Antes que el título termine de “sugerirte” lo que traigo para compartir hoy, quiero tomarme un espacio para recordar que esto no fue simplemente una entrevista, pues generó una fuerte repercusión en mí, y, basándome en que la popular frase “todo sucede por algo”, esto fue más allá de una nota semanal para Letras al Mango.

Hace algunas semanas redacté un artículo sobre mi experiencia cubriendo el “Picnic por el día mundial sin carne donde vegetarianos, veganos y personas comprometidas por una alimentación sana y consciente se unían en un enorme compartir de alimentos hechos sin insumos animales. Fue muy divertido conversar, comer y compartir.

Dentro de todas las actividades que los chicos de Lunes Sin Carne nos tenían preparadas, estaba el escuchar a ciertos compañeros y amigos de la comunidad. Uno de ellos, del cual escribo hoy, fue Esdras.

Esdras nació en Chile, más se encuentra bien instalado en Lima. Eran aproximadamente las seis con veinte minutos cuando sucedió el esperado encuentro, ibamos a encontrarnos en la “cato”. El frío característico de nuestro campus invitaba a realizar un breve tour para luego introducirnos en el cómodo y acogedor Ático, para iniciar la tarea de hoy.

Esdras día a día nos cuenta y comparte a través de su cuenta de Facebook todo tipo de datos relacionados al veganismo y a su trabajo como higienista frugal. Él ha encontrado en nuestro caóticamente hermoso país el paraíso de la fruta, y hoy nos regala una artículo que no solo personas dentro de la comunidad vegetariana o vegana estarían interesados en leer.

Pues aquí vamos, disfruten.

-Empecemos gateando ¿A qué nos referimos cuando hablamos de higienismo ?

El higienismo nace hace un promedio de 200 años dentro de una línea naturista basada en evidencia que planteaba una medicina o un modo de vida responsable. Ellos se dieron cuenta que ser vegetariano y comer orgánico no era suficiente, sino que existían más condiciones para generar salud. Se inspiraron en la idea de la higiene en relación a la corrección de hábitos y se enfocaron en una línea de salud que en vez de aprender sobre una enfermedad y como tratarla se especializaban en cuales eran las condiciones que mantenían sano a alguien y cómo sostenerla a lo largo del tiempo. Es un enfoque del modo de vida de lo sano.

De allí empiezan a surgir diferentes líneas. Unas que se quedaron con consumo de carne, otras que quedaron completamente veganas, pero todas en sí se basaban mayoritariamente en ser dietas crudas, basada en el consumo de frutas,  alimentos frescos y en dónde todos los hábitos estaban controlados para generar condiciones saludables, tanto el sueño, la combinación de los alimentos, la mejora de las condiciones de digestibilidad, etc.

Y dentro de todas esas líneas una de ellas es la frugal, que se refiere específicamente a un higienismo que es vegano, no tienen ningún tipo de consumo de origen animal y que, al mismo tiempo, se basa en conceptos como la sencillez. De allí viene el término frugal.

 

-Muchas personas suelen afirmar que las formas de alimentación vegetarianas/veganas implican mayores gastos. Sé que tú opinas lo contrario, ¿cómo es que resulta más económico para ti?

Creo firmemente que comer vegano es más económico, el problema es que cuando nosotros pretendemos cambiar un hábito, lo que busca la gente usualmente es satisfacerse de la misma forma con los hábitos de consumo que tenían antes en su nuevo modo de vida.

En realidad, se vuelve caro cuando uno quiere comprar siempre en negocios especializados para un mercado emergente como el veganismo. Si sabemos que un mercado emergente, que al mismo tiempo tiene una cantidad limitada de clientes, los productos van a ser muy caros. Pero la base del vegetarianismo/veganismo es el consumo de plantas enteras, frutas, vegetales, legumbres, tubérculos, etc.

 

-Me interesaría saber, ¿cómo es un día en la vida de Esdras en cuanto a la alimentación?

