“Antes de París, la situación ya era lamentable: casi dos meses después de haber acordado el reparto de 160.000 refugiados entre los diferentes países de la UE, apenas 147 han sido recolocados”.
Diario El País, EL PAÍS 16 NOV 2015

Luego del atentado en París, mucha información se ha inferido. Se han especulado diversas interrogantes que giran en las mentes de cada ser que observa video tras video de este suceso: ¿habrá una Tercera Guerra Mundial?, ¿hay que solucionar el problema con fuerzas militares?, ¿qué sucederá con la política de refugiados sirios y otros afectados?

Se venía ya discutiendo sobre si el Estado Islámico (EI) es -o no- un Estado propiamente dicho. Más allá de que sí lo sea o no, lo que sí sabemos es que posee una red de personas fieles al yihad extremo infiltrados probablemente tras la política de refugiados que se está desarrollando en la Unión Europea con fines solidarios. Esto se dedujo bajo la hipótesis del hallazgo de un pasaporte sirio que se le encontró a uno de los terroristas suicidas después de realizar los peritos.

Desde mi punto de vista, quisiera responder tres preguntas que se han especulado últimamente. En primer lugar, quisiera responder la primera interrogante: ¿Una tercera guerra mundial? Es un poco difícil de creer. Puede tener cierto sentido si lo ves desde un plano geográfico; sin embargo, considero que no podría haber otra vez una guerra mundial. Además de ser un nuevo mundo, que paso de ser un mundo bipolar dominado por EE.UU y la URSS, estas no poseen la capacidad para compararse con las Guerras Mundiales del siglo XX en las que fallecieron millones y millones de personas. Últimamente, se discute si estamos en un mundo unipolar (por EE.UU), multipolar (surgimiento cultural de los países en desarrollo), o incluso apolar (en la que no hay un claro sistema internacional que vele por la paz). Pero, el punto principal es que el Estado Islámico no posee la capacidad logística que podría poseer solamente el ejército de EE.UU o el de Francia. Con 30 mil hombres aproximadamente que posee el Estado Islámico, y en su mayoría extranjeros fanáticos, no podría solventar una guerra; pese incluso a que no posee aliados estratégicos. Este solo depende de los negocios de refugiados, venta del petróleo crudo barato y extorsiones. En otras palabras, solo podría solventarse hasta el mediano plazo: no le convendría.

En segundo lugar, ¿cómo se podría solucionar este conflicto? La situación estratégica para los militares es tensa, ya que no identifica quién es el enemigo al que tiene que combatir. El militar solo percibes miles y miles de personas musulmanes que viven en Francia y que podrían ser los posibles terroristas suicidas; sin embargo, es absolutamente erróneo sospechar o acusar a una persona de terrorista solo por su religión.

Recuerdo haber leído una noticia que mencionaba a François Hollande pronunciando lo siguiente: “Francia no tendrá piedad”. Rápidamente se me vino a la cabeza cuando George Bush implementó su política unilateral de invadir Afganistán y su operación Libertad -que nada de libertad tuvo-, ya que aún sigue el mismo enemigo e incluso más reforzado.

Ahora el enemigo se infiltra en las redes sociales más conocidas, y mediante WhatsApp organiza estratégicamente cada ataque que piensa hacer. El método del enemigo ha cambiado. Capturar rehenes ya no les parece un negocio rentable; al parecer, estos solamente son objetos de torturas y de finales trágicos como cortarles la cabeza ante los ojos del mundo para causar sensación en medios sociales. Pero, ojo, no son nada tontos, estos son actos para incentivar otros ataques occidentales que legitimen su discurso anti-imperialista a favor del fundamentalismo islámico. Mientras más desgracias ocasionen los bombardeos -ya que no prefieren arriesgar soldados a pie-, mayores musulmanes son atraídos a las garras de este grupo que desea formar su Califato.

En tercer lugar, la seguridad interna de cada país es primordial. Aunque la Unión Europea sea un organismo incipientemente consolidado, los Estados siguen siendo los actores principales en las relaciones internacionales. Alemania, que era principal promotora de recibir refugiados, se encuentra en una dicotomía entre cerrar sus fronteras por posibles ataques al igual que sus vecinos Austria, Hungría y Eslovenia o permanecer con la misma política bajo ciertos límites.

La psicosis ha comenzado, incluso en Rusia con el atentando a un avión con 224 muertos (más fallecidos que en Francia). La política la determinará cada Ministro del Interior de cada Estado para fortalecer esta política pública de refugiados o simplemente abandonarla por temas de seguridad. Aunque la decisión es sumamente complicada porque los partidos de extrema derecha – o de izquierda- tratarán de politizar estos actos con el objetivo de rechazar tajantemente el ingreso de refugiados. Esto causaría presión política, y los únicos perjudicados son los civiles sirios -y de otras regiones- quienes son atacados incluso por bombardeos indiscriminados por parte de Francia, como lo han realizado un día después, en Raqqa.

El atentado ha sido un éxito para el Estado Islámico. Como grupo terroristas, agrupación con objetivos específicos teniendo como herramienta el terror, han logrado causar la psicosis. La vía militar parece ser la menos adecuada al no saber quién es el enemigo. Los refugiados afectados por las guerras civiles en el Medio Oriente seguirán padeciendo. Lo que se avecina no es una Tercera Guerra Mundial, sino una nueva amenaza global que se escabulle bajo un Caballo de Troya tras haber pasado las murallas fronterizas de Europa. Esta es una oportunidad después del 11 de setiembre de conocer al nuevo enemigo, su cultura, las estrategias, la verdadera razón por las que realizan estos actos. No digo con esto que permanezcan inactivos los países afectados por el terrorismo, sino que busquen otras vías de solucionar el problema que no sea del todo militar. Conoce a tu enemigo, más que a ti mismo.

“Es un modelo horizontal y orgánico: los terroristas deciden cómo atentar y cómo obtener fondos”.
Loretta Napoleoni en diario El País 16 NOV 2015