Hay una forma de llegar al cosmos… una de ellas: tú.

Hay una manera juguetona de atrapar el amor tan inesperado:

tú.

 

Hay una canción soberanamente feliz

tejida por tus ojos que

se abren, se cierran, se abren

(una floresta derretida en un pozo bendecido):

tú.

Hay un alma etílica,

cómo no probar  esas burbujas de jabón:

el rostro, la boca de crepúsculo, las pupilas de ese mismo ojo;

en el camino, la verdad nos parió sin zapato y sola

sobre una mesa de salsa dura.

 

¡Ay!… tus lagunas , por Dios, no se vertieron sobre el lecho

la incertidumbre

tú,

alargaste tus brazos

generó un abrazo de ramas

y el beso quedó latente entre el bus y el claroscuro.

 

¡Ay!… la locura y el valor

hablaron atadas por la panza:

estoy aquí, aunque no quieras

te sigo aunque no

y ese universo ausente aún… Tú.

  • Mily

    Me muero muerta, Charlie! me has impresionado, simplemente me encanto.