A mediados de las 7 pm. del día de ayer, dos sujetos de civil identificados como miembros de la Dircote (Dirección contra el terrorismo) se acercaron al domicilio de un  estudiante de la PUCP. El motivo de la “visita” era indagar si en la casa se daban reuniones de Sendero Luminoso, grupo terrorista que asoló por años y ayudó a la fractura del país.

La madre del alumno fue quien recibió a los agentes de tal sector de la policía. Sorprendida e  indignada por el confuso motivo del acercamiento de estos, indicó tajantemente que su hijo nada tenía que ver con aquella organización y que, es más, él forma parte de una agrupación contraria al grupo y que históricamente lo ha combatido: Juventud Comunista de Patria Roja (JotaCé-PR).

Los agentes, durante la intervención, ofrecieron diversos datos puntuales sobre el estudiante lo cual demostraba un amplio trabajo de inteligencia. Asimismo, argumentaban que se apoyaban en una denuncia realizada a la comisaría del distrito. Las fotos tomadas por los vecinos de la casa intentaban dar cuenta de las clandestinas reuniones de Sendero. Ante la negativa de la señora y sus contundentes aseveraciones sobre el equívoco policial, los agentes convinieron en su error y se justificaron en que querían verificar la denuncia.

Sin embargo, luego del incidente, y tras haber ido a la comisaría a verificar la existencia de la denuncia, se pudo comprobar que esta nunca fue presentada. Todo parece indicar que los agentes fueron con el fin de amedrentar al estudiante.

Desde las redes sociales los mensajes de solidaridad no se hicieron esperar y muchos coincidieron en lo sospechoso de la “verificación”. En los últimos días, la denuncia de  Fernando Rospigliosi remeció a cierta parte de la opinión pública sobre el aumento de las contribuciones a la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI). Si los sucedido es parte de las labores de tal grupo (como parece serlo), vemos lo mal que se aborda el tema por la inexacta información. Eso sin mencionar siquiera lo riesgoso que resultaría para cualquier persona, calificada como sospechosa, que vea vulnerada su privacidad por instancias estatales.

Otro hecho para resaltar es que esto haya ocurrido con un joven afín a Patria Roja. En un contexto donde la percepción que tiene gran parte de la sociedad peruana sobre los grupos de izquierda no es la más idónea, en tanto los movimientos sociales en los que este partido actúa son común y maliciosamente calificados como antimineros o antiinversión, el suceso cobra más relevancia aún. Esto aumenta las suspicacias sobre una medida del gobierno probadamente reñida con los canales democráticos como lo fue el acto de hoy.

                                                                                                                                                                                                                               12-06-13