La Feria Internacional del Libro de Lima ha llegado a su fin. El pasado domingo 5 de agosto culminó lo que fue la edición número 23 de este encuentro entre amantes de la literatura nacional e internacional. España, como país invitado de honor, dejó una huella en los que pasaron por su notorio stand en su recinto ferial. Se ofreció una gama inmensa de títulos, entre revistas y novelas, para que los lectores se empapen un poco de la cultura española actual. Asimismo, en el stand español, se llevaron a cabo firmas de libros de sus compatriotas. La autora, en definitiva, más buscada en la feria fue Rosa Montero, reconocida escritora y periodista, que escribió a lo largo de una hora mensajes cariñosos a los aficionados que se acercaban con un libro suyo en la mano. Otro aspecto que atrapó a los asistentes fue, creo yo, la razón por la cual todos pagaron una entrada para entrar al evento: las ofertas. Como Letras al Mango estuvimos en la FIL y pudimos vivir, en carne propia, la fila que se formaba para comprar en las editoriales que ofrecían los precios más rebajados. Por ejemplo, Penguin Random House, en su stand más pequeño, realizaba ofertas de libros a s/. 9,90, en donde entraban títulos conocidos como los cuentos completos de Julio Cortázar. Y, además, en general, los descuentos de 30% y 40% rondaban por cada editorial.

La FIL 2018 no puede retirarse sin el ranking de los libros más vendidos. La misma fanpage de la FIL en Facebook dio a conocer la venta masiva por categorías. En la categoría infantil, el libro “El jibre y la tigrafa” de Christopher Vázquez fue el más vendido; mientras que el libro “Nosotros” de Paloma Valdivia tuvo el segundo lugar en ventas. En la categoría ficción/novela, el libro de David Fishman “Ministerio de la luz” se llevó el aprecio del público; Jaime Bayly con “Pecho frío” quedó en segundo lugar en ventas; y “Cuando fuimos peripatéticos” (libro de la serie Merlí de Netflix) de Héctor Lozano se quedó en tercera posición. En la categoría de jóvenes, libros como “Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes 2” (de Elena Favilli y Francesca Cavallo) y “Manual para ser tú misma” (de la youtuber Natalia Merino o Cinnamonstyle) fueron los títulos más buscados en el recinto ferial en su categoría. En la sección de ensayo/académico, “La historia de la corrupción” de Alfonso Quiroz ocupó el primer lugar en ventas de su categoría; mientras que “Alta tensión. Breve historia del rock en el Perú” de Pedro Cornejo lo siguió en ventas. En la categoría de testimonio, el libro de Wendy Ramos “Diario de una vaca descarriada” arrasó en la feria. Finalmente, en la sección de crónica/periodismo, el infaltable César Hildebrandt con “Cambio de palabras” encantó al público asistente a su presentación del libro.

Según una nota de prensa elaborada por los mismos organizadores de la 23 Feria Internacional del Libro de Lima, en comparación al año anterior, los asistentes en la FIL 2018 aumentó en un 3% (565,000). Por el lado de la recaudación económica, la facturación alcanzó más de S/. 19 millones, 8% más de la obtenida el año pasado. Esto evidencia que la cultura lectora ha aumento, y con esto, el interés por el mundo literario peruano.

El Perú literario no se reduce a nuestro representante del boom (Mario Vargas Llosa) o a las poesías apasionadas de Vallejo. En definitiva, nuestro país tiene una historia rica en aspectos variados de este arte. Por ejemplo, la tradición andina prehispánica del Perú es, principalmente, de los cronistas quechua hablantes que expresaba la cosmovisión de ese mundo. Las leyendas de los hermanos Ayar o de Manco Cápac y Mama Ocllo son los relatos más representativos y recordados de aquella época. La misma forma de recoger el pensamiento del momento sucedió durante la era colonial, en la que los cronistas se encargaban de escribir acerca de los descubrimientos en el lugar, las actividades de los conquistadores españoles, y todo el proceso que llevó a la independencia del Perú. Ya en la época republicana aparecen las corrientes literarias del costumbrismo, del romanticismo y (en los últimos años de siglo XIX) del realismo. Cómo olvidar la obra del escritor limeño Ricardo Palma -exponente principal del costumbrismo-, autor de las célebres Tradiciones peruanas. Ya en la modernidad, inician las denominadas “generaciones” (del 50, 60, 70) en el Perú, sin olvidar al indigenismo representado por José María Arguedas, autor de “Los ríos profundos” o “El zorro de arriba y el zorro de abajo”, entre otras importantes obras. El siglo XXI, década del relanzamiento internacional de las obras peruanas, se abre con una presencia reducida de lo exterior en nuestras letras. Alfredo Bryce Echenique, Santiago Roncagliolo, Alonso Cueto y Renato Cisneros son unos pocos de los representantes de la obra peruana actual. Finalmente, el año 2010 es un año para no olvidar, pues Mario Vargas Llosa gana el primer -y hasta ahora único- Premio Nobel que tiene el país. Perteneciente al Boom latinoamericano y ávido conocedor de la temporalidad en las obras literarias, Vargas Llosa ha pasado a convertirse en un representante valioso del país, pero, sin lugar a dudas, no es el único que ha hecho y hace literatura en el país.

Con este último punto inicio el debate que va a darse en un futuro cercano con respecto de dedicar toda una Feria Internacional del Libro de Lima a un sólo escritor: a Mario Vargas Llosa. Sí, la edición número 24 de la feria, que se llevará a cabo el próximo año, será un homenaje a la obra de nuestro Nobel. ¿Se puede comparar a un escritor con la obra de un país entero? Como es sabido, la FIL, en la mayoría de los casos, invita a un país internacional para homenajear la obra de sus principales exponentes. Este año fue España el invitado de honor, razón por la cual gran parte de las 900 actividades culturales ofrecidas en la feria tenían conexión con ese país. España, desde Miguel de Cervantes Saavedra (y, probablemente, también desde antes) no ha dejado de sorprender al mundo literario y, sin embargo, la FIL no se concentró en un solo autor o una sola corrientes de dicha nación. La vigésimo cuarta edición de Feria Internacional del Libro de Lima 2019: Universo Vargas Llosa será una polémica. Existen dos posiciones: la primera es aquella que apoya la idea de homenajear en toda una actividad cultural a nuestro único Nobel (hasta el momento) y, quien es, el autor peruano más universal, con un dominio admirable de narración (temporalidad en los narradores, el concepto de novela total aparecido en el Boom latinoamericano y el manejo de temas de coyuntura latinoamericana o política). Por otro lado, la otra cara de la moneda es, creo yo, a la que más personas se inclinarían. El Perú, como se vio anteriormente, no es solo Vargas Llosa en la literatura. Es una mezcla de tradiciones, corrientes, e incluso culturas. Asumir que este gran escritor es el único rescatable dentro de nuestro contexto es dar por sentado que nuestra literatura es lo que es gracias a él y no existe algo mejor (o igual de bueno) que su obra a lo largo de la historia peruana. Una posible solución para evitar este tipo de riñas entre el público lector y asistente de la feria es homenajear la trayectoria de este gran escritor dentro de un contexto en donde la feria esté dedicada al Perú y no solamente a él. Puede que no exista un conflicto sobre el tema, puede que el país lo tome como algo que era necesario hacer, como también puede que no. Tendremos que esperar un año para ver qué sucede.