Muchas veces, el cine da sorpresas. Si cada año hay una lista de favoritas, también hay esas películas que, por una razón u otra, no son tan reconocidas. Películas trasgresoras, honestas y cercanas a la audiencia. Películas que, a lo largo del siglo, han hecho lo suficiente para ser recordadas. Que el resto no se dé cuenta es otra cosa. Aquí, un poco de cine distinto, infravalorado. Los títulos tienen un poco de todo: no importará qué tanto hayan sido olvidados, sino qué tanto nos pueden ofrecer. En circunstancias así, parece no haber pierde. A ver esta nueva oportunidad…

Mia Madre (2015)

La historia: Nani Moretti, uno de los autores más picarescos del cine italiano, presenta una historia extraña, conflictiva y dulzona, una tragicomedia tan inesperada como la vida misma. Tenemos a Margarita, directora de cine que, a la par que lidia con su nueva película, tiene que enfrentarse a la enfermedad de su madre. Moretti sabe hallar el humor hasta en las más impensadas situaciones, siendo capaz de usarlo como desahogo frente al incipiente drama que se avecina. Construye un peculiar mundillo de personajes afables, interesantes y bienintencionados, cada quien haciendo lo posible para evitar la tragedia. Como cualquier historia que vale la pena, reímos y lloramos por partes iguales, queriendo que los personajes cobren vida de una vez. Agradecemos que haya sido así.

La respuesta: A pesar de reconocimientos en Europa, la crítica no fue tan amable con el film: al parecer, el melodrama no anda tan de moda. 

The Salt of the Earth (2014)

La historia: Un maravilloso documental sobre Sebastiao Salgado, uno de los fotodocumentalistas más famosos del siglo, con décadas en su haber. A pesar de sus pretensiones, y su trabajo visual, el filme sigue siendo una pequeña introspección en la carrera e imagen de un hombre, realizada de forma muy personal y nostáligca. El hijo de Salgado, Julio Ribeiro, y Wim Wenders elaboran un testimonio vívido, empático y profundo sobre la relación entre arte y denuncia social, belleza y dolor, humanidad y barbarie. Se exploran décadas de la obra del brasileño, humanitaria y controversial, cercana y extraña, con todo su impacto.

La respuesta: A pesar de algunos que otros premios, el film se quedó sin el reconocimiento debido y sin el aplauso del público: este debió ser tan grande como la obra misma de Salgado. 

Only Lovers Left Alive (2013)

La historia: Jim Jarmusch, jamás ajeno a lo underground y lo marginal, elabora su propia historia de vampiros: vampiros hipsters, deprimidos y amantes del rock alternativo, subsumidos en la desidia y la rutina. Apoyándose en la estética New Age, Jarmusch elabora una peculiar historia de amor, contada a través de silencios, promesas y fidelidad. Estamos ante sorpresa y sorpresa: imágenes bellísimas, a filtro amarillo, una historia provista de sorpresas y un curioso humor. Las reflexiones sobre el amor, la edad y la trascendencia ayudan a entender un concepto tan curioso como necesario, en esencia, un gran y disfrutable oxímoron: vampiros inmortales que irradian muerte, nunca vida.

La respuesta: Quizás su ritmo lento y la extraña trama hicieron que el film, más allá del circuito independiente, no tuviese demasiada cabida. Aun así, aquellos que la vieron de inicio a fin sin duda se quedarán con inolvidables escenas de amor entre Tilda Swinton y Tom Hiddleston, en lo que es una relación verdaderamente inmortal. 

De rouille et d’os (2012) 

La historia: Jacques Audiard, viejo conocido del cine humanista, presenta un nuevo drama social, esta vez, explorando la discapacidad y el desempleo en la Europa contemporánea. Cámara en mano, ofrece una sencilla y afectiva historia de amor: dos marginados que, cada uno a su modo, encuentra esperanza en el otro. Dos interpretaciones de lujo -sobre todo Marion Cotillard-, drama crudo y matizado, y cierta tensión hacen que el film sea fácil de recordar. Por una vez, la pantalla no se aleja de aquellos en estado de marginalidad, como si la esperanza fuese definida por la lente del cine, que, por una vez, los hace protagonistas.

