseñanzas has podido sacar de esta historia que, dicho sea de paso, no se aleja mucho de la realidad. Tranquilo(a). Y es que You es el manual perfecto para saber qué pasos no debemos seguir ni pasar por alto en una relación amorosa (a menos de que quieras volverla tóxica y obsesiva). Si ese fuera el caso, haz de esta serie tu biblia.

Advertencia: Si no sabes de qué se trata You, te recomiendo que cierres este artículo rápidamente, cojas el control remoto y te pongas a verla porque, lamentablemente, está lleno de pequeños spoilers. Si eso no te incomoda, adelante, eres bienvenido.

PASO 1: Consigue toda información relevante con tan solo un click

¿Tienes miedo acercarte a tu crush por temor a ser rechazado? ¿No sabes con qué tema de conversación deberías acercarte? ¡Relájate! En este siglo XXI, todo está al alcance de un solo click. Sí, porque hay un genio de la lámpara llamado Internet que tiene a sus retoños conocidos como las redes sociales. Ustedes dirán: “Pero, Bu, mis cuentas andan privadas. No hay por qué preocuparme”. Sí, puede ser, pero créeme que en un par de noches, esa persona que te anda buscando puede hallar al menos un dato tuyo. Porque, amigo, lamento desilusionarte, nosotros siempre estamos en algún maldito lugar de Internet.

Hace un año atrás, se me dio la locura de buscar mi nombre por el buscador de Google. Y, ¡oh, sorpresa! Hallé fotos mías que estrenaba como foto de perfil en mi cuenta de correo y en otras redes, que por cierto se encontraban en modo privado. Fueron fotos que me costaron aproximadamente casi 6 meses para sacarlas del buscador de Internet y lo logré después de mandar una montaña de correos. Actualmente, tengo el mismo problema, ¿no me creen? Googleenme y verán.

Para buena fortuna de Joe, y de varios acosadores, Beck era esa clase de personas que documentaba cada segundo de su vida en sus redes, las cuales, dicho sea de paso, estaban en modo público. Así que, moraleja #1: Nadie está seguro en esta época en ningún medio.

PASO 2: Manipula toda la información encontrada y ponla a tu favor

¿Esto es necesario? Pues a Joe le funcionó. Gracias a su ardua investigación, logró crear una personalidad que calzaba perfectamente con el príncipe de ensueño de Beck. Crear una personalidad falsa no es tan mala si se hace en nombre del amor, ¿verdad? Pues, sí, sí es malo. Si quieres tener una relación sana y estás haciendo esto, déjame decirte que estas yendo por mal camino. Entiendo que siempre queramos crear una buena ilusión de nosotros al compañero que deseamos, pero mostrarle una versión tuya idealizada no es lo correcto. Una vez que se te caiga la máscara, te darás cuenta.

PASO 3: Propicia sus encuentros “casuales”.

¿Encuentros casuales? Sí, busca soltar ese “¡Qué sorpresa! No esperaba verte por aquí!”. Si ya tienes registrado sus hábitos/rutinas, mover tus piezas será muy sencillo. La idea, según Joe, es asegurarse de que tu nombre no se pierda junto con el millón de personas que tropiezan en la ruta de tu amado/a. ¡Debes posicionarte! Tal como lo lees. Impregnar en su mente que tú existes es el paso primordial para cumplir tu obsesivo deseo. Si dentro de tus encuentros no mantienes el elemento sorpresa en un estado “casual”, date por perdido.

Definitivamente, Joe, pudo haberlo tenido más fácil que tú o que yo, pues se movía como pez en el agua en New York y más aún en esa zona bohemia en el que se mantenía Beck. Igual, no te desilusiones. Yo lo he hecho en un par de ocasiones. No siempre con el fin amoroso, sino también para “acosar” a docentes que ni se atrevían a responderme el correo. Porque sí, todos tenemos un lado perverso activo en ciertas temporadas de nuestras vidas. Si a mí me funcionó, ¿por qué a ti no? Solo te doy un pequeño consejo: No abuses mucho de estos encuentros forzados que podrían jugar en tu contra.

PASO 4: Ponte tu disfraz del príncipe/princesa encantador(a)

Si ya lo(a) tienes adelante, es hora de jugar a qué tan bien lo(a) has estudiado. Propón cosas que le gusten, invítale su comida favorita o llévalo(a) a sus lugares de ensueños. En el caso de nuestro librero acosador, él sabía perfectamente que Beck necesitaba consuelo y compañía, razón por la cual el papel del hombre comprensivo y amoroso no le falla para nada. El punto central de este paso es no repetir los errores pasados. Para Joe es simple. Debe ser todo lo opuesto a Benjamín, el exnovio de Beck: un verdadero caballero. Terrorífico, ¿verdad?

