Se cierra la etapa de grupos del Mundial 2014. Con equipos sudamericanos con gran desempeño, parece que la Copa se queda en Sudamérica.

El anfitrión

Brasil aseguró su pase a octavos de final tras golear a México por 4 a 1. El equipo de Scolari mostró un gran juego ofensivo y, pese a algunas dudas en la defensa, su rendimiento parece haber mejorado en gran medida desde aquella victoria ante Croacia. Con un Neymar en enorme dimensión -y siendo además el goleador del torneo-, los locales muestran señas de una mejora constante que contagia a su público y que acerca cada vez más a el gran objetivo trazado de ser campeones.

Grupo B en rojo

Chile clasificó a octavos de final pese a caer derrotado ante una sorprendente Holanda. Sí que es sorprendente lo del equipo de Van Gaal, pues luego del pasado Mundial el equipo naranja perdió hombres importantes en su mejor rendimiento y hoy, con Robben y Van Persie como máximas, figuras comandan un equipo rápido, ordenado y -sobretodo- eficaz. Los de Sampaoli, luego de derrotar y eliminar de manera categórica a España, último campeón, perfilan para ser un rival de grandes dimensiones ante Brasil este sábado. Por otro lado, España se despidió del torneo goleando por 3 a 0 a Australia en el que fue el último partido de David Villa con la roja. Etapa de recambios es lo que le depara al equipo aún dirigido por Del Bosque.

Sin tigre, pero con filudos dientes

Colombia aseguró su nombre entre los mejores 16 equipos del mundo al derrotar a Costa de Marfil por 2 a 1. El equipo de Pekerman -que en algún momento rechazó dirigir a la Universidad San Martín- mostró un enorme juego de despliegue por las bandas -estilo que lo caracterizó en las Eliminatorias-. Sin Falcao, aparecieron otros nombres para suplir su ausencia. Teófilo Gutiérrez y Jackson Martínez -quien hoy anotó dos goles-,  son los encargados de concretar la elaboración que generan James Rodríguez y el sorprendente Darwin Quintero.

Números azules

Francia es una candidata por tradición. Sin embargo, en los últimos años parecía alejarse la imagen que mostró en Alemania 2006 y mucho más la de aquella selección del ’98. Dudas, malos rendimientos y decepcionantes resultados fueron los que acompañaron a los galos desde Sudáfrica 2010. Hoy la realidad pareciera ser distinta para los dirigidos por Deschamps. Pese a encontrarse en un grupo relativamente sencillo, sus dirigidos han mostrado gran juego colectivo en sus presentaciones, con delanteros y volantes que pisan el área y sin pasar sobresaltos en el área de Lloris. Sin Ribéry por lesión, Francia no parece sentir su ausencia hasta el momento y perfila para ser un duro rival con ansias de avanzar muy lejos y reivindicar la imagen de los últimos años.

Gol de Messi y nuevo triunfo

La Argentina de Sabella no juega bien. Al menos, eso es lo que se puede decir de sus últimas presentaciones. Este es un equipo que constantemente la ha pasado mal en la defensa y con un tránsito bastante lento en la mitad del campo. Parece que todas las luces están dirigidas por Sabella a Messi para ser la gran figura de este equipo. El sistema del equipo albiceleste restringe el potencial de los acompañantes del delantero del Barcelona. Con Agüero -que no está en su mejor nivel-, dos recuperadores que parecen sobrar a lado de Mascherano y un Higuaín que se pierde entre tan pocas asistencias, el 4-3-3 de Sabella está hecho solo para Messi. Completamente diferente resulta ser el Estudiantes -campeón de Sabella de gran juego colectivo- a esta incierta Argentina que obtiene resultados pero no convence a su gente.

Sorpresas y recuperaciones

El grupo D tiene a la gran revelación del torneo. Costa Rica, con triunfos antes Uruguay e Italia y un empate ante Inglaterra, ha logrado avanzar contra todo pronóstico como primero en su grupo. El equipo de Jorge Luis Pinto elabora y tiene orden, básico en el fútbol. Esa misma simplicidad, agregada al trabajo táctico y físico de sus jugadores, son los que le han dado resultados hasta el momento.

Uruguay se jugaba hoy la clasificación ante Italia. Tras derrotar a Inglaterra con la vuelta de Suárez el equipo de Tabárez tenía que vencer a los italianos para poder pasar a octavos de final. Así lo hizo con gol de Diego Godín, defensor de goles importantes. Los celestes obtuvieron el triunfo a falta de diez minutos para el final ante una Italia de buena campaña por su  buen rendimiento, que se vio perjudicada por la tonta expulsión de Marchisio. Uruguay mostró gran mejoría en lo futbolístico desde el partido contra los ingleses y recuperó el ímpetu que la ha caracterizado para ser reconocida como grande a través de los años. Sudáfrica quedó en el pasado, pero lo que hoy conserva Uruguay es la experiencia de aquella ajustada derrota ante Holanda. Sin Forlán en su mejor momento, pero con Suárez hambriento de triunfos tras perder increíblemente la Premier con Liverpool, y con un sacrificado Edinson Cavani que realiza una gran labor en todo el terreno; este Uruguay irrumpe contra el favoritismo de muchos y demuestra que, pese a que el fútbol es totalmente inseguro, lo único seguro es lo que se está dispuesto a dar por cumplir con un objetivo.

Edición: Samantha Taboada Melgar