Vivir en modo avión

Durante esta semana he estado intentando vivir en modo avión. No es que haya estado viajando diariamente. De hecho, me encantaría, pero no cuento ni con el dinero ni el tiempo suficiente para hacerlo. Después de la semana dura de parciales he estado intentando concentrar toda mi atención en actividades específicas fuera de los trabajos grupales que se me han ido asignando en cada curso. Como saben, el carga montón de trabajo y MÁS trabajo, solo termina metiendo al estudiante en un pozo de deberes agobiantes. Por ello, decidí darme un tiempo de desconexión.

Entonces, ¿en qué consiste exactamente estar en “modo avión”? Es el título perfecto para aquella terapia que está enfocada en que la persona encuentre paz y su equilibrio vital. Es desconectarse de todo tipo de distracciones para encontrar la atención perfecta en una sola tarea de gusto propio. Vivir en modo avión evita, por ejemplo, las llamadas de teléfono inoportunas y/o la llegada de mensajes de Whatsapp, Facebook, Twitter, mails, entre otros. Esto permite a la persona vivir de manera más consciente y saludable, pues le dedica el tiempo, la concentración y la pasión debida a aquello que realmente la hace feliz.

Actualmente, ese tiempo de liberación para varios consiste en pasarlo frente a una máquina viendo videoclips, series o películas. En mi caso, no es así. Al ser audiovisual, este tipo de contenidos se ha vuelto mi pan de cada día. Además, era de lo que justamente deseaba huir en la última semana. ¡Ojo! No digo que recurrir a ello sea erróneo. Si es lo que te mantiene alejado de todo el ajetreo rutinario, ¡adelante! Lo mío está enfocado más al dibujo y a la escritura. Este último es probablemente uno de mis mayores encantos y obsesiones, debe ser a que me funciona como una anestesia que borra todo tipo de sufrimiento. Cuando me sitúo frente a una máquina para escribir, toda mi atención se encierra en un solo enfoque. No existe el celular ni una red social que me llame a gritos. Todas mis inquietudes, estrés y ansiedad se evaporan. Mi respiración se normaliza y comienzo a funcionar o a vivir en modo avión: creo mi espacio sin interrupciones, solamente soy yo.

De acuerdo a Christian Wiman, poeta norteamericano, en el presente, la tarea vital más ardua que tiene la humanidad es educar la atención: “Vivimos ahora en un mundo que parece casi diseñado para erradicar la vida interior”. Vivir en modo avión puede ayudarnos a completar esta labor pendiente poco a poco. Recuperar la capacidad de atención no es sencillo y menos si estamos invadidos por tecnologías que no nos dejan desconectarnos ni aislarnos completamente. En algunas ocasiones, vivir con las implantaciones masivas de las nuevas tecnologías puede ser riesgoso. La idea no es renunciar a ellas ni contrarrestar sus efectos permanentemente, sino que se trata de tomar una serie de medidas o prácticas especificas que ayuden a la persona a encontrar una oportunidad de conectarse con su mundo interior, alejando todo tipo de distracción solo por un determinado momento.