Por cada imagen, una palabra: diálogo, revelación. La trama es la piedra angular de un film, el guion es el plano estructural, y los diálogos y personajes, sus ramificaciones, las columnas que sostienen a una obra maestra. Para nuestra sorpresa, los simplones Oscars han mostrado buen gusto al premiar esas historias originales, brindándonos un compendio de historias que trascienden, que duelen y nos hacen reír, que nos sirven de alivio. Veamos los mejores ejemplos que nos ha dado el cine moderno: historias inolvidables para todos los gustos.

X. Spotlight

Basada en la verdadera pesquisa periodística que desenmascaró la pedofilia clerical en Boston, Spotlight destaca por una puesta en escena realista y rutinaria: periodistas haciendo su trabajo, cháchara política y mucha, mucha confrontación. La clave del guion de McCarthy y Singer está en condensar años de datos y casos escabrosos, mantener el ritmo y, a pesar de lo duro de la temática, hacer un film atrayente en cada segundo. Lo mismo con los diálogos: meticulosos e incisivos, escarban verdades y rescatan emociones reprimidas.

La frase: ¡Podrías haber sido tú! ¡Podría haber sido yo! ¡Cualquiera de nosotros!

IX. Django Unchained

Tarantino y esclavitud: una relación extraña, atrevida, que nos ofrece una historia épica sobre venganza y libertad. El guion de Tarantino, como siempre, destaca por el factor impacto: escenas memorables, larguísimas; diálogos brutales, monólogos racistas y twists inesperados. Todo para reflexionar sobre la esclavitud. Hay todo lo que exige un film así: un héroe novedoso, enigmático; un noble ayudante; una damisela resiliente; y un villano despreciable.

La frase: Además, cuando un alemán encuentra en la vida a un Sigfried real, como alemán, estoy obligado a ayudarte en tu búsqueda para rescatar a tu amada Broomhilda.

VIII. Almost Famous

Cameron Crowe recoge sus memorias de juventud y elabora, a su estilo, un homenaje al rock and roll y a la libertad. Nos presenta un conjunto de personajes estrambóticos e interesantes —rockeros, periodistas y groopies— envueltos en numerosas anécdotas, gajes del oficio y, ante todo, una imperante necesidad por crecer.  Crowe, por supuesto, apela al humor: confrontación entre la ingenuidad del joven periodista y la brutalidad del mundo del espectáculo; ternura en los fans y cinismo en los ídolos. Una historia tan personal que es fácilmente universalizable.

La frase: Toda una generación de Cenicientas esperando zapatillas inexistentes.

VII. Midnight in Paris

Woody Allen invade París: elabora una deliciosa fábula cómica sobre los sueños, la nostalgia y sobre aquella ciudad que tanto subyuga a los bohemios actuales. Mezclando ficción histórica, fantasía y romance, Allen hace un paseo por pasado y presente de París, por la necesidad de encontrarse a uno mismo en el arte y en el amor. Curiosamente, un film a priori complejo se vuelve uno de sus más entretenidos, disfrutables y comiquísimos. Plus por la colección de iconos invitados: lo mejor de los 1920.

La frase: Me puedes engañar a mí, ¡pero no puedes engañar a Ernest Hemingway!

VI. Lost in Transalation

Sofia Coppola apela a lo sencillo: personas hablando a deshoras, noctámbulos llamándose de habitación a habitación de hotel, dos entes solitarios que se buscan y se necesitan. El guion nos presenta a Bob y Charlotte, en presente estado de desconexión: no solo turistas en Tokio, sino extraños en su propia vida. Así, el film triunfa con su simpleza: estamos ante situaciones cotidianas, bastante creíbles; situaciones que, gracias a la profundidad de sus personajes, nos parecen incluso más bellas, de alguna forma, inmarcesibles: un viaje para todos.

La frase: Todos queremos que nos encuentren.

V. Her

“Her” sorprende desde su extraña premisa: un hombre que se enamora de un sistema operativo. El filme, sin embargo, no se queda allí, sino que utiliza tal idea como excusa para reflexionar sobre el amor moderno, la soledad y nuestras conexiones. A ratos ciencia ficción, melodrama o tragedia, la historia de Spike Jonze destaca por la honestidad de sus personajes, lo inusual de sus situaciones y la inmensa humanidad con la que nace y acaba un romance.

La frase: No, creo que es… creo que todo el que se enamora es un raro. Hacerlo es una locura.

IV. Manchester by the Sea

Kenneth Lonnergan escribe mediante el dolor: disecciona la tragedia, los personajes que la componen y la vida después de ella. A diferencia de otras ganadoras, aquí los diálogos no sobresalen por originalidad, sino por los detalles: conversaciones de bar, encuentros en el supermercado, cenas familiares. El humor negro, el llanto descontrolado, los recuerdos entrecortados; todo aquello que define nuestra humanidad en su conjunto Podríamos escucharlos hablar por horas, dejarlos ser, de alguna forma, hallar consuelo así.

La frase: Sin embargo, mi corazón estaba destrozado. Porque siempre estará destrozado. Y sé que el tuyo también está destrozado.

III. Hable con ella

“Hable con ella” puede parecer escalofriante: un testimonio de vida y muerte, una reflexión sobre lo condenados que estamos a la soledad, lo trágico que puede ser el amor. Para suavizarlo todo, está Almodóvar: a su estilo, elabora un enorme melodrama, escribe personajes marcados por la culpa y el dolor, nos presenta a personajes comunes en circunstancias supuestamente extraordinarias. Lo mejor está en la confrontación, poner a dos hombres diferentes y unirlos de forma inesperada pero inevitable, jugar cual titiritero con las personas, hilando su camino redentor.

La frase: Hable con ella. Cuénteselo.

II. Birdman

“Birdman” hace mucho: es una puesta en escena caótica y desesperada, que explora el camino de un hombre hacia la locura; es, a su vez, un film meticulosamente ordenado, que parece funcionar como una sola secuencia, una sola pieza teatral y atrevida. Con un humor negrísimo, una pizca de realismo mágico y referencias al infierno de la creación y del ego, pocos filmes se atreven a decir tanto y, a su forma locuaz y apresurada, lo hace efectivamente. Por una vez, la pretensión resulta adecuada.

La frase: Confundes todos esos pequeños ruidos en tu cabeza con conocimiento verdadero.

I. Eternal Sunshine of the Spotless Mind

En este film encontramos patrones comunes: una premisa extrañísima e innovadora, humanidad acompañada de neurosis en los personajes, una muestra honesta de la vida rutinaria con un twist fantástico. ¿Qué hace “Eternal Sunshine…” para ser la mejor? Tiene que ver con la magia: escenas delirantes del subconsciente; confrontaciones morales contadas desde el romance y el humor surrealista; intimidad nostálgica que duele y enamora. Una vuelta de tuerca al amor, a la modernidad y a nuestro perpetuo estado solitario, extraño.

La frase: Recuérdame. Haz todo lo posible. Tal vez podamos.