Depende, en general, de cuánto tiempo lleve uno siendo higienista, porque el cuerpo se va adaptando con los hábitos. En mi caso, nunca desayuno porque la lógica orgánica sería que si tú pasaste la noche haciendo nada, es decir, durmiendo y comiste lo suficiente el día anterior, tú deberías tener la energía suficiente gracias a tu descanso (el descanso produce energía). Entonces tienes suficiente energía calórica proveniente de lo que comiste ayer para las primeras horas del día. Por eso es que en general ningún animal desayuna.

Al medio día empiezo con una buena carga de frutas jugosas, abundantes, será uno kilo y medio de alguna fruta jugosa.

Por ejemplo, hoy inicié mi día con unas doce mandarinas, serán un kilo o kilo y medio. Eso hasta aproximadamente las tres de la tarde que vuelvo a tener hambre. Allí como una carga de frutas más dulces, sino es mango puede ser plátano, papaya; frutas un poco más calóricas junto con algún tipo de hoja verde, como una cabeza de lechuga. Un aproximado de 1000 calorías en base a frutas. Entre comidas tomo agua, dependiendo de mi sed.

Y mi última comida es una gran ensalada mixta, con cuatro a 5 vegetales. Y un buen puñado de semillas como ajonjolí, limo, pecanas. También alguna grasa como coco o incluso aceitunas.

Fruta, fruta, fruta y termino con vegetales.

 

-¿A qué hora consumes tú última comida?

Trato de que no sea muy tarde. Entre las seis y las ocho, máximo las nueve.

 

-He escuchado que es importante saber combinar frutas, ¿qué combinaciones son buenas?

De posibilidades buenas está asociar dulce con dulce; ácidas con ácidas. No mezclar grasas con frutas dulces porque tienen características digestivas distintas. Por ejemplo una fruta dulce es principalmente un carbohidrato.

 

-Por ejemplo, ¿lúcuma con…?

Lúcuma con limón no tiene ningún sentido. La lúcuma es un carbohidrato, al mismo tiempo tiene almidones, y esos almidones necesitan una enzima digestiva llamada amilasa que se encuentra en la saliva. El limón no necesita amilasa, por consecuencia inhibe su producción. Entonces,  el limón te quita la herramienta para que puedas digerir la lúcuma. Al fin y al cabo, te vas a encontrar con una mezcla que como es azúcar va a fermentar muy rápidamente, va a generar alcohol en el estómago y el alcohol daña el hígado.

El razonamiento es muy sencillo, el tema es que para la nutrición común no tiene aparente importancia. Porque si tu revisas cualquier tratado bioquímico o comprendes como funciona cualquier proceso fermentativo es fácil saberlo. Es cuestión de detalles, y en el higienismo cada detalle es importante.

 

¿Cuál es tu trabajo como higienista en Lima?

Yo vivo de una página web donde presto el servicio de educación en higienismo. Enseño el sistema, cuales son las herramientas para poder adaptarse bien a él, guío personas que quieran introducirse en esta forma de vida. Casi como un médico.

Indicar a las personas por dónde va mal su hábito y apoyarlos en ese proceso de cambio. Como un coach. Los hábitos son la causante y la solución de tu problema.

También dicto clases particulares, y ahora empezaré con una escuela donde formaré gente dentro de esta misma línea por internet. Sin dejar de lado la publicidad y propaganda que es un tema más activista, un tema de defensa hacia los animales desde una ética basada en método científico, razonamiento lógico.

 

-¿Quiénes son tu público?

Hoy en día hay dos públicos principales. Los que tienen motivaciones éticas o valóricas o ecológicas que están tratando de buscar un modo de vida que se adapte a esas aspiraciones. Y, por otro lado, está la gente de cualquier edad que se ha dado cuenta que sus hábitos son los que lo están matando, dañando.

 

-Regresando a tu estilo de vida, ¿a quiénes denominaríamos frugívoros?

Frugívoro es una definición dietética clásica. Nos referimos a cualquier animal que come frutas.  Ahora, dentro del debate de la fisiología siempre se nos define como animales omnívoros. Más eso no determina una obligación dietética, solo nos dice que tenemos la capacidad biológica para hacerlo. El tema es que originalmente somos primates, y dentro de esa posibilidad de omnivorismo, la tradición higienista ha demostrado que una persona que trata de igualar las condiciones de un animal frugívoro es ,en cierto grado, una persona que está funcionando con un “combustible de alta performance”.

