En el Perú, desde comienzos de la década de 1990 existen 2 modalidades de seguro de pensiones. En Primer lugar, en el sector público, tenemos a la tradicional ONP (Organización nacional de pensiones), cuyo método consiste básicamente en redistribuir el dinero que actualmente dan los pensionistas en pagar a los actuales jubilados; es decir, en un futuro las personas que optaron por este seguro, recibirán el dinero de los futuros a portantes, también es rescatable que en caso de déficit, el Estado lo cubre con su fisco (sus ingresos por cobro de impuestos). Por otro lado, en el sector privado, numerosas AFPs ; esta modalidad consiste en poner todos los aportes dentro de un fondo, y cuando se cumple el tiempo de aporte, se recibe de acuerdo a la cantidad guardada y su rentabilidad. Cabe resaltar que estás entes privadas cobran una comisión por administrar esos fondos y dar la mayor ganancia posible.

La coyuntura actual se basa en la elección de una comisión dentro de una AFP que más convenga al ciudadano de a pie. Imaginemos que en un trabajo se está ganando 2000 nuevos soles. Actualmente, se aporta, por ley, el 10% de ese sueldo. Si hacemos números serían 200 nuevos soles. Además se cobra un 1.8% por administrar tal dinero, con calculadora en mano otra vez, son 36 soles. A esta comisión se le dice “Comisión por Flujo”. Lo que actualmente plantea nuestro querido parlamento peruano es una Comisión Mixta en la que se cobre sobre el fondo (alrededor de 1%) y, también sobre el ingreso (en este caso 0.45%).

Según un gran grupo de economistas, sostienen la idea que si se está próximo a jubilarse mudarse a la comisión nueva ya que el fondo que se tomaría en cuenta sería de pocos años y la comisión por sueldo reduciría notablemente (1.3%), y por otro lado si se es joven se plantea quedarse en la comisión por sueldo; ya que el fondo tiene mucho tiempo para aumentar por lo que se pagaría un gran monto a las AFPS. Finalmente, el economista Gonzales Izquierdo afirmó en una entrevista. “Prefiero que me cobren más ahora que soy joven y me las puedo arreglar, que cuando sea viejo y necesite mi dinero más que nunca”.

Por Luis Alfredo Gavidia Pantoja
Miembro de Letras al Mango