Hacer lo que consideremos necesario para sentirnos, realmente, bellos

Edición: Ariana Zapata

Como les he contado anteriormente y, creo que, varias veces, en la encuesta que hice para mis lectores, también me propusieron escribir sobre los estándares de belleza. Y, la pregunta, como siempre, es ¿qué son los estándares de belleza?

Al ingresar este concepto en el buscador, encontré la siguiente respuesta: El canon de belleza es el conjunto de aquellas características que una sociedad considera, convencionalmente, como bonito, atractivo o deseable, sea en una persona u objeto. Es históricamente variable y no es común a las diferentes culturas. Algo curioso de esto fue que, cuando puse imágenes, solo salían mujeres y ¿por qué? acaso, ¿solo las mujeres debemos cumplir con aquellos estándares de belleza que han sido definidos a lo largo de nuestra existencia? La respuesta es que no, ninguna persona debe estar condenada a sentirse mal consigo misma por cómo se ve físicamente solo porque los y las modelos, influencers, cantantes, etc, siguen los cánones de belleza asignados por la sociedad.

La verdad, lo que hay detrás de esto, en nuestro país, es racismo. El racismo por preferir a un o una modelo con un color de piel claro en lugar de uno oscuro. Miles de tiendas para jóvenes en el Perú como “Kids” muestran la realidad de lo que, como ciudadanos de este país, percibimos sobre la apariencia de una persona bella: blanca, rubia, ojos claros, es decir, que sean de raza aria. Así como el racismo se ve reflejado en este tipo de personas que se muestran como “perfectas” por cómo se ven por sus facciones, hay otro lado, el cuerpo.

Por mucho tiempo se ha admirado alcanzar un peso ideal en el cual puedas sentirte no cómodo o cómoda para ti, sino para que la sociedad te apruebe. De esta manera, podemos llegar a sentirnos discriminados, tristes, o, incluso, llegar a odiarnos por ser como somos, cuando, lo cierto es que, la belleza es totalmente subjetiva. No siempre he pensado esto pues, cuando empecé a cambiar físicamente debido a la pubertad, yo era una persona muy acomplejada: me empezaron a salir estrías y subí de peso. Es más, mi alrededor juzgaba el hecho de tener estrías.

A partir de esto, decidí cambiar este pensamiento y ahora tengo la idea de que la verdadera belleza la encuentra uno mismo en su comodidad: es un “vaya, que bell@ soy” frente al espejo. Las personas podemos hacer lo que deseemos con nuestro cuerpo, siempre y cuando nos sintamos cómodas con ello. Asimismo, también está el lado de la salud, sí, la salud física. Con esto no me refiero a comer solo ensaladas, pocos carbohidratos y hacer ejercicio. Una verdadera salud física, sí, implica hacer ejercicio porque nos ayuda a desestresarnos, a liberar endorfinas y a mantener el cuerpo sano. También, es importante comer de manera balanceada, lo cual no quiere decir que debemos restringir nuestra alimentación. Podemos comer la tan deseada ”comida rápida” de vez en cuando, pero no siempre, porque creo que sabemos las consecuencias que conlleva ello (un ejemplo de esto son enfermedades como la cirrosis).

Entonces, lo que les quiero decir es que la belleza es cuidarse, no ser extremista, ni pensar en el qué dirán. Les pongo un ejemplo de esto último: el primer día que me decoloré el cabello me vi hermosa, me encantó, y sí, hubieron personas a las cuales no les gustó pero ¿eso realmente importa? No, porque si a mí me gustó, eso es mucho más que suficiente. Hay que hacer las cosas no porque la sociedad nos haya dicho que de esta manera serás más guapo o guapa, sino por nosotros mismos, por querer vernos “bien” frente a nosotros -y lo pongo entre comillas porque cada uno define el cómo es verse bien-.

Pero, eso sí, creo que es muy importante considerar la salud, porque tanto la alimentación balanceada como el ejercicio nos aportan tantos beneficios que, incluso, podemos hacer nuestras actividades diarias con un mejor ánimo y desempeño.

Y, un último consejo: hay que dejar de compararnos. Todas las personas somos diferentes en muchos sentidos: circunstancias, actitudes, aptitudes, habilidades, cualidades, etc, pero que las que poseemos no sean un impedimento para alcanzar la belleza externa e interna que tanto queremos. Eres una persona hermosa solo si tú lo crees, no importa quien te lo diga o no, solo necesitas tu aprobación, nunca olvides eso.