Era un viernes aburrido hasta que un anuncio en mi feed de Facebook llamó mi atención. El CCPUCP cumple 20 años de labor de difusión de distintas manifestaciones artísticas este 2014 y ha iniciado la celebración con la reposición por una corta temporada de la comedia “Una noche con Groucho Marx”, escrita y dirigida por Gustavo Benavente Secco.  Yo no pude ver esta obra el año pasado en su primera temporada, así que inmediatamente busqué compañía y, solucionado el asunto, me preparé para disfrutar de un espectáculo sumamente divertido.

“Una noche con Groucho Marx” es un homenaje al mundo del cine. Esta obra resalta la estrecha relación entre el mundo de la cinematografía y el teatro. Se trata de dos artes que se alimentan mutuamente, que comparten e intercambian elementos constantemente, a pesar de que queramos siempre imaginarlos como dos universos independientes. Por ejemplo, puede haber una obra sobre el cine, una película sobre el teatro e incluso transgredir los límites combinando ambos formatos en propuestas más arriesgadas e innovadoras. Este montaje, entre divertidas ocurrencias, es un retrato de un importante momento del cine norteamericano: la transición desde el cine mudo al cine sonoro.

La música, desde el ingreso a la sala, swing y jazz,  nos transporta a finales de los años 20 e inicios de los años 30, cuando los hermanos Marx empezaban a incursionar en el mundo del cine. La obra nos relata divertidos sucesos alrededor de la producción de su primera película, a partir de las hilarantes ocurrencias de Groucho, Harpo y Chico. Los enredos no se hacen esperar y no podemos dejar de reír ante las insospechadas soluciones que los protagonistas proponen para cada revés. La aguda actuación de Pablo Saldarriaga como Groucho promete una noche llena de carcajadas y capturar al espectador de inicio a fin. El comediante, con bigote y habano, nos alegra con un ácido humor de tinte anarquista y mucho ingenio. El resto del magnífico elenco no se queda atrás y  nos acerca a la época de las comedias en blanco y negro, donde las reglas se hicieron para romperse o para ser reemplazadas con nuevas propuestas. Es un viaje ameno en el que se difumina la separación entre teatro y cine.

La obra se encuentra en temporada solo hasta el 10 de marzo en el CCPUCP, así que no se la pueden perder. Las entradas van desde diez soles (alumnos PUCP) y la obra se presenta de jueves a lunes a las 8:00 p.m. Para más información, pueden revisar el Facebook del CCPUCP porque este es solo el primer montaje de un programa excelente de celebración por sus 20 años.

  • Rodrigo

    Interesante propuesta que pone en valor la relación entre el mundo de la cinematografía y el teatro. También, nos puede remitir a las otras relaciones -entre las diferentes artes- plasmadas en productos, montajes, puestas en en escenas, coreografías, etc. Así, un ejemplo que denota una creatividad admirable es el caso de Bobby Mcferrin (beatbox) y Merlin Nyakam (danza): http://www.youtube.com/watch?v=o6yXWonjrGQ&feature=share

    • Samantha Taboada

      Gracias Rodrigo por los ánimos. Claro, la relación entre las diferentes artes se ve en muchos ámbitos y el ejemplo de Bobby Mcferrin y Merlin Nyakam es muy bueno. ¡Gracias por compartirlo! Te invito a seguir leyendo las siguientes notas.