Editado por Sudeivi Marin

Por: Diego Du Pont 

Ayer, el FC Barcelona cayó 2-0 ante el Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano. Con esta victoria, el cuadro culé acumula su segundo partido consecutivo en la semana, pese a los cuestionamientos de Koeman al mando del equipo (y comunicados de por medio). El club más importante de Cataluña enfrenta una crisis a nivel institucional que los lleva a cuestionarse si su equipo es capaz de competir en las competencias internacionales de esta temporada. El Barça afronta un problema: quién es el responsable de la situación actual y quién va a manejar las riendas de la institución.

Messi, Piqué y Koeman reclamando la roja a Del Cerro Grande (Foto: UEFA)

¿Quién es el responsable de la crisis?

Es una pregunta que contiene varias aristas. En primer lugar, actualmente, el club se encuentra en la novena posición de la liga, que, fuera de toda competición europea, ha provocado el cuestionamiento hacia el entrenador Ronald Koeman por su desempeño en el cargo. Sin embargo, estas discusiones vienen desde la temporada pasada, cuyo equipo descendió vapuleado 8-2 ante el Bayern de Múnich en Portugal. Una noche trágica para el cuadro culé, y con la ruptura entre la banca y los jugadores, se representó la imagen del árbitro con Koeman al centro reclamando, como un personaje extraído de la versión estadounidense de ‘The Office’. De hecho, está claro que esta separación se hizo más evidente con la salida de Lionel Messi al Paris Saint-Germain y el regreso de Antoine Griezmann al Atlético de Madrid, dejando al equipo sin una cabeza clara.

Por otro lado, con solo Sergio Agüero el único ‘’jugador franquicia’’ de Barcelona (y que aún ni juega) el cuadro Culé debería haber entrado en un proceso de reestructuración, el cual parece que muchos no quieren reconocer. Asimismo, se aferran a la figura de Ansu Fati, quien difícilmente se podría convertir en el reemplazo natural de Messi en el club, aunque la prensa española diga lo contrario. Por último, el equipo está con una defensiva, que pide a gritos un recambio, desde ya varias temporadas, pues no llega a encontrarse consigo mismo dentro de estos partidos.

Joan Laporta, presidente del cuadro culé (Foto: Getty Images)

 ¿La culpa pasa por Ronald Koeman?

Si queremos responder esta pregunta, la respuesta sería “en parte”. Por un lado, Koeman no encontró una manera que les permita a sus aficionados ese sentimiento de que su equipo pueda competir. Un ejemplo de esto, fue colocar a Gabi antes que otros jugadores en un partido importante, como lo fue en el Atlético de Madrid, solo para probar.

Además, Quique Setién fue menos destituido, en comparación con Koeman (y eso que este no estuvo en ningún momento peleando el título durante la temporada pasada). No obstante, el neerlandés puede estar tranquilo por su contrato, pues mantiene una cláusula de rescisión de 12 millones de Euros, monto que, a estas alturas, es imposible de pagar al FC Barcelona. Debido a este hecho, el equipo seguiría manteniendo la eficiencia hasta final de temporada.

¿Es culpa del Club?

El FC Barcelona pasa por problemas económicos que provienen de caros fichajes, proyectos de renovación del Camp Nou y malas dirigencias desde la primera gestión de Laporta y la renovación de Ronaldinho. Esto ha provocado que la deuda actual del equipo sume alrededor de 1350 millones de euros, que, al principio del verano europeo, el equipo se ha comprometido saldar a través de un rescate aprobado por sus socios.

Por lo tanto, bajo esta situación, el club ya no puede arriesgarse en nuevos problemas monetarios. Barcelona aún debe saldar sus deudas con Setién por la rescisión de su contrato, ya hace dos temporadas, y varios de los jugadores, que les han recortado el sueldo para hacer espacio en el presupuesto del equipo.

Como podemos ver, en medio de esta situación, el FC Barcelona sigue en la deriva, pues el equipo presenta una baja (o hasta nula) competitividad en La Liga, y se sigue destruyendo en diferentes conflictos internos. Por ahora, nadie sabe “quién maneja el Barça”, como rezaba aquella canción de Remedios Amaya: Bienvenidos al Barcelona de los tiempos anteriores a 1990.