Hace un año, denunciamos en esta misma tribuna la imposición del alza en el plato básico impulsada por Carlos Fosca desde el Vicerrectorado Administrativo, la negación de brindar anticipadamente información pertinente para una contrapropuesta y la carencia de participación y representación política (https://goo.gl/2lmHfB). Hoy repetimos el plato cuestionando la agudización de los mismos problemas a los que subyace el mismo modelo en la PUCP.

Por un lado, una primera coyuntura que debe importarnos es la eliminación del Básico. En un primer momento, se eliminó la diversidad socioeconómica y la diversidad de régimen alimenticio, puesto que se decidió aumentar el precio del plato vegetariano. Sin embargo, a raíz de las protestas de la comunidad estudiantil, se logró equilibrar el precio del vegetariano, pero no se logró reducir el precio del aún existente Plato Único. Este Plato Único hizo que pasara el precio del plato más barato de la universidad de s/3.60 a s/6.50; es decir, el costo aumentó en un 80%. Pasaron los meses y lo que sucedió fue que ProSana – empresa externa que se ocupaba de la administración de los comedores en el campus – se retiró de la universidad. En vez de esta empresa tercerizada entró LUCET, empresa de la PUCP que pasó a administrar los comedores. En un inicio, lxs REAs señalaron que esto era un avance, puesto que todas las exigencias ya no dependían de un tercero, sino que ahora las negociaciones serían directamente entre estudiantes y autoridades PUCP. No obstante, y esto es lo indignante, está ya casi asegurado que el Plato Único no solo seguirá existiendo, sino se estaría por confirmar que aumentaría su costo.

Por otro lado, la otra coyuntura que a todxs nos importa en este momento es la de las “Escalas intermedias”. En mayo del 2016 se aprobó en sesión de Consejo Universitario, máxima instancia de promoción y ejecución de la PUCP, un nuevo sistema de pensiones. Más adelante, el 31 de agosto, en la misma instancia se decide, sin los 4 votos de estudiantes, la implementación del nuevo sistema, el cual en lugar de mantener el margen de pago entre la mínima y máxima escala, estira la última.

En ese sentido, la propuesta que hizo Coherencia Universitaria – la cual celebró anticipadamente – y que apoyó UNES en mayo de 2016 fue la de crear cuatro escalas nuevas que estén entre las existentes; es decir, la idea era crear las escalas 1.5, 2.5, 3.5 y 4.5. Sin embargo, la propuesta que se aprobó al final, en una segunda votación en agosto, fue la creación de nueve escalas que incluye una de mayor costo que la escala 5 del antiguo sistema. Además, entre las escalas 4 y 5 del antiguo sistema existen tres escalas nuevas

(Cuadro elaborado por Selene Cueva. En https://goo.gl/Cjcq6q)

 

¿Qué ha sucedido con aquella problemática del Plato Único y por qué la actual coyuntura de las mal llamadas “Escalas intermedias” es tan importante?  Al igual que dijimos cuando estalló la eliminación del Básico, el problema continúa siendo sobre el qué nos imponen (un sistema injusto de escalas) y el cómo lo hacen (excluyéndonos de una decisión que nos afectará).

 

Se ha dicho sobre esto que “más escalas siempre es mejor” (https://goo.gl/Cjcq6q), lo cual tendría sentido en tanto no existiesen intereses por parte de quienes cobran a lxs estudiantes mes a mes, pero estos intereses sí existen. Existe una tendencia a eliminar las escalas más bajas de la universidad. No es casualidad que las escalas 1, 2 y 3 del actual sistema sean excepcionales, lo que implica necesariamente que existe una probabilidad menor de estar en estas escalas. En otras palabras, se tiene que aceptar – específicamente Coherencia y UNES – que existen ahora mayores probabilidades de que pongan a tu hermano menor, o prima que está postulando o en general a cualquier actual cachimbx, en una escala que se encontrará entre la 4 y la 9. Adicionalmente, desde la REA se ha señalado que no se tiene seguridad si incluso lxs estudiantes que se encuentran en el antiguo sistema de escalas y que pidan una recategorización se mantendrán en su sistema de 5 escalas o serán incluidos al de 9.

