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En la sesión de Consejo Universitario del 11 de septiembre, se votó por la aprobación de vacantes 2014. La Oficina Central de Admisión e Informes (OCAI) presentó una rectificación respecto de su propuesta inicial. ¿Qué ocurrió? Tras concluir las inscripciones de postulantes para ITS 2014-1, el número de inscritos fue mayor al previsto.

Vacantes estimadas inicialmente para ingresantes por ITS

Vacantes estimadas tras culminar la inscripción de postulantes por ITS

Estudios Generales Ciencias

460

570

Estudios Generales Letras

415

478

 

La propuesta de la OCAI indicaba que, teniendo el número final postulantes por la modalidad ITS y habiendo superado el número de matriculados previsto inicialmente, se debía reducir el número de vacantes de la modalidad Primera Opción.

El ITS es un sistema de admisión de ingreso directo al que sólo pueden acceder estudiantes que provienen de una serie de colegios seleccionados[1]. ¿Cómo se seleccionan los colegios ITS? Cada año, la PUCP realiza un estudio que toma en cuenta dos criterios: el porcentaje de postulantes que logra ingresar y el porcentaje de estos admitidos que se ubica en el tercio superior en la universidad.[2] En principio, parece un criterio basado meramente en rendimiento académico. Sin embargo, el ITS presenta un sesgo socioeconómico. ¿Por qué? Porque el sistema de educación básica (primaria y secundaria) en nuestro país es desastroso y genera segregación.

Las familias que no pueden pagar por educación privada y sólo pueden acceder a la educación pública reciben, salvo honrosas excepciones, una pésima educación. Y ni siquiera la educación privada asegura calidad, pues los colegios privados de menores costos tampoco alcanzan niveles aceptables.[3] Sólo quienes pueden pagar costos medios o elevados pueden acceder a una buena educación. Lamentablemente, en nuestro país la calidad de la educación escolar que uno recibe depende de la cantidad de dinero que uno puede pagar.

Quienes acceden a una mejor educación durante la etapa escolar tendrán una mayor tasa de éxito en la admisión y un buen rendimiento académico[4]. Consecuentemente, estos colegios serán los de mayor presencia en los colegios seleccionados para el ITS. Aquí es donde los criterios académicos de selección de colegios ITS terminan recogiendo la segregación que existe a nivel escolar entre los diversos sectores socioeconómicos. En la lista de colegios ITS se puede observar que número de colegios públicos es pequeño, mientras que, por otra parte, se encuentran presentes los colegios privados con pensiones más caras de sus respectivas regiones.[5] Es decir, si bien existen colegios seleccionados que no son de Lima, estos son, en su mayoría, los más caros de sus respectivas regiones.

Con la última decisión del Consejo Universitario no sólo se incrementan las vacantes previstas para ITS (modalidad a la que sólo pueden postular algunos estudiantes), sino que, al superar este número, se reducen las vacantes de Primera Opción (a la que pueden postular todos los estudiantes, sin importar su colegio de procedencia). En la práctica, se está reservando una gran cantidad de vacantes (la mayoría de las vacantes ITS) para estudiantes de colegios privados de ingresos medios o altos, porque ni los estudiantes más destacados académicamente de los colegios no seleccionados para ITS pueden competir por esas vacantes.

Todo esto corresponde a una política de admisión que busca “atraer un mayor número de alumnos de familias con ingresos más altos”, como señala el propio José Távara, Director Académico de Economía de la PUCP.[6] Es necesario que generemos nuevas formas de ingresos. Pero no estoy de acuerdo en que una medida para lograrlo sea recurrir a políticas de admisión que refuercen la segregación educativa que ya existe en nuestro país a nivel escolar. Por eso voté en contra de la propuesta de la OCAI, siendo mi voto el único en contra.

La situación de segregación que existe actualmente no es responsabilidad directa de quienes podemos acceder a educación privada. Todas las familias se esfuerzan por brindar la mejor educación a sus hijos. Estudiar en la PUCP implica un esfuerzo de parte de nuestras familias para pagar por la educación que recibimos. No es nuestra responsabilidad haber nacido en un país donde existe segregación educativa. Pero, como universitarios, sí es nuestra responsabilidad ser críticos para detectar las inequidades de nuestra sociedad y trabajar en soluciones para superarlas.

No propongo dejar de tomar en cuenta el rendimiento escolar. De hecho, es de los mejores predictores de buen rendimiento en la universidad. Pero se debería tomar en cuenta el rendimiento escolar en modalidades de admisión que apliquen a cualquier estudiante, y no sólo a los que proceden de determinados colegios. Debemos promover que accedan a nuestra universidad los estudiantes de buen desempeño académico, sin que se vean limitados por su colegio de procedencia o su condición socioeconómica.

Los invito a leer un informe donde detallo este tema con sustento en cifras y, además, doy propuestas adicionales: http://es.scribd.com/doc/168467993/%C2%BFSeleccionar-o-segregar-Las-vacantes-PUCP-para-el-2014

Andrea Zafra Tanaka

Representante Estudiantil ante el Consejo Universitario

Miembro de Coherencia Universitaria

 


[1] Estos estudiantes, además, deben pertenecer al tercio superior de su promoción o tener promedio de notas en secundaria igual o mayor a 15. Ver: http://www.pucp.edu.pe/pregrado/postulantes/admision/modalidades-de-admision/its/requisitos/

[4] Se trata de las tendencias mayoritarias. Se pueden dar casos de estudiantes de colegios privados de sectores socioeconómicos de mayores ingresos que no tengan un buen rendimiento académico, pero no serán la mayoría.