Si tú estás dispuesto a realizar tremendo meollo, a pesar de que ya te mencioné que es tóxico, te dejo otra pequeña sugerencia: da destellos mínimos de tu propia personalidad para ver si es necesario seguir montando esa falsa o no. Yo no he seguido este paso, así que note podría orientar. Y es que no me considero capaz de jugar con un ser humano y menos con aquel que digo querer.

PASO 5: Retroceder, nunca; descuidarse, jamás

Aquí la voz principal es estar alerta a cada oportunidad. Joe aprovechaba cada ocasión para tomar ventaja y conquistar a Beck: reuniones o citas casuales. No importa el tiempo ni el esfuerzo que podía tomarle porque para él el premio final valía la pena. El hecho de que ya hayas logrado tener unos días con él/ella, no significa que ya tengas que bajar la guardia, pues el ser humano es muy volátil. Entonces, ¿cómo diablos puedes asegurarte de que ya lo/la tienes?

Para saber si estás yendo por el camino correcto es necesario que lo oigas de los propios labios de tu crush. ¿Cómo podría ocurrir ello? Pues husmeando en sus conversaciones privadas. Para Joe fue fácil, pues hurtó el celular de Beck en un encuentro que él mismo propició. Por eso, él sabe perfectamente qué camino debe optar para mover sus piezas. Sería absurdo que, aún sabiendo lo que ella sentía por él mediante las conversaciones con sus amigas, no pueda hacer que las cosas fluyan con ella. Ahora bien, si no te funciona hurtar el celular de tu crush o de tu pareja, existen dos opciones puestas en práctica en la actualidad: la opción del acecho o llamar a Badabun.

PASO 6: Analiza su círculo de amistades

Pues, como lees. No es suficiente centrarte solo en tu crush, sino también con la gente con la que se rodea: amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc. Es que puedes encontrar en ellos alguna información relevante que se ponga a tu favor. Intenta ser cuidadoso(a) de que tanto puedas manejar la situación. La idea es que los analices en una determinada distancia y no que te involucres tanto con ellos, pues podrías convertirte en el amigo(a) incondicional de tu crush. Y ese no es tu plan, ¿cierto? Sino, pregúntale a nuestro bibliotecario obsesivo. En la mayoría de los casos, una relación suele pasar primero por la aprobación de las amistades. Entonces, con una buena investigación de ellos, pasarás este paso como un conejo: con un salto alto y veloz.

Debes ser listo(a) y anticiparte a todos los cambios que se te presenten, dejando claro que lo que buscas es una relación amorosa, no una amistad. No entres en pánico si ves que no está funcionando. Actúa rápido, pero siempre con la cabeza fría. Joe no dejó ni un cabo suelto: no descuidó ni siquiera al terapeuta
de Beck, el doctor Nicky . ¡Tremendo enfermo!

PASO 7: Te unes al enemigo o lo sacas de la partida

Si no puedes neutralizar a tu enemigo, lo primero que debes intentar es unirte a sus juegos. Puede que hacer esto sea una de las cosas más desagradables de la vida, pero todo vale por amor, ¿no? Joe tuvo una gran cantidad de noches de chicas, donde sufría los incontrolables maltratos de Peach, pero nunca se dio para atrás hasta que… comprendió que Peach era de esas piedras muy molestosas y peligrosas cuando ella descubrió lo que jugaba él con su amiga, así que terminó matándola. ¡Ojo! No te digo que tengas que convertirte en asesino, pero sí podrías llevar el juego con estrategias inteligentes. ¡Vamos, sé más listo!

PASO 8: Hazte indispensable y necesario

¡Uno de los pasos que más odio! Pero el favorito de varios lunáticos. ¿Cómo se logra esto? Pues haciéndole la vida más sencilla a tu pareja. ¿No tiene trabajo? Consíguele uno o sino bríndaselo. ¿Necesita consuelo? Quédate con él/ella. Y así, progresivamente. No cometas los errores del pasado, de ellos se aprenden a forjar un futuro prometedor con tu nueva pareja. Y recuerda que, si a pesar de todo lo que ya has hecho -siguiendo fielmente cada paso- aún no resulta, no es tu culpa, sino de los de más. Porque sí, es más fácil culpar al resto que asumir que fuiste un maldito enfermo. ¿Verdad, Joe?

Como ves, para sostener una relación obsesiva no existe el momento de presentación porque simplemente no serás totalmente tú el/la que la/lo enamorará. No quieres perder tiempo. Mejor es ir por lo seguro, ¿verdad?

En fin, después de leer cada uno de estos pasos, felicitaciones, estás preparado para la prueba. Ahora, sino estás demasiado enfermo(a) como Joe, déjame ver que recomendaciones podría darte a ti.

