En la actualidad, es casi indiscutible que “Vivo X El Rock” es uno de los festivales con presencia de artistas internacionales que alberga una gran concurrencia en el país. Dicho festival lleva realizándose continuamente desde el 2013 y, en el mes de mayo, celebró su décima edición. Sin embargo, a pesar de su posicionamiento como uno de los eventos musicales más esperados del año, su fórmula de éxito ha venido resquebrajándose durante las últimas ediciones debido a las limitaciones de espacios y a su predecible selección de artistas. Sobre todo, el punto respecto al espacio fue muy comentados entre los aficionados luego de que la organización anunciara la venta de los early bird —entradas a menor precio y de tiraje limitado que se encuentra con meses de anticipación a las preventas oficiales— para el próximo año. La insatisfacción de la esperada décima edición del festival de rock más grande del país deja cierto desconcierto en el público debido al mal manejo del espacio por parte de la producción, por lo que es necesario comentar sobre este tema.

 

El acondicionamiento de espacios no construidos con la finalidad de albergar conciertos de gran envergadura siempre ha sido una limitación para la evolución de este festival e incluso, como se pudo ver en la décima edición, debido a la gran concurrencia que superó el aforo de la Av. De La Peruanidad, puede llegar a vulnerar la seguridad de los asistentes. El problema de no encontrar un espacio ideal se ha mantenido a lo largo de los años, aunque, a partir de la quinta edición, el Estadio Nacional comenzó a consolidarse como el mejor lugar para desarrollar el festival. Recinto que, si bien dispone de un aforo apto para más de 46 mil personas, no presenta las características necesarias para la implementación de un formato con escenarios múltiples y alternativos.

 

Dicho formato tuvo su primera aparición en la sexta edición, la cual desarrolló en el estadio de la Universidad Mayor de San Marcos y sus inmediaciones con más de 60 mil asistentes, y solo fue retomado para la tan cuestionada décima edición. Luego de que la Federación Peruana de Fútbol brindara prioridad a los eventos deportivos que se ejecutarían en su estadio, la relocalización del festival tuvo que darse inmediatamente. El espacio que Inmortal Producciones escogió como reemplazo fue el largo de la av. De La Peruanidad en conjunto con La Cocha Acústica. En afán de permanecer cerca del centro de la ciudad, se montó un improvisado formato de escenarios colocados a los extremos funcionando en paralelo al escenario alternativo de La Concha Acústica. El cruce de sonido entre escenario principal y alterno fue la primera consecuencia de una pésima elección de espacio. Además, mientras el horario estelar se aproximaba, los asistentes experimentaron la negligencia de la organización al ofrecer la estrecha avenida como vía de movilización para miles de personas que arriesgaron su propia integridad para acercarse a alguno de los escenarios.

 

El desastre de la décima edición recae en la problemática del espacio. Al no existir una arena o salón de conciertos construida especialmente para los espectáculos musicales masivos, los festivales deben de condicionar estadios, parques y hasta avenidas para satisfacer su demanda. Es más, en países de la región en donde existen arenas, como Chile y Argentina, la industria musical de artistas nacionales e internacionales encuentra mayor facilidad para su desarrollo. Sin embargo, existen alternativas alejadas del centro de la ciudad, como el Club Cultural Lima de Chorrillos, o fuera de esta, como ha venido haciendo el festival Selvámonos en Oxapampa. ¿Pero es la mejor opción para un festival como “Vivo X El Rock” que se caracteriza por sus precios populares el alejarse de “su zona de confort”?

 

Lo confirmado es que la onceava edición del festival se realizará en el Circuito Mágico de las Aguas. Quizá la interrogante culminante sería: ¿cómo se aprovechará este espacio para superar las experiencias pasadas del festival y, sobre todo, reivindicarse con los asistentes de la décima edición? Además de los reclamos por el espacio, es constante el pedido de una renovación del line-up. Sin embargo, lo único confirmado por el momento, en cuanto a formato, es que permanecerán los escenarios alternativos y se implementarán activaciones, como los food trucks. Lo único reconfortante es que César Ramos, empresario encargado de la organización de “Vivo X El Rock“, ha confirmado en una entrevista con Conciertos Perú que la lista de aproximadamente 50 artistas se sabrá antes de que culmine el año.