Hola, queridos lectores, espero que hayan leído la columna de la semana pasada ( http://www.letrasalmango.com/cambio-de-clima-que-me-pongo/ ) y hayan seguido los consejos que les dejé, porque -verdaderamente- esta semana ha sido de locos: el clima aún no se decide y  al menos yo ya me enfermé, por lo que esta semana no ha sido la mejor; sin embargo, vengo con tips, como todos las semanas, para que ustedes los puedan aplicar sin complicaciones a su vida diaria y le pongan su toque de estilo a todos sus look’s.

Y así como el invierno regresa para hacer de las suyas con el clima, así también llega el momento de evaluar todo lo que tenemos en nuestro guardarropa, es decir, sacar y guardar todo lo que queremos y no queremos usar. Sumado a esto, existe una tercera opción: comprar ropa. Esta actividad que muchas personas gustamos de realizar es bastante clave para completar nuestro ropero, nuestros look’s y el hecho de engreírnos un poco regalándonos cosas que nos gusta. El problema es cuando no tenemos idea de cómo comprar, o qué comprar, o peor aún, simplemente no tenemos ese espíritu comprador. Sea el problema que sea, no podemos evitar adquirir nuevas prendas -por más consumista que suene- ya sea en una feria de prendas baratas o en una boutique exclusiva. Comprar es un proceso inevitable si deseamos ponernos algo relativamente decente. Por ello, hoy les daré algunos consejos a la hora de realizar sus compras para que con el tiempo puedan hacer sus compras mucho más rápido y localizar las prendas que quieren cual “Terminator de la Moda”. Entonces, ¿cuáles son los factores que debemos tener en cuenta al momento de comprar?

1. Espacio – Tiempo:

Este es el primer paso y será algo que no podemos pasar por alto, debido a que tenemos que ubicarnos de alguna manera y empezar por ahí. Y cuando digo que debemos ubicarnos me refiero a temporadas: verano, otoño, invierno, primavera; y, el año: 2014, 2014-2015. La primera pretensión es definitiva, ya que sería un poco loco vestirnos como lo hacemos en verano, en invierno, o viceversa. La segunda pretensión no es tan definitiva, por que tiene que ver con las tendencias y el que uno las quiera seguir, pero claro que también está el hecho de que no nos vamos a vestir como en los años 20’s (literalmente) cuando estamos en el siglo XXI. Lo ideal siempre será que nos inspiremos en épocas o usemos algunos elementos de estas, pero nada más.

Consejo: No es ideal comprar para una estación que ya está pasando, pero siempre la ropa en oferta la encontrarán en el cambio de estaciones.

2. ¿Necesario o no?

Este punto lo dividiré en dos casos. El primero será si estamos comprando ropa porque no tenemos lo “suficiente”; y, el segundo, si estamos buscando algo en específico.

A. En este primer caso tenemos que tener bien en claro lo que tenemos en casa, ya que podríamos comprar algo que ya tenemos o comprar cosas que no serán tan útiles. Lo ideal es que si vamos a comprar compremos prendas o accesorios que sean bastante combinables, ya que podríamos hacer varias mezclas y look’s con una prenda.

Consejo: Así como Tim Gunn (reconocido asesor de imagen estadounidense) tiene una lista de los 10 básicos que toda mujer debe tener, ustedes también podrían tener una. Por ejemplo:

– Little black dress

– Trench Coat

– Pantalón de vestir

– Camisa Blanca

– Jeans perfectos

– Top

– Falda

– Vestido del día

– Blazer

– Un plus

Evidentemente esta es una lista para una mujer mayor, y si lo queremos adaptar para  la universidad, podemos intercambiar los elementos más formales de la lista y poner unos más informales, por ejemplo: el trench coat por una chaqueta que nos asiente bien y que sea de un color básico, así podremos combinarla con los demás elementos de la lista.

