Para esta primera columna, me  dijeron que podía presentarme y eso es una de las cosas más difíciles que alguien me puede pedir. No suelo ser muy buena con las presentaciones, para una clase tenía que llevar un objeto que me representara y no tenía idea de que llevar así que no llevé nada pero en el momento de decir que me representaba me salió algo tan natural y dije “a mí me representa una vagina”; no recuerdo las expresiones o mi justificación pero me sentía muy nerviosa y quizás hasta estaba roja pues no es normal decir esas cosas en público, en una aula o frente a chicos. Entonces, ¿hasta cuándo vamos a seguir normalizando prácticas que no deberían ser normales?

Nunca me he avergonzado de hablar de temas ligados a mi vagina con chicas o chicos, a pesar que mi mamá SIEMPRE me explicó que muchos de esos temas son muy privados para ir contándolos por ahí y nunca entendí el porqué. Ahora, muchos años después, me alegro de no haberle hecho caso porque considero que es muy importante en nuestro proceso de crecer y de empoderamiento el poder ser libres para hablar de estos temas en los espacios en los que nosotras creamos adecuados.

No sólo es un capricho, si no  ¿cómo podemos hacernos cargo de nuestra salud si es que no podemos verbalizarla?, ¿cómo podemos educar si siempre le vamos a dar esa carga negativa? y ¿cómo podemos ser libres si es que nosotras mismas nos autocensuramos?

Hace unos años empecé a escribir ocasionalmente sobre cómo me sentía respecto a muchos temas que implicaban ser mujer, a la vez que descubría el mundo a partir de eso; fue ahí cuando me di cuenta que hay cosas que nos pasan a diario que tienen que hablarse y no quedarse en lo privado “porque me da roche” o “porque crecí en una sociedad que tiene miedo a hablar sobre sexo, vaginas, menstruación, feminismo, slut-shamming, gordofobia, amor, violencia” y entre otras cosas que vivimos a diario.

Finalmente, no quiero que este espacio sea netamente mío, sino quiero que sea nuestro porque no hay una forma sobre cómo ser mujer, hay tantas formas como mujeres y está súper bien ser diferentes. Así que compartamos dudas y experiencias para aprender y crecer juntas con todo el girl power o como yo le digo con todo el papita power.

 

*Imagen por Wesley Jonhson

  • Luis Silvera

    Si este es un espacio de género, no deberías invitar solo a las mujeres a compartir sus ideas, sino a los hombres también.

  • Andrea Cevallos

    Clau, creo que muchísimas mujeres nos sentimos identificadas con lo que escribes, a algunas otras, en cambio, puede parecerle descabellada la idea de si quiera tocar este tipo de temas. Y si, es verdad, no se puede educar con tanto tapujo. Las cosas como son!

  • Jose Chávez Villar

    Me parece bravazo que estén con las ganas abrir un espacio de empoderamiento de la sexualidad. Yo, con más frecuencia de la que quisiera, me reconozco avergonzado cuando tengo que hablar sobre sexo. A ver si la practica de leerlo por acá me ayuda a despavilar mis vergüenzas.

    Tus preguntas son muy acertadas. Todas. Como este celular no me deja copiarlas aquí, las parafraeo. ¿Cómo deconstruir los tabúes acerca del goce, el cuerpo y el sexo si actuamos regidos por su encarcelamiento? Que puede ayudar a responder cómo ser más libres.