La respuesta: A pesar de un cálido recibimiendo de la crítica, Audiard no repetiría el éxito de filmes anteriores y Cotillard se quedaría ad portas de una nominación al Premio de la Academia. 

Another Year (2010)

La historia: Mike Leigh vuelve a un drama familiar, solidario y revelador, sobre gente cualquiera haciendo lo que puede para darle sentido a sus días. Aquí, toma a una familia paradigmática -o eso pensamos- y, alrededor de las cuatro estaciones del año, muestra sus peripecias, anhelos y temores. Una amalgama de entrañables personajes compone este peculiar mosaico moderno, bastante franco a la hora de hablar de soledad, depresión y desesperanza. Por supuesto, a veces no es fácil de ver. Aun así, Leigh filma con una pizca de dulzura y cariño, deja a sus personajes hablar y enfrentarse la rutina, siempre con empatía, nunca juzgando.

La respuesta: A pesar de nominaciones por su guion, Another Year recibió mucha menos atención mediática de la que debería. 

You Can Count on Me (2000)

La historia: La ópera prima de Kenneth Lonnergan es la historia de dos hermanos que hacen lo posible por mantener la frágil vida que han construido por sí mismos. El estilo de Lonnergan es definitivamente literario, presentando escenas cotidianas con astucia y cercanía, desarrollando de a pocos las intenciones de sus personajes y explorando las tensiones aparentes entre ellos. Comandada por dos interpretaciones excelentes, este drama familiar debería mantenerse como un hito en historias humanas, concisas y necesarias. Laura Linney y Mark Ruffalo son más que formidables. De alguna forma, su corazón siempre está en el lugar correcto, con todo el caos que eso implica.

La respuesta: A pesar de algunos premios y muy buenas críticas en su país de origen, su presencia en el cine se ha diluido muchísimo con los años, cayendo en un aparente olvido. 

Le jeune Ahmed (2002)

La historia: Una de las películas más simples de los Dardenne -lo cual ya es decir mucho-, Le jeune Ahmed es un coming of age sobre la identidad fragmentada, el miedo a hacerse adulto y el conflicto entre una creencia y otra. Ambientada en una Francia plagada de extremismo e islamofobia, el film se atreve a tocar temas complejos como fanatismo, violencia y terrorismo de forma directa, híper realista y muy lúcida. La tensión en la pantalla crece con cada segundo y Ahmed, personaje principal, está tan bien delineado que, a pesar de todo, sigue atrapando a la audiencia, la que se mantiene expectante ante al primer golpe, lo que implica un estado de tensión permanente, la incertidumbre hecha cine.

La respuesta: A pesar de sus pretensiones -y el éxito en Cannes- la crítica no recibió con tan buenos ojos al nuevo film de los Dardenne, relegándola a una obra menor en su brillante filmografía.

Saraband (2003)

La historia: La despedida de Ingmar Bergman, si bien aplaudida, quedó relegada a servir de epitafio para su impresionante obra, olvidándose los méritos que la hacen buena en sí misma. Retomando con los personajes de Scenes from a Marriage (1974), Bergman elabora un potente drama psicológico sobre la presión, el rencor y la culpa, temáticas siempre vistas en el cine, pero pocas veces de esta forma. Los protagonistas, dos ancianos antes enamorados, no son más sabios con la edad, sino más agrios, más culposos y menos esperanzados. Recluidos en un pequeño pueblo, familiares y amigos intentan hallarle sentido al mundo a pesar de sus demonios. Aquí importa la música: tonadas lastimeras de violín, pasión desmedida y conflictiva, música que sana, pero que también cuestiona. Colorida, solemne y particular, esta es la despedida perfecta del maestro y mucho más, hallando una extraña armonía en medio del caos.

La respuesta: Saraband fue celebrada como la despedida de Ingmar Bergman, pero ese rótulo, demasiado conveniente y circunstancial, no sirve de mucho para explicar el poder del film. Cuando uno piensa en las grandes películas de Bergman -y vaya lista- Saraband no vendrá a la mente en un buen rato, aunque bien que debería hacerlo.