Es una persona cuyo combustible funciona como cualquier otro, es decir se alimenta de los mismos grupos de macronutrientes: carbohidratos, proteínas y grasas, solo que de fuentes distintas.

 

-¿Y se dan cambios en el organismo luego de seguir por un tiempo la dieta?

Cuando tú regularizas este hábito, el cuerpo tiene más energía y por lo tanto se manifiesta de manera más clara. Si algo te cae mal, sientes que te cae mal o si algo te roba energía porque la digestión es muy pesada, también lo sientes. El cuerpo se manifiesta como debería, tal y como lo hacen los niños.

Y te empiezas a guiar por otros parámetros, por ejemplo un alimento que está muy cocinado, qué tu sientes que te da sueño después, es porque te está robando flujo sanguíneo al cerebro. Empezar a vivir sin que te de sueño después de comer, sin acidez, sin pesadez, sin ninguna de las clásicas cosas que considera la gente que son normales es adictivo (risas), y te da ganas de quedarte.

 

-Finalmente, y para cerrar, sé que esto no lo limitas a la alimentación sino que lo conectas con distintas actividades dentro de tu vida. ¿Cómo así se esa configuración en ti?

Mira, siendo prácticos, pensemos en las necesidades básicas del cuerpo: alimentarse bien, hidratarse bien, oxigenarse bien, relacionarse afectivamente y mantenerse sano. Entonces, cuando tú te empiezas a dar cuenta de esa idea de “me estoy comiendo un plato de papas fritas, ¡uy! qué rico”, pero a la vez te sientas mal, es un poco enfermiza.

Es una contradicción incluso más que psicológica, biológica. La mente puede generar el hábito que tú quieras, pero el cuerpo sigue teniendo las mismas necesidades.

Cuando te empiezas a dar cuenta que es suficiente sentirte bien, te empiezas a dar cuenta que el cuerpo tiene más necesidades aún que solo comer. Entonces ves que si no te levantas en los horarios correctos, no te sientes tan despierto, si no te mueves lo suficiente el cuerpo no está lo suficientemente fuerte, si no eres concordante con lo que sientes y captas no te sientes conforme con tu modo de vida.

Y esto fue lo que generó un impacto en mí, pues hizo prácticas las ideas éticas que yo tenía. Generé una coherencia.

 

 

Datos curiosos sobre Esdras

1.Esdras lleva 8 años siendo vegano, su interés hacia esta ética alimenticia se inició mediante el planteamiento de una pregunta filosófica durante un día de pesca en la zona rural donde vivía: “Si nosotros, los seres humanos, somos los que sufrimos.-mientras le clavaba el anzuelo a un gusano- ¿por qué este gusanito se mueve tanto?” Los conocimientos de biología no calzaban y empezaba a forjarse en él un interés ético que rompía con todo el estilo de vida que había adoptado hasta ese entonces.

2. Durante sus primeros meses como vegano no sabía mucho de nutrición, y llegó a tener hasta casi 25 kilos de sobrepeso. No consumía nada de origen animal pero comía papas fritas, masas, masas fritas, mayonesa vegana, azúcares. Todo tipo de comida chatarra para veganos.

Esto hizo que sufra de fatiga crónica y que sus niveles de energía bajen, haciendo que se sienta un tanto deprimido. Entonces se decidió a estudiar más.

3. Esdras me comentó que ha hablado con varios nutricionista y se interesa mucho en como una ciencia a veces se limita a una cultura. Los nutricionistas que han conversado con él suelen llegar a la misma conclusión: “Yo me doy cuenta de que esto es beneficioso pero nunca se me hubiera ocurrido porque no me lo han enseñado”.

Es así como termina esta edición especial de Vida Sana en miras a mostrar una forma de alimentarse distinta, consciente, ética y coherente. Vivan plenamente, hidrátense bien, coman muchas frutas y hasta la próxima.