Raúl Sifuentes es el fotógrafo oficial de la Federación Peruana de Fútbol, con ellos ha cubierto la clasificación de Perú a Rusia 2018 y la Copa América del 2015, 2016 y 2019 (Foto: El Noticioso)

Aunque la fotografía inició como su pasatiempo, ahora se ha vuelto parte de su vida. Raúl Sifuentes (49) inició hace 18 años en el mundo de los flashes y capturas instantáneas. Imágenes como el duelo entre Perú y Argentina en La Bombonera o la celebración de la clasificación de Perú al mundial de Rusia 2018 son parte del colectivo imaginario del hincha de los últimos años. Esta entrevista presenta la historia de un hombre que se convirtió en el retratista de las alegrías de la selección.

Por: Diego Du Pont (@diegodupontg)

Son poco más de las ocho de la noche del 29 de junio del 2019 en la Arena Fonte Nova de Bahía, Brasil. La Selección Peruana de fútbol, quien hacía una semana era apabullada por los locales por 5-0, clasificaba a las semifinales de la Copa América. El héroe de aquella tarde era Pedro Gallese, quien se resarcía de lo ocurrido ante Brasil al ser determinante en la tanda de penales. 

Gallese había convertido en pesadilla los sueños de más de tres millones de uruguayos, capitalizados en la estrella internacional Luis Suarez. El Pistolero, como es conocido en el mundo deportivo, vio cómo el portero peruano había detenido la trayectoria del balón. Para muchos fanáticos del deporte, era un hecho que no podían haberlo imaginado al principio del encuentro.

En medio de las celebraciones por la clasificación, Pedro busca dirigirse hacia la tribuna para reencontrarse con su familia, que había viajado hasta Brasil. Poco antes de llegar, el capitán del equipo, Paolo Guerrero, aparece para darle un abrazo. Un abrazo que representaba que el equipo no había dejado de confiar en él a pesar de todo. Gallese, con un gesto de alegría se envuelve en la camaradería de aquel momento.

Esta pequeña escena, imperceptible en medio de la efusividad, fue retratada a través del lente de una cámara Canon. En un par de horas, aquella imagen se volvió viral en redes sociales en Perú. El fotógrafo de aquella imagen era Raúl Sifuentes, quien aún recuerda con emoción aquella tarde y la carga que transmite, hasta nuestros días, aquella foto de los dos principales referentes de la blanquirroja.

“El fútbol – y el deporte en general – es una fuente inagotable de emociones. No solamente se emocionan los que juegan, sino que también la gente. Cuando entras a un estadio, tu estado anímico puede estar relacionado al juego. Lo que tienes que capturar (como fotógrafo) es lo relacionado a la emoción. No solamente el juego en sí”, afirma Raúl.

Paolo Guerrero, capitán de la Selección Peruana, saluda efusivamente al portero Pedro Gallese tras la clasificación de Perú a las semifinales de la Copa América del 2019 (Foto: Raúl Sifuentes)

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“En el transcurso de mi vida, la fotografía ha tenido distintos significados: comenzó siendo un hobbie. Un pasatiempo que me gustaba tanto que dije que lo tomaría un poco más en serio y decido estudiar fotografía: allí empezó a tener otro significado, pasó a ser una profesión”, confiesa Raúl al principio de esta entrevista. Su vida pudo haber sido distinta, posiblemente frente a las riendas de una empresa. Posiblemente también aquí, en Perú, o en Argentina, donde vivió mientras estudiaba en la Universidad de Buenos Aires.

Su contacto con los medios audiovisuales había comenzado años atrás, poco después de terminar el colegio. En aquel momento, Raúl se sentía atraído al llevar distintos cursos de video y realizó algún que otro proyecto. Sin embargo, pensaba que “necesitaba una tener una profesión más tradicional”. Cuatro años más tarde, mientras estaba en los últimos semestres de la carrera de Administración de Empresas, se dio cuenta de que “estaba forzando algo en su vida”.

En medio de este dilema, Raúl decidió visitar a su hermano periodista, quien se encontraba en Montevideo, cubriendo un partido de la selección Peruana rumbo al mundial de Corea-Japón 2002. Mario, el hermano mayor de Raúl, era en aquel momento editor de deportes en el diario El Comercio. La comisión de uno de los diarios más influyentes del país estaba conformada por su hermano y un fotógrafo.

