Que el Perú se asoma al fin del auge venidero del alto precio de las commodities es por todos sabido. Como cada ciclo económico, este ya cumplió su etapa -que por lo demás ya se había extendido buen tiempo- y entramos a otro escenario. Un panorama donde la “buena suerte”, como dice el economista Waldo Mendoza, ya no nos acompañará. Macroeconómicamente hablando, el Gobierno tendrá que utilizar lo mejor que tiene para sobrellevar la situación.

Como medidas a tomar desde un sector se pide crear mejores condiciones para la inversión privada (las famosas 7 medidas) y aprovechar al máximo nuestros recursos naturales. Sin embargo, el precio de los metales ha caído considerablemente; en consecuencia, los recursos obtenidos de actividades como la minería y exportaciones tradicionales serán notablemente menores a los de años anteriores. La diversificación de la economía, un modo de saber salir del embrollo del esquema primario-exportador, todavía no tiene mucha pegada en el Gobierno. El Plan de Desarrollo Industrial Inclusivo, el cual parece estar guiado por el propósito de darle un valor agregado a las exportaciones, entre otras consideraciones, recién estaría listo para fines de diciembre, según se indica desde el Ministerio de Producción.

El Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan) no se ha quedado de brazos cruzados y desde hace algunos días cuenta con los servicios de Barry Hughes, director del Fardee Center for International Futures de la Universidad de  Denver y considerado un experto en pronosticaciones económicas. Este ha ofrecido sus servicios a la presidencia de Norteamérica, la Comisión Europea y el PNUD y busca contribuir con su experiencia aquí. Barry Hugues, junto al Ceplan, se encargará de desarrollar el planeamiento estratégico en esta turbulenta temporada.

Ciertamente, la pronosticación en economía no goza de la completa confianza de los escuchas –y no por razones de la desastrosa actualidad de la economía mundial, sino por las serias equivocaciones de los autores de tales profecías-; sin embargo, Hugues, a la luz de su hoja de vida, no parece pertenecer a estos equivocados científicos sociales. El International Futures, un programa de computadora que permite organizar hasta 2.500 series de indicadores para realizar proyecciones, es su haz bajo la manga.

En un reciente evento del Ceplan, Hugues señaló que Gastronomía y Turismo son dos campos de mucho potencial para el país. A esto podría añadirse un mejor trabajo con el empresariado de provincias que se muestra pujante en su labor. En este aspecto se menciona que “en provincias está el futuro”. Por otro lado, el especialista aconsejó que para hacerle frente al negativo clima que acecha a la economía peruana es menester que el gobierno preste atención y cree puentes con las instituciones abocadas al planeamiento estratégico. Simple y llanamente se trata de diálogos multisectoriales que tengan como norte un desarrollo concertado y a largo plazo. Algo que no está muy arraigado en nuestra cultura. Una vez más, todo depende de nosotros mismos.