Estoy segura que has escuchado este cliché: “de los errores se aprende”.
¿Crees que sea cierta esta frase?
A lo largo de mi vida he caído miles de veces; en algunas ocasiones, solía pararme de prisa y en otras, ni siquiera sentía las piernas para intentarlo.
He llorado por diversos motivos: amor, odio, frustración, impotencia, cólera, entre otros. Cometí errores; al fallar, grité, dañé, odié y demás. Sin embargo, no todos reaccionan de la misma manera e incluso, en ocasiones, existen quienes desean que su vida acabe en ese mismo instante.

Entonces fui consciente que en ocasiones solemos autodestruirnos. Nos repetimos una y otra vez todas esas frases que hemos escuchado alguna vez:

“Eres gorda”
“No eres una buena hija/o”
“¿Por qué sigues aquí?”

¿Te has sentido así alguna vez? Es horrible, lo sé.

Sin embargo, después de la tormenta y cuando todo en nuestra cabeza se calma, es importante comprender y recordar por qué debemos vivir.

No nacemos para ser “perfectos”, ni siquiera para acercarnos a serlo. No nacemos para tener una vida perfecta, tener un hogar perfecto y nunca cometer errores. Quienes digan que tienen la dicha de tener una vida alejada de problemas está mintiendo.

Entendí, luego de muchas lágrimas, que la perfección en una persona se basa, más que todo, en cómo esta reacciona y soluciona los conflictos que se le presentan.

No nacimos para algo, sino para lograr algo.

Nuestra vida no es una casualidad sino una CAUSALIDAD.

Dentro de mí, y escarbando en los escombros de mi corazón, descubrí que me encanta el arte de escribir. No importa cuántas veces me digan que no puedo escribir, no importa que haya más gente que me desmotive que la que me apoye.

Para mí, lo importante es nunca reprimirse.
¿Te gusta bailar? Hazlo
¿Cantas? Deléitanos
¿Pintas? Me encantaría ver tus dibujos

Sea cual sea tu talento, jamás permitas que te digan que no llegarás lejos. Sé que mucha gente suele aconsejar esto pero nunca está demás leerlo o escucharlo otra vez.

Espero que cumplan sus sueños. Recuerden que dentro de uno mismo se encuentra un tesoro infinito. Tu talento, habilidad y destrezas son los que ayudan a este mundo a ser cada vez mejor.

Ojalá hayan pasado unas excelentes vacaciones y estas hayan sido motivo de reflexión. Que este nuevo ciclo sea un paso más para lograr sus metas.