Hace unos días se recordó (uso esta palabra porque no veo el sentido de “conmemorar” un asesinato) el asesinato de John F. Kennedy. Datos muy curiosos sobre su vida son que, siendo EE.UU. un país protestante, era de religión católica. Fue el segundo presidente más joven de la historia americana (candidato por el partido demócrata). El primero fue Roosevelt. Antes de entrar al tema meramente económico, me gustaría resaltar, y esto es lo que me encanta de la política, su campaña electoral. La competencia fue pareja; sin embargo, en este periodo electoral fue la primera vez que un debate se transmitía en tiempo real a nivel nacional. En líneas generales, más que el debate en sí, fue la actitud de Kennedy lo que lo llevó a ganar dicha confrontación de ideas. Mientras Nixon estaba nervioso, John estaba completamente relajado: razón bastante obvia para que terminado el debate,  la mayoría de la audiencia lo considere ganador.

Ahora pasemos a nuestro tema de interés: la economía. Si bien Kennedy fue asesinado ejerciendo el cargo, se le pueden rescatar muchas cosas desde el punto de vista económico. Logró poner en aceleración a un Estados Unidos golpeado por la recesión (Estados Unidos crecía a un 2% anual, para un país en vías de desarrollo, puede ser considerado aceptable, pero para el gigante norteamericano -como lo llamaron los japoneses en la IIGM- era inaudito y se consideraba una pequeña recesión). Cuando Kennedy entró al poder durante 1961 y 1963, la economía de Estados Unidos creció a un 5% anual. Por citar un ejemplo, la industria  productiva creció en 15%. El desempleo llegó a un pico de 7% durante esta crisis (como lo dije en el paréntesis, 7% para el Perú quizás no sea mucho, pero para EE.UU. es demasiado, tanto por el tamaño de su población y por el índice en sí).

Como vemos, a pesar de su carisma, su religión y su relación con Marilyn Monroe  (que es por lo que más se le recuerda),  los balances macroeconómicos nos dejan un saldo positivo. Saldo que serviría a Estados Unidos para tener un largo crecimiento sostenible.