¿Qué hacen ustedes los fines de semana por la noche?
Salen a tomar un café, a tomar un trago, a bailar. Seré honesta: yo casi siempre salgo a bailar. Hay algo acerca del fin de semana que me suena a baile, a madrugada. Estamos de vacaciones, así que he tratado de aprovechar cada “finde” descubriendo nuevas discos y bares.

Se podría decir que todos tenemos ese amigo/a “tonero” que te “empila” como sea, que tiene lista donde sea, te mete el  floro que no tiene pierde y te convence. Yo tengo mi amiga “tonera” y no la cambiaría por nada. No importa cuánta flojera tenga, ni que haya decidido descansar. Ella me manda un mensaje el viernes a las 10 pm., y luego de un poquito de convencimiento ya me estoy cambiando para salir. Aunque digamos que haremos algo “tranqui”, terminamos en alguna disco: y, en realidad, aunque lo niegue después, esa era la intención desde el principio.

No sé cómo es para los chicos, pero al menos para mí, alistarme para salir el viernes por la noche nunca es el ritual que muestran las películas de Hollywood. Recapitulemos: estoy casi en pijama a las 10 pm., y me dicen para salir. Como a las 10:30 ya me convencieron y en ese momento empiezo a correr. Me baño lo más rápido posible porque sé que me demoraré en elegir qué ponerme. ¿Voy en jean? ¿En short? ¿Una blusita, un topcito?

El problema es que como sé que haré algo “tranqui” pero lo más probable es que termine en Aura o algo así, elegir un vestuario que se ajuste a ambas posibilidades se vuelve algo complicado. Lo digo por experiencia, pues ya me ha sucedido que terminé entrando a Aura en jeans. Obviamente los tacos infaltables, pese a odiarme por el dolor que sentiré como a las 4 am. Una vez decidido el vestuario, me maquillo en 5 minutos, aunque a veces eso lo hago en el taxi. Intento peinarme en el camino- más de una vez he llegado con el cabello aún mojado a la disco.

Mi amiga “tonera” llega a recogerme (infaltable el selfie antes de irnos). Casi siempre terminamos con alguien más en el trayecto. Varias veces nos hemos perdido buscando la dirección. El acoso callejero no se hace esperar. Dos chicas jóvenes y arregladas caminando solas de noche atrae a los enfermos diciendo piropos baratos. ¡”Agg”!

Creo que este post se ha alargado demasiado y aún no hemos llegado a la disco, así que la segunda parte la publicaré en la siguiente crónica. Mientras tanto, salgan, “toneen” y me cuentan en los comentarios cómo se “empilan” ustedes.

T.G.I.F

  • sande

    Esto lo escribiste luego de esa noche de salir? Es exactamente lo que paso, al menos por lo que se perdieron antes de llegar a mi casa y como justo eran dos jajaj bien melisa por tu blog c: