Salud mental de los estudiantes en tiempos de crisis política y Covid-19

Edición: Ariana Zapata

Hablando de estudiantes universitarios, no es algo raro escuchar lo mucho que nos estresamos y deprimimos cuando obtenemos notas que ni quisiéramos ver. Además de la ansiedad que nos pueden dar los exámenes. Claro, estoy hablando de cuando todo era “normal”, cuando teníamos clases presenciales, veíamos a nuestros amigos, tenemos los apuntes hasta el último minuto antes de entrar al examen, nos amanecíamos estudiando y podíamos movilizarnos sin preocupaciones sanitarias.

Sin embargo, justamente ahora, con la crisis sanitaria y política e inestabilidad que esta atravesando nuestro país, a los estudiantes, obviamente, no solo nos ha vuelto más empoderados, sino ansiosos, estresados, tristes y preocupados. A todo ello se le suman mil emociones y sensaciones más por nuestro incierto futuro como ciudadanos. A pesar de todo ello, muchos estudiantes continuamos haciendo lo que solemos hacer: estudiar. Y sí, han habido casos en los que, por decisión de los docentes han dado más plazo a las entregas por todo lo que esta pasando.

Ya no es solo preocuparse por el Covid-19, sino también por el futuro del país, y siendo un país considerado en vías de desarrollo, peor aún. Es muy admirable saber de las personas que salen a protestar pacíficamente para que se alce y escuche nuestra voz como ciudadanos que somos. Como sabemos, teniendo las precauciones del virus y, sobre todo, de las acciones que están tomando las autoridades sobre los manifestantes. La semana pasada, en varios de mis trabajos en grupo, muchos de mis compañeros me comentaron que no pudieron concentrarse en las lecturas o videos que veían de las clases, debido a todo lo que está sucediendo en nuestro país. 

El tema de la salud mental de los estudiantes es muy importante y más ahora, con todo lo ya mencionado. Tengan en cuenta que es totalmente válida la manera en la que se sienten. Les cuento algo, en mi caso, como estudiante encaminada a la carrera de Derecho, con los problemas de salud mental que tengo -lo que he comentado en anteriores artículos- y pasando mis días en casa con personas de alto riesgo, es imposible que pueda salir a protestar por nuestro país, y me es muy difícil ver noticias tanto en la televisión como en las redes sociales. Me siento impotente, inservible y débil por no poder hacer “nada”, y sí, es totalmente válido. Puedo compartir en mis redes sociales y aportar de esa manera pero, aún así, me gustaría que fuese diferente.

Ahora, la pregunta es ¿se me hace difícil estudiar? claro que sí. ¿Se me hizo difícil estudiar a comienzos de la pandemia y la nueva vida virtual? por supuesto, incluso me tuve que retirar de cursos por mi salud mental: lloraba, no entendía por qué no podía concentrarme y mi cabeza hizo todo por hacerme sentir estúpida cuando yo sé que no lo soy. Sin embargo, con todas las injusticias, lamentables imágenes y videos que podemos ver sobre lo que esta pasando en nuestro país, es mucho más difícil. Por ello, es primordial escucharnos y validarlos con lo que vamos sintiendo conforme van pasando todas estas situaciones.  La verdad, no sé exactamente qué decirles en este artículo sobre vida sana dirigido a la salud mental de los estudiantes, porque cada persona es diferente. Es decir, cada uno de nosotros tiene diferentes sentimientos, emociones, posturas, opiniones y toma distintas acciones. Pero, lo que sí les puedo recomendar por mi parte como estudiante y ciudadana peruana de 18 años es que se distraigan, SE ESCUCHEN Y VALIDEN, no intenten ir contra ustedes mismos, recuerden que somos humanos, que no siempre podremos controlarlo todo. 

Últimamente, una de las cosas que he estado haciendo desde la vacancia ha sido leer nuevos libros apartados de los que la universidad me manda, escucho música, veo series y me organizo para tener mi tiempo. A pesar de que llevo menos cursos, no significa que no este involucrada en otras actividades extracurriculares que también me demandan tiempo y, a su vez, aunque a veces me estresan, me distraen y me hacen muy feliz, porque al final, fueron actividades que yo decidí realizar por mi cuenta. 

Como conclusión a este artículo y pequeño grano de arena para todas las personas que lean esto: distráiganse y organícense para que puedan tener tiempo para ustedes mismos, y poder tomar las cosas con calma. Somos capaces de obtener todo lo que deseamos, siempre que seamos conscientes que no podemos mover el mar ni la tierra, somos humanos, cometemos errores, tenemos sentimientos y no siempre podremos dar o recibir lo que esperamos. Ahora más que nunca debemos apoyarnos y estar unidos.