En 1977 se estrenó “Star Wars” gracias al ingenio del entonces joven director George Lucas. Esta cinta inició un fenómeno que hasta el día de hoy perdura; hoy es difícil conocer a una persona de nuestro entorno que no haya escuchado de la existencia de esta famosa saga. Y es que su popularidad no ha hecho más que expandirse a nuevas generaciones dando a luz a fieles seguidores que viven y mueren por los personajes y las múltiples historias derivadas de la trama original. A la par con su patente vigencia, perdura el gran debate en relación a la estructura narrativa de la cinta: ¿Star Wars es una cinta de ciencia ficción o de fantasía? Así parezca sencilla, la pregunta ha logrado dividir tanto a los fans como a los críticos a la hora de colocarla en un género cinematográfico. En las siguientes líneas se expondrán algunos argumentos que defiende cada lado.

Ciencia ficciónResultado de imagen para star wars starship GIF

La ciencia ficción es un derivado de la ficción literaria. Se define como un género en donde se suelen abordar futuros en donde la tecnología ha avanzado sin transgredir las leyes básicas de la ciencia. Avances tecnológicos como naves espaciales, androides y exploraciones interplanetarias son de los tópicos más utilizados en el género. En el caso de “Star Wars” estos elementos están presentes, por ello, se suele argumentar que la cinta es una de ciencia ficción. Esto podría ser factible si no fuera por un elemento presente en la historia: la fuerza, elemento casi mágico y sobrenatural que terminaría rompiendo las reglas de la ciencia (reglas que ya habrían sido obviadas con factores como explosiones en el espacio o sonidos láser en el mismo escenario) y por lo tanto, del género.

Fantasía

Resultado de imagen para star wars ghost GIFAl igual que la ciencia ficción, la fantasía deriva de la ficción y se nutre en el imaginario más profundo del ser humano. Desde la época medieval  este género ya existía narrando historias que involucraban dragones, magos, dimensiones distintas, monstruos y el dominio de poderes mágicos. El mismo género ha derivado en distintos subgéneros que buscan el mismo objetivo de ir más allá de la realidad. En el caso de la cinta en discusión existe, como decíamos, este elemento llamado “la fuerza” la cual yace en todo ser vivo y puede ser usada para actividades como mover objetos con la mente o jugar con la mente de los demás. Sin embargo, no es la única característica de la cinta para poder posicionar la saga como fantasía, también existe el sable láser, el cual es construido con unos minerales místicos inexistentes en el mundo real. Elementos como estos, rompen con el esquema del genero ciencia- ficción, dando a pie a pensar en una mezcla de géneros.

Ciencia ficción fantástica

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Para aquellos que no conocían la existencia de este subgénero, podemos usar a modo de ejemplo otra cinta clásica como “The Planet of The Apes” (1968) en donde se mezclan viajes espaciales y la fantasía de un mundo con simios antropomorfos. De acuerdo a esto, Star Wars encajaría con este género  ya que se presentan viajes y exploraciones espaciales adornadas del misticismo de una energía casi mágica como es la fuerza que permite crear desde proyecciones fantasmales hasta telequinesis. Es en este género el que otorga a la cinta la libertad de seguir explorando nuevas historias y distintas tramas con variados personajes.

La amenaza fantasma

La supuesta solución tiene como una de sus principales trabas la existencia de la cinta de 1999 en donde se narra la existencia de unas moléculas llamadas midichlorians las cuales sirven como justificación para la utilización y existencia de la fuerza. Es esta característica la cual termina por perturbar la explicación anterior en la cual se le podía definir dentro de un subgénero que se alimenta de otros dos grandes subgéneros, reviviendo la discusión de donde partimos.

En conclusión, lo más cercano que tenemos para responder la pregunta radica en el subgénero de la ciencia ficción fantástica. A pesar de eso, muchas personas no terminan de contentarse con esta resolución y siguen defendiendo su postura. Y en parte esa es la gracia de la ficción, que no se pueda clasificar una obra sino que esta se puede regir por sus propias reglas construyendo un mundo propio.