UNO- ¿Qué pasa con Toledo? ¿Por qué hasta se niega a sí mismo? ¿Es que acaso ha empezado una campaña de suicidio político? ¿O sucede que su asesor Johnnie Walker lo ha abandonado?
Ahora resulta que hasta Humala le quitó el blindaje. El tipo miente cada vez que respira. Imagínate pasar toda la vida mintiendo, como él. Qué destrozado debe sentirse ahora, sin el apoyo de sus aliados. Los dos mayores representantes de su primer gobierno blasfeman en su contra (“Techito” Bruce y “Payaso” Waissman). Su suegra lo desmiente. Solo queda que Eliane haya hecho “click” con Alan y el hombre puede acabar con su vida en paz.
Para que vuelva a ser elegido o estar siquiera en nómina, lo único que podría hacerlo ver mejor es que una prostituta se postule a las presidenciales o que nuestro próximo presidente sea un pisado. Ah no, esperen, esto último está ocurriendo ahora.

DOS- Gamarra, la New York de La Victoria. El jueves realizaron su marcha de protesta donde solicitaban el cese de la importación de ropa china. Incluso vimos a una integrante de Combate (¿?) pasear con la bandera del Perú y soltar arengas pro-ropa nacional. Lo que sucede aquí es que la oferta y demanda de productos es a favor del consumidor, quienes tienen la libre elección de escoger si compran en Gamarra, o en las tiendas de Grau, quienes mayormente importan ropa del país asiático. Ahora… que estas prendas estén más baratas no significa necesariamente que sean de mejor calidad, y este es un punto en el que Gamarra puede sacar ventaja, pero el dumping (como lo explicó un columnista ayer) es quizás la mayor traba a la que pueden verse enfrentados, sumado a que la ropa de Gamarra, aunque vendida a montones, se ha estigmatizado y no llega a un público al que pueden llegar otro tipo de prendas. ¿El gobierno hará caso a  su demanda? ¿Subirán los aranceles a la ropa importada? Parece que poco a poco Gamarra va perdiendo la batalla. Sobre todo porque el mercado que se oferta por Internet está plagado de anuncios de ropa china.

TRES- Magaly vs. Laura, la pelea soñada. Lástima que ninguna de las contendientes siga en TV en este momento, sería realmente entretenido cómo dos de las figuras más guapas de la televisión (¿?) lavan los trapitos (o mantas) sucias frente a una cámara. Laura será una mujer amable y todo, pero cuando asume el papel de “señorita Laura” cualquiera entraría en pánico al escucharla gritar que pase el desgraciado. Y Magaly no se queda atrás, incluso la tildaron de “fea”. Parece que faltan espejos en las casas de México.

Los dejo con esta foto para vuestro deleite de fin de semana. Un versus de bellezas.

  magaly laura bozzo  )