En este viaje, el joven Raúl, que ya tenía a la fotografía como un pasatiempo, sostiene una conversación con el fotógrafo de aquella comisión. “Allí dije que me gustaría hacer lo que hace este tipo”, recuerda con nostalgia. Al llegar a Buenos Aires, decidió comprarse su primera cámara: una Nikon F601. Una semiprofesional. Con una cámara sobre sus manos, Raúl Sifuentes decidió estudiar fotografía y dejar la carrera en la Universidad de Buenos Aires. Tras encontrar su verdadero camino de vida, decidiría buscar ser profeta en su tierra. 

La fotografía deportiva ha sido una de las ramas más importantes de su carrera. Inició hace 18 años en el diario Líbero. “Fue mi primer contacto con la fotografía deportiva. Lo valoro muchísimo porque aprendí demasiado”, recuerda Raúl. Sus primeras comisiones se basaban en fotografiar los jugadores del momento al día siguiente de cada partido. Por su lente pasaron jugadores de la época como Wilmer Aguirre, Jefferson Farfán, Sergio Ibarra, entre otros. Muchos de ellos actualmente retirados. Conexiones con jugadores y diferentes colegas con los cuales tiene contacto hasta ahora, pese a los tiempos.

Actualmente, Raúl tiene más de 18 años de experiencia en la fotografía deportiva en medios nacionales e internacionales (Foto: Raúl Sifuentes)

El fútbol, uno de los principales deportes que cubre, ha sido relevante gran parte de su vida. Su padre, Mario Sifuentes, perteneció a la dirigencia del club Juan Aurich durante las décadas de los setenta y ochenta. Desde muy pequeño iba al estadio de la mano de su abuelo y posteriormente, también por Don Mario. Estar en la cancha para él – ahora como fotógrafo – sigue siendo un lugar donde no existen presiones para él: “Yo disfruto ir a los estadios, me gusta que no sienta que sea pesado. Vas a un lugar donde hay una actividad que te agrada”, acotó.

Desde el 2015, Raúl es parte del equipo de fotografía de la Federación Peruana de Fútbol, lugar desde el que ha obtenido reconocimiento nacional e internacional por sus retratos. La idea de ofrecer su experiencia a la FPF nace en el 2014, tras el mundial de Brasil. Mientras cubría el evento para la agencia Getty Images, se percató que algunas selecciones contaban con los servicios de diferentes fotógrafos acompañando la travesía de los equipos. 

Postal histórica: Ricardo Gareca y los jugadores de la Selección Peruana celebrando la clasificación al Mundial de Rusia 2018 (Foto: Raúl Sifuentes)

Raúl inició conversaciones para proponer un equipo de fotografía que cubra las incidencias de la Federación Peruana posteriormente al mundial de Brasil. Sin embargo, estas no se concretaron hasta el 2016. Un momento en el que la Selección Peruana estaba empezando a resurgir.

Las esperanzas de la Selección Peruana para clasificar a Rusia 2018 eran ínfimas hasta finales del 2016: se sufrieron derrotas como ante Uruguay en Montevideo, o un empate a base de pundonor ante Venezuela en Lima. No obstante, las esperanzas resurgieron en el equipo y público tras una decisión de la FIFA de otorgarle tres puntos a Perú debido a una alineación indebida de Bolivia, en un partido previamente perdido. A la semana siguiente, la selección – con la mano de jugadores como Christian Cueva – remontarían un 1-0 en contra para ganar aquel partido en Asunción por 4-1. Perú estaba de vuelta en la carrera al mundial.

Desde aquel 4-1, la blanquirroja no conoció rendirse: venció a Uruguay 2-1 en casa (en un momento socialmente duro para el país por el fenómeno de El Niño). y ante Ecuador en Quito, siendo la primera vez en la que Perú vencía a su similar de visitante. La siguiente fecha, Perú enfrentaba a Argentina, en la que podría ser la clasificación directa al mundial – como también la eliminación de los albicelestes.

Para este duelo, Argentina optó por jugar en “La Bombonera” de Buenos Aires. Un estadio conocido por la presión que pueden ejercer los fanáticos en las tribunas, al punto de hacer temblar los cimientos del recinto. Perú ya conocía jugar en este estadio bajo las mismas circunstancias en 1969. La blanquirroja, en aquel momento dirigida por el brasileño Didí, eliminó a los locales, con un doblete de goles de Oswaldo “Cachito” Ramírez. Los fantasmas volvían a Argentina 48 años después.

