Paul Thomas Anderson es uno de los directores más destacados de lo que va el siglo XXI. Su obra filmográfica que inició desde 1996 no ha parado de producir obras de arte fílmicas para la historia cultural humana. El estadounidense ha pasado por diversas etapas en lo que va de su carrera y se ha hecho un nombre a partir del estilo que maneja y la versatilidad que le permite contar historias tan diversas pero con una raíz similar. En este artículo, repasaremos la obra de este director como artista, explicando su estilo y mi propia propuesta sobre las etapas de su carrera fílmica.

Inicios

Al igual que otros directores de su generación, Anderson creció viendo películas, por lo cual las referencias y el aprendizaje autodidacta marcan sus inicios. Hijo de un actor conocido de forma local, Anderson tendría su contacto con el mundo artístico y audiovisual desde muy pequeño. Durante su estadía en el colegio dirigiría un corto en forma de falso documental llamado “The Dirk Diggler Story”, material que luego usaría como inspiración para su segunda cinta. Para su introducción a la gran pantalla trabajó como asistente en pequeñas producciones hasta que lanzaría su corto “Cigarettes and Coffee” que lo llevó al festival de Sundance donde tendría el empujón para realizar su primera cinta. “Sydney/Hard Eight” sería su primera cinta en la cual contaría con las actuaciones de John C. Reilly, Gwyneth Paltrow, Samuel L. Jackson y Philip Baker Hall. En esta cinta se empezarían a ver los inicios de su primera etapa cinematográfica.

Estilo narrativo

El estilo de Paul Thomas Anderson se divide en dos grandes corrientes: la relación maestro – discípulo y el paso del tiempo. Estas dos corrientes se ven entrelazadas muchas veces en sus cintas, siendo no solo el hilo conductor de sus historias sino el sostén de su mismo estilo como director. De esta manera, la primera se hace presente en la gran Imagen relacionadamayoría de sus producciones en donde un personaje se presenta como el instructor o mentor que lleva a un personaje inocente y joven a seguir sus pasos. En este sentido, tenemos un desarrollo de dos personajes principales que bien pueden ser el centro de la historia, como también que uno de estos pase a un rol secundario sin perder su importancia dentro del vínculo de ambos. En la segunda corriente, el tiempo pasa conjuntamente con la cinta o, en algunos casos, los personajes ya están situados en un presente que es atormentado por sus actos del pasado. En su mayoría, el tiempo sirve para degradar al personaje, convirtiéndole en la peor forma de sí mismo. En caso sea el alumno el que sufra de esto, tiende a ser rescatado al volver con su mentor. Sin embargo la cosa cambia cuando es el mentor que se ha visto afectado ya que el cambio se queda permanentemente o termina por pasarle factura.

Primera Etapa

Esta primera etapa fílmica está constituida por las cintas “Sydney/Hard Eight”, “Boogie Nights”, “Magnolia” y “Punch DrunkImagen relacionada Love”. Estas tienen por común denominador la estructura visual con la que se manejan, la primacía de la historia sobre la imagen y el juego de colores que se usan conforman el conjunto de la primera parte de las obras de Anderson. La imagen es utilizada muy bien en “Boogie Nights”, en donde el plano secuencia se presenta en diversas partes con el fin de abarcar a todos los personajes en un mismo espacio y tiempo. Mientras tanto, la historia es el tema principal en “Magnolia” donde se presentan a varios personajes, cada uno de los cuales protagoniza su propia historia, y que en conjunto forman lo que se llama una película coral. En esta, los tiempos y la presencia de cada personaje es manejado de forma orgánica dándole lugar a cada uno para desarrollarse. Finalmente, el juego de colores se ve bien representado en “Punch Drunk Love”, en donde el color es la principal pista para seguir los cambios de ánimo tanto del personaje interpretado por Adam Sandler, como también por los personajes secundarios que fácilmente se podrían definir e identificar con los colores que visten o que los rodean.

Segunda Etapa

Esta segunda etapa quizá sea más compleja que la anterior en el sentido de la historia y el desarrollo de personajes. Las cintas que constituyen esta etapa son “There Will Be Blood”, “The Master”, “Inherent Vice” y “Phantom Thread”. De este grupo podría decirse que nace en Anderson una visión más filosófica del ser humano, el director intenta ver desde dentro del personaje y lo lleva a distintas situaciones en las que lo pone al límite dejando que el espectador loImagen relacionada conozca mejor mediante sus acciones respuesta. La sutileza tiene que ver mucho en esta etapa: lo que se muestra por debajo de la mesa es lo que sirve para entender los trastornos de los personajes. Si en la anterior etapa los personajes eran víctimas de las circunstancias y sus malas decisiones, acá tenemos personajes que son corrompidos por el medio en el que viven. Entonces podemos encontrar personajes como un magnate avaricioso que pisotea a cualquiera que esté en su camino, un veterano desadaptado social que intenta sobrevivir mediante las enseñanzas de un líder religioso, un detective consumido por las drogas que se adentra en el peligroso mundo del narcotráfico y un modista con un nivel de egoísmo que puede llegar a serle autodestructivo. A la par de sus personajes, de la mano con el fotógrafo Robert Elswit, las imágenes se vuelven más oscuras y turbias dando lugar a un ambiente que puede llegar a ser frío, agresivo o confuso. Mientras que en “Punch Drunk Love” se juega bastante con el sonido, en esta etapa las composiciones de Jonny Greenwood (Radiohead) se adentran en un sonido omnipresente que se mezcla con la imagen de tal manera que el espectador deja de notar su presencia y lo procesa como parte de la imagen.

Finalmente, podemos afirmar que tenemos ante nosotros a uno de los grandes exponentes del cine en la actualidad, su desarrollo de personajes y su delicadeza con la cámara lo han convertido en un referente obligado del cine contemporáneo. Esperamos que este breve artículo anime al lector a visualizar sus cintas.

(Créditos portada: Sweet Panico)