Pasarán los días, los meses y muchísimos años, y aún seguirán existiendo espacios en todo Lima que nos abren las puertas del cielo. Las decenas de iglesias que forman parte de nuestra capital no solo son un espacio de religiosidad al  que miles de fieles llegan; son también grandes piezas de arte, que deslumbran a aquellos visitadores y habitantes de esta ciudad. En el Cercado de Lima, nos deleitan con sus adornadas portadas barrocas, neoclásicas, etc. Y nos reciben con las puertas abiertas, con sus pinturas, esculturas y retablos.

La Catedral de Lima, como la conocemos hoy, ha sido el resultado de una serie de transformaciones, principalmente causadas por los movimientos telúricos que azotaron el país; es por ello que todos conocemos lo que sería la tercera catedral de la Ciudad de los Reyes. Su ubicación en el Centro Histórico la hace formar parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Tras la colocación de la primera piedra por parte de Francisco Pizarro en 1535, la catedral ha sido el principal símbolo de la religiosidad peruana y latinoamericana. Tras su construcción, se encomendó su administración al Cabildo Metropolitano de Lima y al Colegio Sacerdotal. El cabildo está formado actualmente por 11 sacerdotes y son los encargados de tomar decisiones sobre algunas competencias eclesiásticas. Es, además, una de las instituciones más antiguas de Lima y aún continúa vigente, a más de 450 años de su fundación.

La catedral ha sido también un lugar en el que diferentes corrientes artísticas dejaron su sello. En su estructura externa se ubican 2 grandes torres que, después del terremoto de 1746, fueron reconstruidas y terminadas en 1794 y 1798. Sería hasta después de 1940 que no se efectuaría ninguna otra modificación de gran magnitud. Tanto los pilares como las bóvedas que forman el techo de la catedral han sido los elementos que más daños han sufrido. El gótico español se manifiesta en los techos de madera y se junta con otras tendencias tanto del barroco como del neoclásico. En su interior, cuenta con 13 capillas, dotadas de bellos retablos, los cuales tienen diversos temas que permitieron la evangelización de los indígenas durante la colonia. Entre ellas destacan la Capilla de San José, que relata la vida del santo; la Capilla de Santo Toribio de Mogrovejo, con estilo barroco del siglo XVIII, etc.

La Catedral de Lima es la síntesis del arte desarrollado en el Perú. Sus constantes cambios la han enriquecido y tornado más hermosa, y todo gracias a la mano de grandes artistas como Matías Maestro, pintores peruanos y extranjeros… todos ellos han hecho un magnífico templo. Date una vuelta por la catedral y vive el arte y la historia en una hermosa puerta al cielo.