Un recuerdo lejano se me ha venido a la mente
y mi ser se ha emocionado.
Parece que poco a poco cobrara vida
y se dibujara ante mis ojos.
No preparando la escena, esta se va alistando sola,
y de repente, por un segundo infinito,
siento más que nunca al tiempo ineludible,
al tiempo relativo; e imagino a la vez
una suma eterna de recuerdos, tal vez modificados,
tal vez incompletos, que forman mi historia, que forman mi vida.
¿Y qué sería yo sin estos recuerdos lejanos que vienen a mi mente y
que al remontar a ellos mi ser brinca y se emociona?