#1: No existen personas malas, ni buenas

En cada episodio, nuestro querido narrador nos hace dudar de nosotros mismos, ya que él comenta que no todos mostramos lo que realmente somos. Terrorífico, ¿cierto? Pero no tanto como la retorcida mente de nuestro acosador en serie. Conforme la trama va avanzando, nos vamos cuestionando quién realmente es el “malo” de la historia. Y la verdad es que no hay malos, ni buenos, sino una escala de grises muy bien pronunciadas. You solo nos demuestra que el amor que mantenían nuestros dos protagonistas es solo una representación de las falsas conclusiones a las que se puede llegar a definir lo qué es el amor entre parejas si es que no sabemos cuidarlo ni tratarlo. Así que, si ves uno de los pasos mencionados anteriormente asomarse a la puerta de tu relación… ¡Haz algo! ¡Despierta!

#2: Dale y respeta el espacio de tu pareja

Este consejo viene de la mano de un gran compañero, amigo mío, Joel Llanos. Le doy la total credibilidad. No te creas súper man o la mujer maravilla intentando facilitar todos los problemas de tu pareja. Dale un respiro, hazle saber que puede contar contigo y si él/ella te pide el favor, recién actúa. Y si por algún motivo, ella o él no quiere hablar sobre el tema, respeta la decisión y no entres en el mundo de pensamientos de Joe. Toda relación sana está construida en base a confianza y si no la tienen, entonces por qué sigues con esa persona. Joe desconocía las reglas morales y las violaba a su antojo. No respetaba los límites personales, todo con la excusa de que esto era por el bienestar de su amada. No seas patético, por favor.

DESGLOSE DE PERSONAJES

Penn Badgley como Joe Goldberg.

Nuestro querido Joe es la clase de persona extremadamente narcisista, pues se presenta e ideliza como el novio perfecto. No solo ello, sino también se considera superior a los demás por el hecho de rechazar los realities y por haber leído un sinfín de libros. Por medio de sus pensamientos en off es que vamos conociendo sus intenciones y metas. Es así como sabemos que él mismo piensa que es el hombre perfecto porque vela por el bienestar de su amada y sabe lo qué es mejor para ella. Vamos, Beck, Joe solo entró a tu vida para… ¡Cagártela! Sí, amigos, como lo leen.

Dentro del perfil acosador se encuentra ese deseo innato de querer controlar las acciones de la víctima. Manipularlo(a) como si de un juguete se tratara. Como es muy común en la mente de varios acosadores, ellos desconocen que lo son totalmente y pueden que también logren pensar, al igual que Joe, que su comportamiento solo refleja al de un Don Quijote moderno, no ese que está contaminado con historias de caballería, sino de aquel que se cree que está siendo servicial, disponible, valiente, respetuoso y cariñoso, aquel que nunca debe aceptar un NO como respuesta porque eso sería no ser perseverante y él/ella no es así. Pero, no le echemos toda la culpa a él/ella sino a esta cultura popular peruana machista que nos ha enseñado desde pequeños que insistir e insistir es la clave del éxito de todos nuestros problemas. Hasta en las cosas del amor. Así que, si manipulas todas los caminos posibles, no está mal, mas bien es todo lo contrario. (Nótese la ironía).

Y aunque te dé miedo, hemos llegado a la conclusión, tanto Joel y yo, de que todos hemos sido un Joe en nuestra vida. Sino que tire la primera piedra quien no ha indagado en la vida de las personas alguna vez, ya sea por amor, envidia, celos, etc. ¡Ojo! Una cosa es tener algo a este personaje y otra muy distinta ser la total esencia de él. Así que no te sientas tan ofendido(a).

Elizabeth Lail como Guinevere Beck.

Beck es mi personaje favorito. No porque es la parte esencial de la trama: el eje central del acoso. Tampoco porque, por curiosidades de la vida, ella también odie la rareza de su nombre tanto como yo (razón por la cual ambas usamos más nuestro segundo apelativo), sino porque nunca antes me había sentido tan identificada con alguien.

Ella es una chica que sueña en convertirse en escritora. Estudia y trabaja. Es independiente de alguna manera. Podríamos decir que es algo estable hasta que poco a poco Joe va desmenuzando su vida mediante sus redes sociales. Justamente es este punto lo que lleva al éxito la serie: no sabemos quién realmente es Beck en algunos momentos. Y es que su vida parece estar construida en base a mentiras, donde Joe se posiciona como su medio de crecimiento personal en todos los sectores posibles y ella como aquella persona que sufre constantemente de tormentas emocionales. La vida que publica es una farsa. Gasta más dinero de lo que gana. Se enamora de personas tóxicas y ni que decir de sus amistades que se visten de ovejas cuando, en realidad, son lobos hambrientos. Amigos hipócritas que, en vez de ayudarla a salir de su bloqueo creativo, la acuchillan por la espalda.

