Este año, los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 terminaron con un asombroso espectáculo visual. Como es usual, estas olimpiadas nos dejaron momentos inolvidables, que conmovió a más de un país. Esta vez, el escenario deportivo nos reflejó un tema relevante a debatir: ¿La norma tradicional de vestimenta es una visión machista perteneciente a otra época?

Por Sudeivi Marin (@suudeeemc):

El deporte nos deslumbró con una gran cantidad de mujeres participantes dentro de los torneos en diferentes áreas. Por primera vez, Tokio presentó un escenario justo, cuyo esfuerzo se reflejaba en la medida de trabajar con la igualdad de género. El Comité Olímpico Internacional (COI) agregó 18 plazas en los Juegos Tokio para un mayor esfuerzo inclusivo, con un 48.8% de mujeres compitiendo, la mayor paridad de género en la historia. 

“Hemos alcanzado prácticamente la igualdad en el campo de juego y esto será un hecho en París 2024. El desafío es ir más allá de lo que sucede en la competición y lograr la igualdad en todos los ámbitos”, menciona Marie Sallois, directora del desarrollo corporativo y sostenible del COI, en una entrevista con Newtral.es. “ Queremos crear referentes femeninas y espacios de liderazgo también en otros ámbitos”.

Evidentemente, el avance hacia una mayor paridad de géneros es visible como un pilar importante para el COI. Sin embargo, como sabemos, esto solo es una puerta al verdadero debate en cuestión, pues tras participaciones vimos el sexismo presente en los atuendos de estos participantes. En otras palabras, ¿Cuál es la finalidad de imponer códigos de vestimenta, cuyo resultado es la sexualización del deporte? ¿Qué es lo que se puede o no usar, siendo mujer? ¿Realmente se puede considerar un ambiente seguro e inclusivo para todas las deportistas?. 

Deportistas contra la tradición: ¿salud o estética?

En el 2018, Serena Williams, tenista estadounidense, fue multada tras participar en Roland Garros por restringir el reglamento de vestimenta. La atleta, ganadora de 23 títulos del Grand Slam, impactó al público y jurado con un asombroso catsuit, inspirado en el personaje Black Panther de Marvel. No obstante, este hecho no pasó desapercibido por el presidente de la Federación Francesa de Tenis, Bernad Giudicelli, quien manifestó su desaprobación: “Creo que a veces se ha llegado demasiado lejos con la vestimenta. Ese conjunto no volverá a ser aceptado. Hay que respetar el deporte y la sede”, mencionó en una entrevista con Tennis Magazine. 

Serena Williams comentó sentirse como una superheroína al competir en el Ronald Garros, tras una complicada situación de salud (FOTO: BBC)

El 1 de septiembre del 2017, Williams había dado a luz a su hija Olympia, que le provocó algunas complicaciones como coágulos y embolias. No obstante, aún así, la tenista fue castigada, pese a que explicó que el uso de este llamativo atuendo ayuda su circulación sanguínea. Aquel momento, sería un paso de inspiración para muchas mujeres, quienes se cuestionan sobre la norma y atuendo, considerada ‘aceptable’ dentro de estos torneos. 

“Durante mucho tiempo he querido hacer esto. El encaje nunca se ha utilizado en el tenis. Es divertido de usar y es algo que parece tener éxito”, mencionó Venus Williams, hermana de Serena, quien también se reveló ante las normas de vestimenta con un corsé de encaje. Sin embargo, esta no es la primera vez, que una deportista ignora el reglamento por un tema de salud o comodidad. 

Annie White, ex jugadora de tenis, que en 1985 revolucionó Wimbledon con un atuendo de mono color blanco. En ese momento, la tenista acató con las reglas y lució un conjunto ‘adecuado’ para el torneo. No obstante, al suspender el partido por la lluvia, el árbitro le dijo ‘’haga el favor de ponerse otra cosa’’, argumentando que su look distraía a su contrincante,  Pam Shriver. Treinta años después, la misma controversia se presentaría en las canchas con Serena Williams, con la exhibición de su catsuit, pero en color negro. 

‘’Vamos a pedir a los fabricantes que nos hagan saber lo que se avecina. Creo que a veces hemos ido demasiado lejos. El atuendo de Serena este año, por ejemplo, ya no sería aceptado. Hay que respetar el juego y el lugar’’, menciona Giudicelli en el 2018, para una entrevista deportiva del New York Times, con Christopher Claret. La FFT no aprobó el conjunto por verse como un look ‘no adecuado’ en la competencia, ¿volverá a ser cuestionada una deportista por su apariencia en la pista en unos años?

