Muy pocas cosas me entristecen más que sentir la poca importancia que se le da a las elecciones de la Federación de Estudiantes de la PUCP, a pesar de que, año tras año, vemos cómo esta ocupa un lugar cada vez más importante en la agenda nacional. Un ejemplo de esto es que varios medios de comunicación recurren a nuestros representantes para discutir temas de importancia pública vinculados a la educación y a la vida universitaria. Sin embargo, todo esto no se refleja en el campus, dejando un sabor amargo a las personas que estamos  involucradas en el ámbito de la representación estudiantil.  Entonces, ¿qué podemos hacer para cambiar esta situación?

Un punto de partida, es reconocer que esta problemática existe y que nosotros, en tanto representantes estudiantiles, somos los mejor posicionados para lograr una solución. Este reconocimiento debe partir de  un análisis reflexivo y sincero acerca de nuestro desenvolvimiento. Creo que debemos dejar de lado los análisis de costo y beneficio político para centrarnos en la verdadera misión de la representación estudiantil. En tal sentido, debemos reexaminar las nociones más simples de la problemática estudiantil, como por ejemplo: ¿cuál es la problemática diaria de los estudiantes?, ¿qué estamos haciendo para solucionarla?  y ¿qué relación tenemos con los estudiantes?  Solo volviendo a estas reflexiones iniciales podremos plantear soluciones a los problemas de representación actuales.

En segundo lugar, debemos buscar la manera de acercar la federación a los estudiantes. El desafío es involucrarla no solo en momentos específicos sino hacer que se convierta en una constante que esté al servicio del alumno en su vida cotidiana. Para lograr ese fin es preciso aterrizar los proyectos de la federación conectándolos con los problemas de verdadera relevancia tanto afuera como adentro de la universidad. Asimismo, la federación debe brindar un espacio para el desarrollo de habilidades que permitan  a los estudiantes el desarrollo de su vida profesional de forma óptima. Por ejemplo, fomentar una Semana del Liderazgo PUCP, donde se organice una serie de ponencias y talleres gratuitos que ayuden a desarrollar las habilidades de los alumnos comprometidos con un rol de servicio frente a su comunidad.

En tercer lugar, es indispensable mejorar la comunicación entre la Fepuc y los estudiantes. Tenemos que replantear la manera en la que ésta se ha desarrollado. Esta dinámica tiene que cambiar puesto que no solo se trata de comunicar nuestros proyectos sino que lo fundamental es escuchar lo que los estudiantes tienen que decirnos sobre la problemática estudiantil. Siguiendo esa línea, no podemos pretender ser representantes sin escuchar la opinión de los demás. Para lograr este cambio debemos tener una voluntad política para acércanos a los estudiantes y brindarles los medios para que se expresen. Pienso que existen diversas formas de hacer esto a los estudiantes, por ejemplo, realizando encuestas virtuales, fomentando los grupos focales y publicitando las asambleas de delegados. El punto central es cambiar la forma de comunicación que se ha dado entre la federación y el estudiante donde el eje central esté en escuchar a los alumnos.

Sin embargo, el cambio más relevante se tiene que dar en la actitud de la representación estudiantil. En primer  lugar, debemos aprender a escucharnos y entendernos respetuosamente a partir de una actitud positiva frente al dialogo y comprensiva ante las diferentes posturas existentes. El segundo cambio,  consiste en asumir una actitud consecuente con lo prometido en campaña, tiene que haber una concordancia en lo que se promete en campaña  y lo que se realiza en gestión. El tercer cambio, implica asumir una actitud propositiva, enfocada en la resolución de problemas, donde no solo nos enfoquemos en su difusión sino en la mejor manera de solucionarlos. Por último, es relevante asumir una actitud autocrítica, aceptando los errores y reconociendo los límites de la representación estudiantil.

Para cerrar este artículo, espero que estas elecciones gremiales sean diferentes a las de años pasados. La importancia de esto reside en los desafíos que se vienen para la comunidad universitaria donde aparecen temas centrales como las nuevas elecciones de autoridades en la PUCP y el proyecto de la Ley Universitaria, donde recomiendo leer el artículo “ Sobre la Ley Universitaria y el contexto de la educación universitaria” de Araceli Pinto. No obstante, no debemos dejar de lado el tema de la problemática estudiantil en el campus y la manera de solucionarla. Si no, siento que será otro noviembre sin ustedes los estudiantes como tema central de la discusión.

Sebastián Argüelles

Miembro de Unión Estudiantil (UNES)