Luego de mucho tiempo, reconocer las relaciones homosexuales ante la ley, entró al debate político en nuestro país. Pese a lo conservador y religioso de gran parte de la población y de nuestros representantes, el congresista Carlos Bruce propuso a la comisión de DD.HH. del Congreso, el proyecto de Unión Civil para reconocer la relación afectiva entre dos personas del mismo sexo, aunque con gran resistencia política y social. Aquí analizaremos ambas posturas reflejadas en proyectos de ley, así como los responsables de que la Unión Civil sea debatida en el pleno del congreso para ser aprobada.

Proyecto Unión Civil

Fue el comienzo del debate. Propuesto por Carlos Bruce, busca reconocer la unidad entre dos personas del mismo sexo como un nuevo estado civil (unido civilmente), para que puedan gozar de derechos y obligaciones “de carácter patrimonial, sucesorio, pensionario y otros de orden asistencial”, similar a los derechos de un matrimonio.

Esta es la opción más aceptada por los casi 3 millones de peruanos  que buscan que sus relaciones sean reconocidas ante la ley, ya que permite reconocerlos como familia y como parientes, además de permitirles compartir fondos de pensiones y salud, derechos hereditarios y de representación. Tendrán los derechos de parientes de primer grado lo que, según El Comercio, les permitirá “visitar a sus parejas cuando estas se encuentren internadas en un hospital o un centro penitenciario; tomarán decisiones para el inicio de tratamientos quirúrgicos de emergencia; recibirán alimentos de sus compañeros”.

Proyecto Unión Solidaria

Propuesto por Martha Chávez (Unión Solidaria), surgió para hacer frente al proyecto de Bruce de una forma más conservadora. Busca crear el “Régimen de Sociedad Solidaria” mediante el cual se reconozcan sus derechos patrimoniales y asistenciales como parejas. Es similar a la Unión Civil ya que reconoce ciertos derechos como la Unión Civil, pero no cambia el estado civil de la pareja ni los reconoce como parientes, por lo que el consenso inicial que se tuvo con Bruce se rompió rápidamente.

A su vez, se presentaron otros proyectos de ley similares como el del congresista Julio Rosas y el de Humberto Lay, pero estos no generaron consenso ni interés en las partes involucradas.

La comisión de justicia y DD.HH. del Congreso y el debate

En palabras del congresista Bruce, para Canal N, “se encuentran los (congresistas) más conservadores”, como Martha Chávez, Julio Rosas y Carlos Tubino. Las palabras de Bruce no son exageradas, Rosas llevó 1 millón de firmas en contra del proyecto de Unión Civil, Chávez espera que “la sociedad peruana nunca esté lista para la Unión Civil” y Tubino afirma que es un matrimonio gay encubierto. Sin embargo, también componen esta comisión congresistas que apoyan esta iniciativa, como Verónika Mendoza, Mauricio Mulder y Rosa Mavila, quienes junto a los congresistas Tejada, Bruce y León y el colectivo Unión Civil Ya, han dado una conferencia de prensa en el congreso para exhortar a la comisión para aprobar el proyecto.

El debate del proyecto, que se viene posponiendo desde setiembre de 2013, no se llevó a cabo este último martes 3 de marzo, debido a la falta de quórum. Hoy martes 10 de marzo, esta programado el debate para las 3 pm, por lo que a esta hora del día ya se debería tener un resultado que, ojalá, sea favorable para todos los peruanos involucrados que estarán atentos a esta discusión. Cabe destacar también, que diversas organizaciones e instituciones se han pronunciado a favor del proyecto de Unión Civil, como la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Justicia. Este último afirma que es una propuesta viable, que concreta los derechos de las personas y que contribuye a la formación de la libre personalidad y la no discriminación.

#UniónCivilYa

¿Se debe aprobar la Unión Civil? En mi opinión, . ¿Está listo el país para este tipo de reforma social? Lamentablemente no, pero esto no es impedimento para que el Estado (laico, por si no lo recuerdan) reconozca todos los derechos por igual a sus ciudadanos. Política y legalmente, aprobar este proyecto es una decisión correcta y arriesgada, pero es un riesgo necesario para acabar con la intolerancia. La religión y en general las ideologías son decisiones personales y no se pueden imponer las creencias por sobre los derechos de un sector importante de la sociedad. Los derechos son inherentes a la persona sin excusa alguna, y este caso no es la excepción.

 

Dato extra: Para saber más sobre las agrupaciones LGTB, revisen las entrevistas que Antonella Rojas realizó a Malú Machuca, del colectivo #NoTengasMiedo aquí y aquí.