Por otro lado, se encuentra el cómo se hizo esta reforma. Esta reforma tiene una historia que ya es un clásico: no existe una democratización de la información en la universidad. Lo que se hizo fue aprobar la medida de “escalas intermedias” en mayo y en agosto lo que se votó fue el “cómo se aplicaría”. Entre estas fechas la universidad trabajó una propuesta sin informar a lxs representantes estudiantiles y el día de la votación se aprobó la propuesta de la universidad. Esto podría entenderse como una sorpresa para lxs representantes estudiantiles, pero esto ya no es una sorpresa, esto es una irresponsabilidad política. No hubo una estrategia, no hubo un conteo de votos, no hubo una acción política por parte de nuestrxs experimentadxs representantes para bloquear la aprobación de este nuevo sistema que empieza a implementarse.

Entonces ¿Cómo se relacionan este nuevo sistema de escalas y el aumento en el Plato Único? Ambas problemáticas las identificamos en el fenómeno de elitización económica como política administrativa de la universidad, por un lado, y, por otro lado, la ineficiencia de esta política de “nunca quedas mal con nadie” que tienen nuestrxs representantes estudiantiles con las autoridades PUCP. Desde la Asamblea de Delegadxs Fepuc, desde la REA, desde las agrupaciones mismas, la idea es simple e ilógica: si conversamos y quedamos bien con quienes deciden la elitización tal vez nos den migajas.

Como dijimos hace un año, el tema está en que SOMOS COMUNIDAD, y tenemos que luchar para seguirlo siendo, porque en cada ingenuidad, en cada visión individualizada, en cada acto de cálculo político para ganar las elecciones sin considerar que nuestras decisiones afectan a ese compañero o compañera que se sienta a nuestro costado o que conocimos en la cola de las copias o comprando en Traficantes, desde cada uno de esos espacios, estamos perdiendo.

Cada elección de REA o de Gremio donde la consigna ha sido nunca quedar mal con nadie lo que se ha logrado es consolidar una PUCP de Élite socioeconómica. Basta con preguntarnos, cuántos de nosotrxs, si hubiéramos nacido 5 años más tarde, podríamos pagar “Nuestra” PUCP. Desde las autoridades y desde las agrupaciones se trata a lxs estudiantes con menosprecio al no tomarnos en cuenta para decidir; sin embargo, si bien el panorama parece desolador, algo positivo que deja esta coyuntura es la evidencia de que está llegando a un límite el tipo de agrupaciones que como UNES prefiere asimilar y justificar las imposiciones de la universidad antes que escuchar y luchar por lxs estudiantes “que pitean como locos”¹. La elitización es el aumento de costo de las copias por la empresa monopólica Stansa, es el aumento de la alimentación, es el aumento en el costo de las boletas, es el sistema nuevo de escalas no intermedias y también es elitización no dar la información que por derecho nos corresponde.

Desde el movimiento estudiantil, entonces, se hace necesario exigir el rendimiento de cuentas pertinente al vicerrector Carlos Fosca – al cual se empieza a vocear como nuevo rector -, como responsable técnico y político del sistema, luchar por la transparencia y horizontalidad de la información económica y actas públicas, movilizar nuestra indignación en los pasillos e incrementar nuestra participación en la toma de decisiones de nuestra universidad.

No olvidemos que es nuestro deber luchar por el reconocimiento de lxs estudiantes como parte de nuestra Comunidad para así frenar la coronación de lo podría ser llamado los 100 años de la elitización PUCP.

Un paso importante será asistir a la Asamblea Fepuc que se realizará hoy jueves a las 6 pm en el H302.

Luchemos por la comunidad que queremos y que merecemos.

 

¹Comentario de Jorge Tapia, ex vicepresidente de UNES, como respuesta a un cuestionamiento que buscaba entender el alza de precios con el plato único y luego como una respuesta a una propuesta de subvención directa.  http://www.letrasalmango.com/el-basico-sobre-el-cambio-de-politica-de-servicios-alimenticios-en-la-pucp/