Por fin llegó la segunda parte que tanto esperaban: #SobreviviendoAClases.

Hace algunas semanas publiqué el primer artículo de esta nueva sección con la finalidad de prepararnos para la semana de parciales. Un mes después, empieza la cuenta regresiva para llegar a la última semana del ciclo.

Para enfrentarlo, les dejo el link aquí de mi anterior publicación para que saquen ideas de cómo estar listos para estos exámenes.

Sobrevive a clases

Siguiendo con la lista, el día de hoy les traigo consejos adicionales:

4) Sigue un control de asistencia.

Este truco es perfecto para aquellos que no llegan a tiempo a sus clases de las ocho. A lo largo del año surgen inconvenientes que nos obligan a faltar a alguna clase en la universidad. Muchas veces no le tomamos importancia y decimos “luego me pongo al día”, pero cuando llega el momento de estudiar para el examen próximo, no tenemos ni idea de qué día faltamos y cuál es el tema atrasado.

Normalmente, cada persona toma apuntes diferentes pues cada quien capta de manera diferente al profesor. Es por eso que cuando vamos a pedir los apuntes a un compañero, no sabemos como encaja su información en nuestro orden.

Por esta razón, es importante tomar en cuenta los siguientes pasos:

1. Cada vez que inicies un tema, o clase, apunta la fecha en una esquina superior. De esta manera, siempre sabrás qué día hicieron o comenzaron un nuevo capítulo y cuando faltes sabrás qué es lo que necesitas.
2. Apunta tu falta. No siempre el profesor está detrás de nosotros y si dejamos pasar el tiempo, se nos hará complicado recordar el día que tuvimos que faltar. Anota en tu agenda o en tu mismo cuaderno el día que faltaste y así podrás fácilmente pedirle a tu compañero el apunte exacto.

5) Dedícale tiempo al curso.

Tener más de un curso que estudiar puede llegar a estresarnos. Muchas veces no sabemos por dónde empezar. Cuánto tiempo estudiar. Cómo estudiar.

Aquí te traigo un truco sencillo que todos podemos implementar:

Supongamos que tenemos tres cursos: Lenguaje, Matemática e Historia.

Llegamos a casa o estamos en la biblioteca y no sabemos cuál estudiar primero y cuánto tiempo estudiarlo. Sencillo, dedícale el mismo tiempo que las clases. Si matemática dura una hora y media de clases, en tu casa dedícale una hora y media. Repasa lo visto revisa tus tarea y tus apuntes (esto es mejor si lo haces el mismo día o un día después).
Del mismo modo con los demás cursos. Si tienes lecturas para el curso de historia y el curso normalmente dura una hora al día, entonces lee una hora, no necesariamente una lectura sino todo lo que abarques en una hora.

Siguiendo este patrón de orden te sentirás más organizado y verás que nada se te acumulará. Ahora que ya sabes cuánto tiempo darle a cada curso, apúntalo en tu agenda y elige los días en los que comenzarás para que nada se te cruce.

 

 

6) Domingo extremo.

Este es un método sencillo que nos ayudará a saber qué hacer durante la semana.

Cada domingo, ya sea en tu agenda o en una libreta, organiza toda tu semana. No importa que tan obvio sea como el almuerzo o el descanso ¡ANOTA TODO!

Normalmente no todos los días son iguales. Apunta que día vas a estudiar el lunes, cuántas clases tienes, qué día tienes prácticas, a qué hora almorzarás cada día, etc.

He implementado este hábito y me funciona muy bien. Me permite pensar en lo que quiero lograr, lo que quiero almorzar y lo que quiero hacer en mis tiempos libres.

Esta visión general no solo te ayuda a estar organizado sino que siempre sabrás qué hacer y, si se te presenta algo de último momento, sabrás qué estás dejando a un lado, lo cual te ayudará al momento de faltas. ¿No es increíble?

Entonces, no olvides, el domingo por la noche date tiempo para planear una semana fantástica.