Para mi buena fortuna, este último punto mencionado no es tan compatible conmigo. Pero lo que si toca realmente carne es que yo, al igual que ella, a veces, no puedo escribir mi propia historia, tanto en la vida real y ficticia. Suelo bloquearme y dejar la escritura por una, dos o tres semanas completas. Y no es que la flojera viva en mí sino es todo lo contrario. Las ganas rebalsan el vaso, pero mi mente se pinta en blanco y ahí quedo. Sin ideas. Sin escritos. Hasta que decido abrir una herida por si desea doler y es así como llega mi terapia de escritura: escribir para no llorar.

Mickael Park como Edwin Beck.

Ahora bien, uno de los personajes que nos revela más quién es realmente Beck y qué esconde es El capitán, quien desde un inicio parece ser un amante de nuestra escritora frustrada, pero resulta ser su padre, aquel mismo que ella mataba cada vez que le preguntaban por él. Un hombre de 50 años de cabello gris, que en un pasado tuvo un problema masivo de drogas. Esta situación lo llevó tan lejos que un día quedó inconsciente en un frenesí frente a los ojos de su pequeña hija Beck. Poco después del incidente, deja a su familia para unirse a una secta que nuestra protagonista odia con locura, pues la distanció de ella. Una relación y/o situación que deja en claro que la vida de Beck es una farsa.

Shay Mitchell como Peach Sellinger.

Peach, la amiga rica que cuenta con un círculo de amistades muy reconocidas. Aquella que da la mano a su amiga de la infancia, pero cuando ambas toman rutas diferentes se convierte en el mismo Judas. Representa a esa clase de amistad que después de darte algo, te pide algo a cambio. ¿Te resulta familiar?

Nicole Kang como Lynn y
Kathryn Gallagher como Annika.

Linn y Anika, las otras dos compañeras de Beck. La primera con menor protagonismo que la segunda debido a que Anika fue una de las mayores simpatizantes de Joe, pues vio que era un punto fuerte para neutralizar a Peach. Una chica sumergida en Instagram que muestra otro mundo de farsa firmado por ella misma. Tiene un éxito como persona influyente en sus redes sociales donde se encarga de hablar de la belleza del cuerpo. No se encariñen mucho de ella, pues parece ser bastante superficial. ¿Verdad, Joe?

Por otro lado, Lynn es una joven que ama su vida lujosa y no trabaja para conseguir sus lujos. Viaja mucho en las plataformas sociales y más en Tinder, en donde comienza a ligar para que los hombres le manden sus packs y comience así a clasificar sus genitales por categorías. Más loca que una cabra, ¿cierto?

Lou Taylor Pucci como Benjamin Ashby Jr. III.

Benjamín representa al típico patán con aires de emprendedor. Ese que no tiene ni la menor idea de lo que está haciendo ni de lo qué dice, pero no le interesa, pues, no hay nada que el dinero no arregle. Es de esos que les importa más su pellejo que la de su prójimo. Esos chicos malos que a algunas las vuelven locas y hacen fila india para que les llegué su round. En lo personal, nunca he estado con un Benjamín, pero he conocido a varios que se disfrazaron como novios de mis amigas.

Luca Padovan como Paco.

Paco se robó mi corazón a los segundos que apareció. Y es que gracias a él, Joe deja de lado su faceta acosadora para convertirse en la clase de vecino amigable que le regala libros al pequeño que siempre se encuentra en las escaleras afuera de su departamento. Libros que lo ayudarán a refugiarse y evitar su realidad: un padrastro que abusa de su madre cuantas veces pueda. Un niño que representa la imagen de varios infantes que hoy andan divagando por nuestra sociedad.

Zac Cherry como Ethan.

Ethan, el gordito bonachón, uno de los empleados de la librería donde trabaja Joe. Un sujeto agradable que no tiene un círculo de amistad muy amplio. De hecho, es muy pobre por no llamarlo antisocial. El inocente no tiene ni idea de que tiene como empleado a un acosador y asesino, pero, vamos, no seamos crueles con él, que nosotros también hemos sido parte de esta situación en algún momento de nuestras vidas: ser vilmente engañados por personas de doble cara.

En sintesís, You podría resumirse de la siguiente forma: un apuesto maniático que se obsesiona de una aspirante novelista que apenas conoce. Hay un pequeño destello entre ellos, razón suficiente para que el joven comience hacer un sinfín de estupideces con el fin de “protegerla”.

La serie es una clara apología a las relaciones tóxicas y obsesivas que te ayuda a diferenciar el romanticismo del acoso. ¿Tú qué opinas?

¡Hasta la próxima crónica!

Agradecimientos especiales a Joel Llanos, alías el Gato Salem, por haber cooperado en este artículo.