La noche del 5 de octubre del 2017 es uno de los partidos más recordados por la hinchada peruana, como también por el mismo Raúl. Argentina necesitaba ganar aquel encuentro para estar más tranquilo en la última fecha ante Ecuador. Sin embargo, Perú no tenía mucho que perder: un empate lo colocaría con esperanzas de buscar el partido de repechaje ante Colombia. Si la blanquirroja ganaba – aunque era complicado – estaba en el mundial. 

“Nos plantamos ante ellos, no nos ganaron ni nos pasaron por encima. Si no hubiera sido por Gallese, de repente lo perdíamos”, reconoce Raúl, que estuvo al ras de la cancha en aquel momento. Aquella noche, la Selección, capitaneada por Paolo Guerrero, lideró una ofensiva que mantuvo a Perú con oportunidad de abrir el marcador durante los 90 minutos. 

Poco antes del final del encuentro, el argentino Javier Mascherano entra fuertemente sobre Paolo Guerrero. El balón dejó de correr debido a que el árbitro había ya marcado esa jugada. Paolo, al levantarse, busca recriminarle a Mascherano por la acción realizada. 

“Cuando el juego está en pausa, siempre siguen pasando cosas. Yo debo seguir atento a lo que pasa y cuando le hacen una falta a Paolo, yo dije aquí va a pasar algo”, mencionó Raúl, quien gracias a los casi 20 años experiencia deportiva tenía una noción de lo que podía ocurrir. 

En este momento, Raúl apuntó su cámara hacia donde Paolo había sido tocado por su rival. El Depredador, al levantarse, quedó muy cerca del rival frente a la mirada atónita del árbitro al ver como Paolo retaba a un jugador de talla mundial. Sin querer, se había retratado una de las imágenes que representaba lo acontecido aquella noche en La Bombonera: Perú no se había dado por vencido, jugando de igual a igual a un rival que quería vencer en su casa, para buscar su clasificación y eliminar los fantasmas de aquel “verano del 69”.

Paolo Guerrero, capitán de la Selección Peruana, recrimina a Javier Mascherano debido a su dura entrada minutos antes, frente la mirada atónita del árbitro Wilton Sampaio (Foto: Raúl Sifuentes)

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La pandemia del COVID-19 afectó gravemente diferentes industrias en el país. El deporte, que había tomado relevancia en el Perú luego de los Juegos Panamericanos del 2019, quedó paralizado durante gran parte del año pasado. En este periodo, Raúl tuvo la experiencia de cubrir las diferentes vivencias de la sociedad peruana durante la pandemia para la agencia Getty Images. A través de sus diferentes comisiones, Raúl retrató los golpes más duros de la pandemia: el colapso de los cementerios por el exceso de fallecidos, la dura atención de los hospitales y la búsqueda de los familiares de los pacientes en abastecer los balones de oxígeno a un precio justo y rápido. 

Para él, cubrir la cruda realidad de la pandemia ha sido una de las experiencias más duras que le ha tocado vivir como fotógrafo: “Lo que cubre normalmente Getty en Perú es fútbol, matrimonios de alguna princesa en el país o cuando asume un presidente. Las fotos de la pandemia han sido las más difíciles en mi carrera porque estás ahí, sobre todo, teniendo en cuenta que el Perú ha sido uno de los países más golpeados”, comentó en un tono apenado.

Raúl Sifuentes tuvo que cubrir la dura realidad de la pandemia a través de sus retratos. En esta imagen retrató los sepelios de los fallecidos por la COVID-19 en el cementerio Mártires 19 de Junio, en Comas, Lima. (Foto: Raúl Sifuentes/Getty Images)

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En las próximas semanas, Raúl volverá a cubrir un nuevo ciclo de la Selección Peruana: la Copa América a realizarse en Brasil. Mientras tanto, fotografía algunos partidos de la liga local para Media Networks y otras coberturas extradeportivas para la agencia internacional Getty Images. No obstante, pese a que en sus tiempos libres esté en casa, mirando por televisión algún partido de fútbol o caminando por diferentes partes de la ciudad, sigue pensando y respirando la fotografía: “Camino por la calle imaginándome diferentes imágenes más allá de que no tenga una cámara en la mano. Así veo diferentes situaciones en las que pienso que esta sería una muy buena foto”, sentenció.