El día de mañana, miércoles 12 de Agosto, se llevará a cabo la marcha “12A Congreso: ¡Despenaliza mi decisión!” en la cual se busca manifestar la necesidad de implementar el aborto en casos de violación en el Perú. Han transcurrido muchos meses desde que se postergó el debate en el Congreso, a pesar de ser un tema vital para nosotros, lxs ciudadanxs. Más allá de nuestras creencias y posturas frente a diversos asuntos, hay un principio en el cual todxs deberíamos converger: la protección a la vida. Es sobre ella de lo que voy a hablar.

Soy muy joven como para afirmar que sé qué es la vida y de qué se trata vivir. Por lo general, le “dejamos” estas preguntas a los más viejos cuya experiencia parece reflejar las respuestas. ¿Por qué aborto y vida son contrarios? es una duda que ronda por mi cabeza de vez en cuando. Hay interrogantes que muchas veces no tienen respuesta o en todo caso no tienen una única, sino varias. Surgieron en mí varias posibles respuestas que más que aclarar; posiblemente traigan dudas. Lo que busco es explicar es por qué, después de horas pensando, creo que la vida y el aborto no deben ser contrarios, en vez de ello deben complementarse tanto en teoría como en práctica.

He leído varios libros que hablan sobre las violaciones sexuales. “Khady mutilada” de Khady y “Why the caged bird sings” de Maya Angelou son algunos de ellos. En ambas historias sus violadores eran personas cercanas a ellas, ninguna de las dos abortaron, pero aprendieron a salir adelante y hoy en día son exitosas y reconocidas mujeres. Casos como este suceden a veces, otras no. ¿Qué suceden cuando violan a una mujer? Probablemente ninguna persona que lo haya experimentado lo sepa con certeza aun así sabemos que es algo doloroso y traumático que en muchos casos se repite silenciosamente llegando a ocasionar la muerte de la victima o un embarazo no deseado.

La mayoría de personas suelen decir que “el feto no tiene la culpa de lo que sucedió” lo cual es cierto. En todo caso deberían agregar que la víctima tampoco la tiene; puesto que quedarse sólo hablar del feto es de alguna manera responsabilizar a la víctima de que lo que suceda o no con él. Otros dicen que “abortar es como matar y deberían tener la misma penalidad” o que “son pocos los casos en los que la violación trae consigue el embarazo” como nuestro congresista Eguren argumenta. Incluso el cardenal de Lima sugiere que “lo del aborto es cosa de feministas”. ¿Cuál es la conclusión? Que las violaciones son cosa de todos los días y que los casos en que provoque un embarazo son mínimos, por tanto, no es un tema muy relevante. Además, la futura madre debe entender que es algo sobre lo cual no puede decidir ya que el feto no tiene la culpa y en todo caso, no muchas se quejan sólo un grupo que debería recibir la misma sentencia que los asesinos. Me pregunto entonces, ¿Todas las personas que alguna vez formularon esos enunciados realmente piensan en proteger la vida de alguien? ¿Se preocuparon por elegir parejas que respeten a sus hijas y jamás intenten abusar de ellas? ¿Se preocuparon por el gasto económico que significa mantener a un hijo? ¿Se preocuparon por el daño psicológico? ¿Se dan cuenta que la mayoría de víctimas son niñas? ¿Se preocuparon por que las víctima ya no podrán terminar de estudiar? ¿Les preocupan las víctimas? ¿Les preocupó proteger la vida de esas mujeres?

Un feto se convertirá en una niñx algún día, pero que incongruente suena concebir más niñas que posiblemente serán violadas y traerán más niñas expuestas a la violación y con él, a embarazarse. Qué sentido tiene entonces querer proteger una vida aún no existente cuando no se protege la ya existente. Es por ello que considero que el aborto, en estos casos, más que traer muerte, trae vida. Porque vivir es eligir, tomar decisiones, ya sea cómo nos vestimos o si no queremos tener un hijo, hacen que nuestra vida tome un determinado ángulo. Empoderarnos de nuestras vidas, que es quizá lo único que tenemos, hará que disfrutemos de nuestra estancia en este mundo. Abortar es decidir. Una mujer violada no pudo decidir ser violada o no, pero puede decidir qué hacer luego de ello. Tener un bebé es, a mi parecer, maravilloso. Puede que muchas quieran tenerlo y muchas otras no, nadie está obligado a hacerlo. Puede que muchas mujeres que han abortado clandestinamente por violación quieran tener hijos más adelante, pero no bajo esa situación.

La protección de la vida de las mujeres del país debe ser el punto del debate. No más afiches de “atraso mensual” en los postes sino dignos hospitales que faciliten a mujeres violadas la opotunidad de realizarse un aborto. La vida de muchas está en juego, es por eso que hago este artículo para animarte a reflexionar e ir a la marcha de mañana. Recuerda que somos parte de este país. Manifestar lo que queremos para él es necesario. ¡Trae a tus amigos y únete a la marcha de mañana!

Adjunto el evento y el proyecto de ley.

Fotografía de DEMUS

 

 

 

 

 

 

 

 

Evento de la marcha

Proyecto de ley para despenalizar el aborto en casos de violación