Sentado en el comedor de Letras, mientras escucho Mount Kimbie, me pregunto de qué tema tratará mi primer artículo en el área de Noticias PUCP del portal web Letras al Mango. Dejo de mirar la pantalla de mi laptop e inspecciono alrededor. Mi vista descansa en el Tontódromo y noto a diferentes personas pasando: unos riendo, otros pensativos, también aprecio a quienes van solos, mientras algunos, acompañados. Entonces, me salta la interrogante: “¿Qué es este lugar tan maravilloso lleno de diversidad?, ¿qué puedo escribir sobre él?, ¿qué puedo escribir sobre la PUCP?”. Pero antes, ¿qué es ser PUCP? En esta nota, con un intento de suerte, trataré de resolver esta cuestión. Viajaré por su historia, luego me enfrascaré en su heterogeneidad actual y concluiré con una pequeña reflexión. ¡Ahí vamos!

La Pontificia Universidad Católica del Perú, denominada por su siglas como PUCP, es un centro educativo superior privado ubicado en Lima, capital del Perú. Lleva, hasta la actualidad, 102 años de funcionamiento. Ha sido cuna de grandes intelectuales como Alonso Cueto y Fernando de Szyszlo. Su fundador, el padre francés Jorge Dintilhac, la estrenó al mundo el 24 de marzo de 1917 durante el gobierno de José Pardo y Barreda. Sus pininas clases en las inaugurales facultades Letras y Jurisprudencia, tuvieron lugar en la Plaza Francia, ubicada en el Centro de Lima.

Al término de sus iniciales 25 años, el 30 de septiembre de 1942, la universidad recibe el título de “Pontificia” otorgado por el Papa Pío XII. Ello significó un gran logro para la casa de estudios, pues fue un reconocimiento a la brillante trayectoria de esta aún hallándose en su primer cuarto de siglo de vida. Tiempo después de aquel suceso, en 1944, al fallecer el pensador peruano José de la Riva Agüero y Osma, principal benefactor de esta institución, la PUCP recibió el Fundo Pando (un terreno de 45 hectáreas), múltiples inmuebles en el Centro de Lima, y terrenos rurales en la Ciudad de Reyes y Pisco.

Posteriormente a ello, la entidad siguió creciendo e inaugurando nuevos locales y facultades hasta llegar a lo que es hoy: la universidad privada más grande del Perú y vigésima primera mejor a nivel latinoamericano, según el QS University Rankings. Sin embargo, estas son solo cifras que cualquier individuo puede averiguar y comprender. La definición de la PUCP va más allá de eso. Su historia y noción cuentan como protagonistas a sus alumnos, maestros y a toda persona influyente a ella. Es decir, a todos los integrantes de la comunidad. En un vídeo, realizado por Zona Escolar PUCP, diversos participantes de la colectividad “pucpiana” refieren el significado ontológico de su alma máter. Escucho frases como: “Ser PUCP es conseguir las mejores oportunidades” o “Ser PUCP es contar con docentes de prestigio”, “Ser PUCP es tener acceso a las mejores bibliotecas del país” e incluso “Ser PUCP es apostar por el arte y la cultura”. Lo citado previamente es cierto, pero la PUCP, conceptualmente, abarca mucho más.

La Universidad Católica son sus educandos, son las excelentes cátedras dictadas por los altamente capacitados pedágogos, son sus Jueves Culturales. La PUCP es deporte, cultura, arte y progreso. Desde el paso de Estudios Generales hasta llegar a Facultad, el ambiente que se vive en “Católica” se encuentra cargado de emociones. Sus miembros viven sus propias anécdotas dentro de la instalación señalada. Por el Tontódromo han transitado figuras de carácter sumamente importante del globo. En sus auditorios han expuesto sobresalientes ponentes del sector académico. Entre sus paredes se han formado diferentes acontecimientos; un ejemplo de ello es la semblanza familiar del reciente profesor fallecido Gonzalo Portocarrero. En una de sus entrevistas, él mencionó lo siguiente: “Mi papá estudió Derecho y mi mamá Literatura en la PUCP, y se conocieron acá. De alguna manera, su relación es producto de la universidad y, en ese sentido, yo también he sido un producto inintencional.” Además, brindó una valoración sobre la definición del sitio de coincidencia de sus progenitores : “La universidad (PUCP) es una agencia donde la gente se conoce y se forman redes; es mucho más que un lugar de estudios”. Cuánta razón tiene en lo último; la PUCP es más ambiciosa que un centro de aprendizaje, es un cosmos paralelo al Perú en el cual quienes la conforman son los mayores intérpretes.

En conclusión, la PUCP, idealmente hablando, es en gran medida más que prestigio y educación. Son vivencias, aventuras, relatos de las personas que se desenvuelven en el mismo cuerpo social. La PUCP somos tú y yo. Desde el personal administrativo y de limpieza, pasando por los sheriff’s hasta llegar al alumnado y la docencia. La PUCP somos todos y por ello, debemos trabajar en el desarrollo de nuestra universidad en todos sus ámbitos.

FUENTES:

https://es.wikipedia.org/wiki/Pontificia_Universidad_Cat%C3%B3lica_del_Per%C3%BA

https://www.pucp.edu.pe/la-universidad/nuestra-universidad/historia/origenes/

PUCP – Historia de la Fundación de la Pontificia Universidad Católica del Perú: https://www.youtube.com/watch?v=6iyKmJyenMc

Ser PUCP: https://www.youtube.com/watch?v=CgEYuz5XgdA&t=59sYori, R. (marzo del 2019) Gonzalo en frases. PuntoEdu. N° 463. Año 15.