Una imagen vale mil palabras. Entonces, ¿cuánto valen 3 horas de metraje? Algunas veces, ver la intimidante cifra de minutos en la pantalla puede ser un desincentivo para confiar en una película. Estamos acostumbrados a una sociedad de estímulos cortos, de pequeños retazos de lo audiovisual y nada más, una sociedad que pausa cuando quiere. Bueno. Tampoco parece para tanto. Gastamos tiempo en nimias situaciones: tráfico, ir al cajero y paradas en aeropuertos. ¿Qué sería mejor que dedicar tiempo a historias valientes, comprometidas con el mundo moderno y la empatía? Olvidemos todas esas excusas y démosle chances…

La de gánsteres: The Irishman (2019)

La epopeya sobre el crimen de Martin Scorsese es una pieza atrevida y trascendental: una mirada distinta, visceral y dolorosa de la vida del gánster y la culpa que se acarrea con cada crimen. Con una serie de detalles impresionantes y un elenco de viejos conocidos en el género, esta es la meta-película de crimen: una visión religiosa, íntima y muy entretenida de los entramados de la mafia. Un plus para esos minutos de confrontación, narrados con silencio y miradas. Dominan.

¿Cuánto dura? 209 minutos. (de lo más largo en lo mainstream).

La de amor: La vie d´ Adele (2013)

Una historia de amor como pocas: una cámara movediza, tres horas de escenas íntimas y cotidianas, un amor juvenil, pasional, lésbico. Con dos actrices en el mejor momento, esta Palma de Oro en Cannes es una revisión cercana de una vida cualquiera y un testimonio desde la empatía y la comprensión. Felicidad, tragedia y lo que está en el medio; como es el amor. Todo cuenta: el amor, el desamor, la pasión, el sexo y la curiosidad; trozos de vida desde la pantalla.

¿Cuánto dura? 180 minutos.

La distinta: Luz nos trópicos (2020)

Diferente al resto de películas en esta lista, Luz…es una poderosa introspección en los páramos más remotos de la selva: a medio camino entre un ensayo antropológico y un cine sensorial y muy detallista, somos testigos de lo que la selva significa. Selva como origen, como tierra por defender y tierra por conquistar, espacio con alma. Escenas bellísimas hacen que el tiempo valga la pena. Un tip: verla de a pocos, con la mayor tolerancia posible: siempre hay una nueva historia esperando.

¿Cuánto dura? 259 minutos (de lo más largo en esta lista).

La melodramática: Margaret (2011)

Olvidada en su estreno y reivindicada con el tiempo, Margaret es una película única en su clase: una ambiciosa telenovela hecha cine, un testimonio sobre el crecimiento, el dolor y el impacto de nuestras interacciones. Kenneth Lonergan filma a un elenco excelente en situaciones complicadas, vergonzosas y de celebración, preguntándose qué implica hacerle frente a una tragedia. Conviene no dejarse llevar por el sentimentalismo y disfrutar del filme como un todo.

¿Cuánto dura? 186 minutos (en su versión extendida).

La comercial: King Kong (2005)

Ambiciosa, entretenida, grandiosa, esta película de Peter Jackson es una carta de amor al cine clásico: el de aventuras, el romance, el de monstruos, el cine sobre cine y el cine ultra dramático. Filmada de forma exuberante, con escenas que quitan el aliento, esta relación entre la bella y la bestia sorprende, brinda emociones y justifica bien el precio de la entrada. Blockbuster agradable. Cada uno tiene su escena favorita: romance en el barco, la Isla Cráneo, o Kong en la ciudad.

¿Cuánto dura? 187 minutos.

La coral: Magnolia (1999)

Magnolia es una historia de redención, de pecado y perdón, de poder acercarse al otro y no alejarse más. Paul Thomas Anderson echa una mirada a una serie de vidas cualquiera en California: gente en lecho de muerte, gente con crisis neuróticas, participantes en un concurso de trivia y mucho más. Emociones destiladas, grandes actuaciones situaciones sorprendentes. Conviene estar atentos a la música, la inusual fotografía y planos secuencias, y el montaje efectivo.

¿Cuánto dura? 188 minutos.

La de diálogos: Winter Sleep (2014)

Nuri Bilge Ceylan elabora, en la tradición literaria del siglo XIX, una serie de pequeñas lecciones morales a modo de cuento, narrando los conflictos en la Anatolia turca con las complejas relaciones: entre ricos pobres, entre marido y esposa, entre hombre y su contexto. Muchísimos diálogos de primer nivel, situaciones inesperadas y tomas pictóricas seducen a la audiencia. No hay pierde: jamás lo cotidiano había sido tan entretenido y así de reflexivo.

¿Cuánto dura? 196 minutos.

La tragedia: Hamlet (1996)

Adaptando a Shakespeare con cada absoluto detalle, esta masiva obra resulta impresionante por traer a la vida toda la tragedia, delirio y entresijos morales que dominan la obra original. Kenneth Branagh moderniza la historia manteniendo la universalidad de los temas y el icónico lenguaje. Con decorados exquisitos, actuaciones de primera y mucha pasión, Shakespeare vuelve a vivir. Tanto tiempo con esta fantasmagórica historia deja huella.

¿Cuánto dura? 242 minutos (¡y es de Hollywood, eh!)

La comedia: The Wolf of Wall Street (2013)

Otra vez Scorsese, pero esta vez con exceso: narrar la desesperada vida de un pez gordo de Wall Street y su vida de derroche. Sin ningún freno, nos sometemos a un sinfín de escenas alocadas y muy entretenidas, discusiones sobre poder y fama, una exploración sobre la degradante vida del crimen en un sistema que devora sin piedad. Con DiCaprio a la cabeza, Wolf… siempre arrasa.  Moralidad corrompida, muchas risas y, sobre todo, energía sin límites.

¿Cuánto dura? 180 minutos.

La familiar: The Tree of Life (2011)

Es cine sobre familia no por la ligereza de sus temas, sino por la profundidad con la que abarca ese núcleo social y cómo nos define. Con una puesta en escena soberbia, estamos ante una especie de intervención poética y ritual, una reflexión emotiva sobre los lazos familiares, la identidad y la fe. No es una película sencilla, pero cada segundo cuenta: las actuaciones de primer nivel, la mejor dirección de fotografía en mucho tiempo y el sello religioso de Malick lo confirman.

¿Cuánto dura? 188 minutos (en su versión extendida).