Julieta (2016)

La historia: Pedro Almodóvar decide adaptar a Alice Munro a través de tres historias y el resultado no podría ser más alentador. A través de su protagonista, Almodóvar explora lo que significa ser mujer el mundo moderno, un espacio dialéctico, de conflicto: culpa y redención; libertad y sumisión; deseo y temor. Mediante dos actrices en su máximo talento, el manchego recrea los fragmentos de la vida de Julieta, sus amores y desamores, su frágil relación con su padre, su esposo y su hija, cada uno sometido a sus propios demonios. Brillantemente escrita y bellamente filmada, Julieta es una odisea emocional como pocas, filmada con tonos rojos, amarillos y azules, consiguiendo mostrar un espíritu libre, un espacio de expiación frente al dolor y la opresión. Una opción esperanzadora.

La respuesta: Aun con sus métodos, Julieta carecería del mismo impacto que obras anteriores del cineasta, tanto como si la fórmula de melodrama y flashback hubiese agotado a la gente. 

A Ghost Story (2014)

La historia: David Lowery, uno los mejores directores al margen de Hollywood, ha hecho numerosas obras olvidadas en el tiempo. Una de ellas, A Ghost Story, es probablemente una de las más delicadas piezas de fantasía puestas en la pantalla. Dos amantes mueren, pero sus espíritus residen en la misma casa, siendo intranscendentes al tiempo y al espacio. Espiritual, metafísica y ritualista, la experiencia de Ghost… es pocas veces igualadas en el cine: nos captura con su sinceridad y nos manipula con su sentimentalismo. Solo basta fijarse con la extraña -y necesaria- pretensión visual del filme, en radio limitado, fijo en sus personajes. Estamos, entonces, ante una peculiar vuelta de tuerca al cine de fantasmas, que, ante todo, se mantuvo viva en festivales y premios de la crítica, pero relegada de los grandes círculos. Los fantasmas son más relevantes que nunca.

La respuesta: Será por lo inusual de su premisa o lo extraño de su técnica, pero Ghost Story no tiene mucho recuerdo, menos impacto. La historia de David Lowery merecía mucho más.

Sinónimos (2019)

La historia: Este film francés, ganador del Oso de Oro en Berlín, es una feroz pesadilla urbana que, a su modo, quiere contar muchas historias en una sola. El drama de un ex militar israelí, trastornado y sin identidad, se vuelve una brutal crítica a la sociedad francesa y sus procesos de homologación, un estudio sobre el dolor y la culpa mediante la violencia, un atractivo thriller que con cada segundo atrapa más a la audiencia. Filmada en HD, París pocas veces se ha visto con tanta intensidad y un realismo que asusta. La crisis de Yoav es la crisis del paria sin hogar, tantas veces explorada desde el cine, pero nunca de forma tan rebelde y sardónica, nunca con tanta firmeza y atrevimiento.

La respuesta: Quizás lo complejo de sus temáticas y la franqueza al filmarlas fueron razones suficientes para alejar a la audiencia mainstream y los premios más grandes del film.

First Reformed (2018) 

La historia: Paul Schrader, uno de los guionistas más prolíficos de Hollywood, elabora una perturbadora historia sobre la fe y la corrupción, un análisis sobre la captura de la Iglesia por parte del capitalismo salvaje y una marcha fúnebre plagada de culpa y sinrazón. Con Ethan Hawke a la cabeza, conocemos a un sacerdote que, a pesar del sufrimiento al que se enfrenta a diario, aún quiere creer. Somos testigos de su lastimosa transformación día a día, su incertidumbre y desesperanza, su peculiar deseo por una viuda a quien quiere. Con ecos a Ingmar Bergman y al existencialismo ruso, Schrader hace un film imposible de olvidar, una exploración profunda sobre los riesgos de la fe, y de vivir con base en ella.

La respuesta: A pesar una nominación al Óscar por su guion, el film en su conjunto quedó relegado de los grandes premios e Ethan Hawke fue sorprendentemente ignorado en las grandes ligas. Vaya que, como dicen, uno no es profeta en su propia tierra.