Sexismo en el Deporte: un giro a la vestimenta femenina

Ahora, en los Juegos Olímpicos en Tokio 2021, la indumentaria femenina ha vuelto a ser un factor incómodo para las mujeres en la competencia. Este evento, de escala mundial, ha sido criticado por la gran diferencia de los uniformes que utilizan las mujeres y hombres al competir. Es importante, pues para los deportistas de ambos sexos sentirse cómodo con la prenda que utilice. Sin embargo, continuamente observamos una clasificación de atuendos sexistas sobre todo para las mujeres. 

Varias atletas y grupos femeninos decidieron, en el último campeonato en Tokio, protestar contra esta medida. En efecto, las deportistas eligieron vestir con atuendos diferentes al tradicional, iniciando una revolución dentro del deporte. Un ejemplo de esto es el equipo alemán de gimnasia, quienes dejaron de lado sus leotardos (mallas) para usar un uniforme de cuerpo entero.

«Fue particularmente importante para nosotros predicar con el ejemplo, para alentar a otras mujeres, y especialmente a las atletas más jóvenes, a usar lo que las hiciera sentir más cómodas. Esto podría ser el amado maillot corto o el traje de cuerpo entero. En la selección alemana nos reservamos el derecho a decidir, dependiendo de la situación es cómo nos sentimos más cómodas. La nueva posibilidad de autodeterminación, en cuanto a la elección de la ropa, nos dará aún más fuerza en el futuro», mencionó Sarah Voss, quien conforma parte de esta selección, en Instagram. 

Sarah Voss, luego de su aparición en el Campeonato de Europa, con un traje entero, por primera vez.

En general, algunas participantes de gimnasia manifestaron que el atuendo es incómodo al competir, ya que las bragas suelen atorarse con las pompas, dejando una sensación muy molesta. Lo mismo ocurre con las deportistas de balonmano o voleibol en la playa que utilizan bragas de manera obligatoria en sus tornos. No obstante, las atletas no deberían sentirse presionadas a vestir prendas que exponen sus piernas, entrepiernas o trasero, ya que los gimnastas masculinos realizan los mismos movimientos usando pantalones. 

En julio de este año, la comisión disciplinaria de la Federación Europea de Balonmano (EHF) multó al equipo noruego de 1.500 euros por afrontar el partido con shorts y no la braga del bikini, acusándolo de ‘ropa inadecuada’. Este caso fue criticado de sexismo, ya que la misma regularidad no aplicaba para la federación masculina, quienes participaban en camisetas y pantalones cortos. La decisión de la EHF dejó un sinsabor amargo entre los deportistas, pues ¿por qué la actual normativa europea obliga usar bikini a las jugadoras de balonmano?.

«¡Estamos muy orgullosas de estas chicas que durante el Campeonato Europeo de Balonmano Playa alzaron la voz y proclamaron que no! Nosotros en la Asociación Noruega de Balonmano lo apoyamos. Juntos, continuaremos luchando para cambiar las regulaciones internacionales de ropa, para que los atletas puedan ¡jugar con la ropa con la que se sientan cómodos!», comentó la Asociación de Noruega de balonmano. 

El actuar de la selección noruega de balonmano fue aplaudida, tanto que Pink, cantante estadounidense, ofreció pagar aquella multa en su respaldo: “Estoy muy orgullosa del equipo femenino de balonmano playa de Noruega por protestar ante las reglas sexistas de su ‘uniforme’. La Federación Europea de Balonmano (EHF) debería ser multada por sexismo. Bien por vosotras, señoritas. Pagaré felizmente la multa por ustedes, seguid así”, escribió en su cuenta de Twitter. 

La protesta contra las normas restrictivas del vestuario sigue en marcha, con el propósito de evidenciar un gran problema dentro del deporte: la sexualización de las mujeres. Los mensajes son claros y las chicas están cansadas de no tener este poder y libertad de decidir qué vestir. Como menciona Carol Solberg, jugadora de voleibol de playa, en una entrevista con la columnista Heloísa Tolipan: 

«Jugar voleibol de playa en bikini es natural si hace calor y te sientes cómoda con el uniforme. Lo que me parece absurdo es que cuando una mujer no se siente cómoda no puede elegir jugar con pantalones cortos[…] Hay chicas a las que no les gusta estar en bikini, creo que debería ser una elección. Veo machismo en esto».

Hoy en día, la visión sobre la apariencia general y los atuendos dentro del deporte está cambiando, y ya es momento de que las mujeres elijan lo que quieren usar. La magia de los Juegos Olímpicos acabó, pero nos revelaron uno de los factores causantes, que promueve su sexualización. Es importante reivindicar la necesidad de sentirse cómoda al competir, y destruir las reglas y estereotipos. Por lo contrario, este tema se continuará criticando y analizando, con el propósito de luchar contra la exhibición de los cuerpos femeninos de una manera sexual.