Conocí a Santa Sabina a los 14 años, a partir de comentarios de los fans de Caifanes, que decían que esas bandas junto a otras como Café Tacuba, La maldita vecindad, etc., eran lo mejor del rock mexicano. Yo solo había escuchado a Caifanes anteriormente, y me fascinaba, entonces esperaba escuchar en Santa Sabina algo similar pero con voz femenina. Resultó ser música bien distinta, nunca había escuchado una banda con tales detalles de tiempos, silencios, mezcla de géneros, jazz, rock, funk, música gótica, y me voló la cabeza. La voz de Rita estaba muy bien educada, y tenía un estilo teatral al cantar, debido a su formación en actuación, lo cual le permitía hacer buen uso de sus dotes interpretativos.

En el tema “Mirrota“, del primer disco de la banda, se empezaba a vislumbrar el dominio total y la facilidad de Rita para jugar con su voz, de un registro amplísimo, como una sirena oscura y melancólica. El nombre de la banda honra la memoria de María Sabina, la famosa curandera mazateca.

En sus presentaciones, siempre estaban presentes las velas y las rosas, que disfrazaban la trivialidad del solo escenario. Con Rita Guerrero, siempre era más que un simple concierto, era un espectáculo visual brillante de ambiente sombrío. Las letras de sus canciones estaban basadas en literatura de Sartre, Baudelaire, Kafka, Blake, entre otros, y esto hacía mucho más seductor todo. Cabe anotar que la mayoría de las letras son de Adriana Díaz Enciso.

El álbum “Mar adentro en la sangre” es el más progresivo, el de mayor complejidad y belleza poética. El título ya enuncia cierta tendencia expresionista de la banda, y el diseño de la portada también. Un elemento recurrente en las canciones de Santa Sabina es la sangre, que es la vida, y el desgarramiento de la vida, de donde se arrancan los más profundos sentimientos.

La letra de la canción “Soledad” es un poema de Xavier Villaurrutia (“Soledad / cómo me miras / desde los ojos de la mujer / de ese cuadro”). Tiene un aire árabe, elementos percusivos étnicos, y una excelente letra.

Ojalá fuera tu voz: Larga noche / respira el fantasma / quisiera no oírlo / ojalá fuera tu voz.
Esta canción es instrumentalmente compleja, con ecos y muchos arreglos. La letra es de la autoría de Rita. (¿Cómo cambiar el rumbo de las palabras? La flor se transforma persigue tu olor. ¿Cómo cambiar el curso de mis manos? La flor se transforma y es parte de mí.)

En este álbum, “Mar adentro en la sangre”, también está un incluido un elegantísimo cover de Silvio Rodríguez: Sueño con serpientes. Los loops fueron hechos por Douglas Bowne (ex baterista de Lou Reed, Iggy Pop, Yoko Ono).

Recuerdo caminar hace 2 años por la Av. San Felipe, día y noche, escuchando estos álbumes, con pensamientos despreocupados y preguntándome cómo rayos se podía haber concebido música así, con el conjunto perfecto de voz, letra, feeling, instrumentalización…

Santa Sabina nunca tuvo una presentación masiva, ni se convirtió en un grupo de rock comercial, a pesar de haber sido transmitidos por MTV, o de su Unplugged. Nunca siguieron tendencias, y por eso mismo se puede decir que su música es atemporal. Desde el inicio se diferenciaron de las bandas contemporáneas, sin dejar de ser compañeros en festivales de rock, o de incluso grabar algún tema juntos. Santa Sabina no tenía el clásico mensaje de odio al gobierno y subversión, pero el sentido de lucha y del uso del arte como vehículo para el cambio siempre estuvieron implícitos en sus canciones.

Sirena oscura