Todos los celestes están “empilados” con que su equipo llegue a los play-offs. Es justificada por tanto la alegría que tienen, pues están cerca de lograr su cometido. Sin embargo, es injustificada la seguridad con la cual afirman que se coronarán, de nuevo, campeones este año. Lo mismo sucede con Real Garcilaso, equipo que subió de la segunda división, y al año siguiente jugó los play-offs e hizo una extraordinaria campaña en la Copa Libertadores. Los hinchas de Cristal y Garcilaso deberían tomar en cuenta lo siguiente: el año pasado, a estas alturas del campeonato, los respectivos cupos para las finales ya estaban copados. Cristal y Garcilaso se habían asegurado el pase a los play-offs. Y los dos lo aseguraron después de una campaña regular, con goleadas y buen fútbol de por medio. Este año, sin embargo, no fue así.

Periódico de ayer

Si miramos el plantel rimence, es casi el mismo que el del año pasado. Es más, fue el mismo técnico el que comenzó dirigiendo al equipo celeste. Roberto Mosquera planteó el equipo del 2013 casi igual que al equipo del 2012. La base era la misma, el estilo de juego era el mismo, el capitán era el mismo, y creo que hasta su corbata era la misma. No contó con que lo único que iba a cambiar era el nivel del campeonato. Fue mucho más parejo que el del año pasado. Recordemos que el año pasado, Alianza no tuvo una buena temporada, Boys descendió, Melgar sufrió para mantenerse en ritmo, Gálvez sufrió también, Inti Gas logró una sudamericana, la U tampoco tuvo una buena campaña… entre otro factores. Paralelo a esto, Cristal ganaba partido tras partido. Este año, todos comenzaron igual de irregulares, y esto continuó hasta mediados de la ronda de vuelta del apertura.

Después de esta ronda, solo la U pudo consolidarse a medias, y después completamente en las liguillas. Ahora bien, se habla mucho de que la U se ha consolidado porque su liguilla es más accesible que la otra, o sea, porque es más fácil. No obstante, también es cierto que (y aquí recalquemos nuevamente: con el mismo técnico, los mismos jugadores y el mismo sistema de juego) hoy en día Cristal recién ha podido encontrar un posible rumbo. Hasta mayo de este año, Cristal era igual de eficiente que en el 2012, pero en mayo comienza la “caída” del cuadro rimence. La irregularidad se contagió en el Rimac.

Mosquera salió por cuestiones dirigenciales y llegó Carlos Vivas. Al parecer, el sistema de juego de Vivas es hasta ahora más efectivo que el de Mosquera. Y es que, pienso yo, no es posible jugar un campeonato igual a otro si es que el nuevo campeonato cuenta con equipos mejor armados, más parejos y con más aspiraciones. Ya lo había escrito en uno de los primeros artículos, este campeonato ha sido más parejo, lo malo es que no ha sido parejo por lo regular si no por lo irregular, pero ese es otro tema. La cuestión a dar cuenta aquí, es que hasta ahora hay méritos de por medio, pero no igual al del año pasado y no iguales al que la U ha logrado. Conozco que el argumento del cual todos se han aferrado es el del alto nivel de esta liguilla, pero pensemos un rato: si el problema es el alto nivel y Cristal no ha sabido mantenerse regular, ¿entonces el nivel del Cristal del 2013 es casi igual al de los demás equipos?

Cuestión de análizar

Ahí está el punto, la respuesta es que no, pero no es posible explicarla ya que Cristal tiene un mejor plantel. ¿Cuál fue el problema entonces del Cristal de este año? Yo considero que fue el planteamiento. Veamos una simple diferencia: los planteamientos de Vivas y Mosquera: la reacción. Para mí, el Mosquera de Cristal de este año fue “pecho frío”. No tuvo capacidad de reacción cuando su equipo recibía un gol o era golpeado. No supo usar a Cazulo… y ojo que era el mismo planteamiento. Creo que quiso hacerse el héroe al tratar de probar que jugaba bien, pero terminó de villano. Claudio Vivas, en cambio, sí tuvo capacidad de reacción. Tres victorias y un empate en cuatro fechas. Mosquera nunca logró eso. Otra diferencia, los cambios le funcionan. Vivas tiene un análisis muy bueno de la situación, y esto lo refuerza con el buen conocimiento de sus jugadores.

El problema estuvo entonces en la mano del técnico, de ahí devino la irregularidad de Cristal, y de ahí devino hoy su lucha con Garcilaso. No alcanzo a analizar a Garsilaso, pero algo rápido y sencillo que apuntar con relación al equipo cuzqueño es que el problema con ellos sí fue la competitividad. Garcilaso comenzó irregular y sigue irregular, y para mí el problema es la unidad del equipo. No funcionan dentro de la cancha, y si no funcionan dentro de la cancha, quiere decir que implícitamente existen críticas o rencores. Es lo mismo que con Cristal: mismo equipo, mismo planteamiento, mismo técnico, pero diferentes resultados. El problema para mí viene desde los camerinos.