Semanas sin verte,

días esperándote,

horas de impaciencia,

segundos de lágrimas.

 

¿Por qué te fuiste sin despedirte?

¿Por qué no mencionaste una razón?

¿Estás bien?

¿Estás feliz?

 

El tiempo pasa y tu imagen perdura en mi mente,

las lágrimas no hacen que vuelvas

pero es lo más cercano a lo que siento:

amor, tristeza, preocupación, inseguridad.

 

Tan solo quiero saber cómo estás,

saber que tu sonrisa sigue en ese hermoso rostro,

tus labios mencionando mi nombre,

tus manos tocando las mías.

 

Tener tu cabeza en mi pecho, abrazándote.

No reclamarte por nada,

tan solo musitar tu nombre mientras mis lágrimas caen

pero estas ya no serán de tristeza, sino de felicidad.

Vuelve Liz