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Con miras a la próxima final de la copa libertadores, siempre es bueno recordar las grandes campañas de Universitario de Deportes y Sporting Cristal. Estos equipos llegaron a la final de la copa en 1972 y 1997 respectivamente. Llegar a la final de algún campeonato sin duda alguna es un importante mérito para reconocer. Pero en nuestro país, parece que, por lo menos en los últimos años, suficiente es pasar de la fase de grupos. Cuando Real Garcilaso pasó la fase de grupos este año los diarios y periódicos alabaron el logro del equipo cusqueño. Lo mismo sucedió cuando Alianza Lima clasificó a octavos de final. Es más, la mismo noche se reventaron fuegos artificiales en el estadio, celebrándose varios años desde que el equipo de La Victoria no pasaba de la fase de grupos. ¿Será que somos mediocres? ¿Nuestro fútbol es de muy bajo nivel? Son de las preguntas que nacen al comparar los 22 títulos argentinos y los 16 brasileños. Qué es lo que tienen que nosotros no. O tal vez lo tenemos, pero no la sabemos usar.

Remontemos a 1972 y analicemos cómo es que Universitario llegó a la final. Comencemos mencionando que la U se coronó campeón nacional en 1971. La campaña de los merengues en la Libertadores sin embargo se basó en los suplentes, excepto la final. Es decir, la mayoría de la copa había sido jugada con suplentes, pero en la final los titulares volvieron al once. El técnico crema era el uruguayo Roberto Scarone. Con el equipo alterno, Scarone alternó dos estrategias de juego en el campo: 4-3-3 o 4-2-4. La estrategia es entonces ofensiva, siempre con tres o cuatro atacantes. Pero si pensamos que fue el carácter ofensivo del equipo el factor que le permitió llegar a la final, no encontraríamos respuesta a por qué perdieron la final, ya que el equipo cambió para entonces. Los merengues dejaron atrás a Alianza Lima, Universidad de Chile, Unión San Felipe, Peñarol, entre otro uruguayos. Un hazaña casi increíble. No se explica entonces cómo era posible perder la final si es que la estrategia nunca cambió. Surgen pues las siguientes preguntas: si los suplentes hubiesen jugado la final, ¿la U se hubiese coronado campeón?, ¿la clave estaba en los jugadores?

Ahora vayamos a 1997 y veamos cómo llegó Cristal a la final de la copa Libertadores. El técnico era Sergio Markarián. A pesar de ser más reciente, no he podido encontrar la táctica usada por Sergio Markarián. He encontrado solamente en blogs rimences frases y escritos que aluden a la hinchada y al “buen juego y estilo” del aquel equipo, conformado por grandes jugadores como Norberto Solano, Flavio Maestri en sus mejores tiempos, Jorge Soto, el gran arquero Balerio, entre muchos otros. En estas crónicas, se menciona que pasaban de fase a fase y así hasta la final por mérito propio, es decir, sin tener que esperar algún resultado alterno. La final la perdieron al minuto 37 del segundo tiempo en el partido de vuelta. Faltaban solo ocho minutos para que termine el encuentro. Por lo que encontré, el equipo tenía buen estilo de juego, y con razón. Un equipo brasileño no es fácil de empatar. Toda la campaña fue jugada con titulares. Surge en esta caso las preguntas: ¿cansancio? ¿Ganar en Brasil es difícil? ¿No fue suficiente en Brasil el buen juego y estilo, el orden?

Han pasado ya 41 años desde que Universitario de Deportes perdió la final de la Copa Libertadores y 16 desde que Cristal perdió la final también y no encuentro realmente otra explicación para que ni Cristal ni Universitario hayan perdido las finales más que por cansancio o por algún factor de visita, puesto que los dos equipos empataron en las dos finales de ida (0 – 0) y fue en la final de vuelta en las que perdieron. Lo que sí rescato es que fue una campaña que no comenzaron en el mismo año, ni en dos años, sino por lo menos cinco años atrás. En el caso de Cristal, comenzó en 1990. En el caso de la U, en 1965. Era trabajos a largo plazo, con miras a lograr algo grande. Hoy en día no buscamos eso, o por lo menos ya no. Los jugadores se venden a diestra y siniestra, no hay planes de más allá del campeonato nacional. ¿Falta de visión? ¿Mediocridad? Qué será, solo podemos decir que si esos equipos se propusieron un plan a largo plazo y lo llegaron a concretar, cualquiera hoy en día puede hacerlo. Podemos llegar a coger esa copa, traerla a Perú y coronar una historia de fútbol que solo eso le falta: la Copa Libertadores.