Entonces,  para esta lista tendremos que combinar algunos elementos básicos como un jean que nos quede muy bien con alguna blusa de color básico, pero lo que también tenemos que considerar es que no solo la combinación hará que el look sea diferente, sino que también los accesorios: a esa blusa le ponemos un cinturón y quedará diferente.

Por otro lado, tampoco vale exagerar, por algún tiempo me dije a mi misma que debía comprar cosas más básicas y así terminé con un guardarropa de invierno con demasiadas prendas negras, y ese no es el punto, sino que sean de cortes y de colores simples para que ya en otra prenda podramos ponerle algo más de color, estampado o textura.

B. En el segundo caso, tenemos que ser más selectivos y buscar con ojos de águila lo que queremos. Si es para una ocasión especial, o si es de un estilo especial, o simplemente una prenda que habíamos pre-visualizado y que queremos con desesperación; tenemos que tener en cuenta lo siguiente: ¿es mi talla?, ¿es mi estilo?, ¿es para la ocasión que busco?, ¿proyecto lo que quiero transmitir?, ¿realmente lo necesito? o ¿es lo mejor que hay? Con todas estas preguntas podremos evitar comprar algo que en el futuro no usemos o  comprar por monería en lugar de necesidad.

3. Depredador

El proceso de comprar siempre puede ser complicado, pero depende de uno en realidad. Puede que dure muy poco o mucho. En mi caso, creo que para marcar la diferencia, además de la percha (es decir, la forma en como tú lo llevas), hay que buscar hasta la última opción, así no te verás tan común. Para ello necesitas predisposición, por que lo más probable es que camines mucho para encontrar algo que realmente te guste, aunque también puede ser lo contrario y con un poco de suerte la prenda perfecta aparecerá en tus manos. Entonces, vamos al mall y sabemos cuales son las tiendas pero, primero, no descartemos ninguna, ya que puede que en alguna esté nuestra salvación; segundo, no pasemos rápido por todas las prendas, se nos pueden pasar piezas que realmente valen la pena y ese no es el propósito de nuestra misión; tercero, a menos que no tengas límites monetarios en tu próxima compra, por favor, revisa la etiqueta, no hay peor decepción que no poder comprar algo por dinero.

Consejo: casi siempre las ofertas están en el medio del pasadizo y/o a los costados.

4. Nada está dicho

Con el tiempo seremos expertos de las compras y también en el “Look for Less”, lo que quiere decir, conseguir el look a menos precio. Este es un tema que a mi me encanta, ya que la ropa cara no hace un mejor look que una más barata, lo cual siempre se los menciono en la columna. Y así tengamos un límite en nuestro presupuesto, podemos hacer algunas cosas para conseguir la prenda que queremos. Luego de ver la etiqueta y el precio, lo siguiente será ver la talla; si es inferior a la de uno pues no queda más que descartarla, pero si es más grande habrá que pensarlo dos veces, ya que con una ayudita de una costurera podrás convertirlo en tu talla en poco tiempo, y si bien lo ideal es comprar algo que te quede pintado en el cuerpo, ocurrirá una vez a las quinientas ya que cada cuerpo es especial y por eso hay que estar siempre con la mente abierta a la hora de comprar, ya que -casi- todo tiene solución.

5. Imaginación

Después de todo solo nos queda probarnos la ropa y esperar a que nos guste y nos quede lo mejor posible. Aunque  a veces, cuando nos probamos ropa, solo veamos lo que está en el espejo, tenemos que dejar fluir nuestra imaginación y explorar las diferentes posibilidades que nos da una prenda; y, claro, tampoco podemos forzarla para que podamos comprarla y al final terminemos por no usarla.

Al final, lo único que nos queda es divertirnos un poco a la hora de comprar y sopesarlo lo suficiente, por que la prenda con la que salgamos por la puerta podrá quedarse en casa por años o en algún caso se transformará en una prenda vintage  que nos acompañó por diferentes momentos de nuestra vida, así que por qué no pensarlo un poco más.

Eso es todo por hoy y, como siempre, comenten qué temas les gustaría que trate, likeen y compartan para llegar a más personas

Buena semana para todos.