A tan solo tres semanas de que el ciclo acabe, muchos de nosotros nos enfrentamos al dilema sobre cuál es la mejor forma de estudiar. Buscamos la manera de entender algunos temas pero dentro de nosotros sabemos que, quizá, si tuviésemos un amigo que pudiera aclararnos ciertos puntos, nos sentiríamos más relajados.

¿Solo o en grupo? ¿De qué depende esta decisión?

En el artículo de hoy, enumeraré una serie de consejos que te ayudarán a tomar la decisión correcta y así consigas pasar el ciclo lo más invicto posible.

 

1. No tienen que ser tus amigos

Uno de los errores más comunes es pensar que “el estudiar en grupo” significa tener que estudiar con tus amigos.

Siendo realistas, no todos nuestros amigos tienen la misma voluntad que nosotros, claro que habrán quienes sí querrán aprovechar el tiempo al máximo; sin embargo, existen para quienes simplemente el estudio no es lo suyo y lo único que pasará si te reúnes con ellos es que procrastinarás más de lo que incluso haces.

Entonces, ¿qué hacer?

Normalmente, en cada curso el profesor asigna a quien conocemos como “el delegado”. Esta persona, en su mayoría, crea un grupo en Facebook o WhatsApp.

¡Aprovecha esta herramienta al máximo!. No tengas miedo de publicar “¿alguien para estudiar?”. Te sorprenderás al ver que hay gente que sí está dispuesta a ayudarte, ya que algunas personas estudian mejor si le explican lo que saben a otra.

Así que no te preocupes si no conoces a esa persona, además, quién sabe si resulta siendo un nuevo amigo en el futuro.

Cómo te ves cuando estudias con ese amigo que tampoco sabe nada

 

2. Sin miedo al rechazo.

Este consejo es para aquellos que temen integrarse a un grupo de estudio ya consolidado.

¿Qué pasa? Cuando nos decidimos a querer estudiar en grupo y vemos que en nuestra clase hay uno que siempre se junta, que los ves estudiando todos los días, sientes esas ganas de querer ser parte de ellos.

¡No temas! Lo peor que puedes hacer es dejar ir esa oportunidad por tu inseguridad. Deja la vergüenza a un lado y acércate, tal vez no a todo el grupo, puedes empezar hablándole a uno de ellos y entablar un pequeña amistad. Cuéntale que te gustaría estudiar el curso, demuestra interés y verás que, en poco tiempo, estarás estudiando de forma constante con ellos.

 

3. ¿Y si soy nuevo?

Este es uno de los problemas más grandes: ser el nuevo. Ya sea en el colegio o en la universidad, existen momentos en los que simplemente no conoces a nadie y no quieres arriesgarte a elegir mal a tu compañero de estudio.

Una mirada panorámica es la mejor opción. Sé sociable, habla con todos, date el tiempo de conocer a la mayoría de tus compañeros y comenzarás a darte cuenta quién sí y quién no.

Sin embargo, no olvides ser siempre humilde. No todo aquel que no sabe debe ser dejado de lado. Busca la manera de ayudar a quien puedas.

4. Demuestra que puedes.

Ya tienes a las personas con quien estudiarás y sin embargo, no muestras interés.

¿Qué crees que pasará? Sin que te des cuenta, ese grupo comenzará a ignorar tus mensajes y dejará de avisarte cuando vayan a estudiar.

Lo peor que puedes hacer es crearte una imagen de descuidado. Si has decido estudiar en grupo, eso es lo que debes hacer y no esperar a que los demás lo hagan por ti. Cada quien está buscando su beneficio y el objetivo de que un grupo de personas se junte es para intercambiar y reforzar información.

Evita estar mirando el celular mientras se discute un tema, decir que vas al baño y demorar media hora, irte antes de la hora establecida, etc.

Demuéstrale a todos y, sobre todo, a ti que tienes la voluntad de aprender lo que necesitas. Verás que cuando no solo contagiarás tus ánimos a los demás sino que generarás confianza a los demás para explicarte aquello que creen que no pueden. Así, todos salen ganando.