Para muchos comer es uno de los más grandes placeres; para otros, puede convertirse en una de las más temidas adicciones. ¿Qué sucede cuando empiezas a comer y ya no puedes parar? ¿Hay un significado más allá de considerarte un “barril sin fondo”?

Según un estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation, es posible que tu cerebro te esté obligando a comer y confabulando con otros órganos para darle a tu estómago una forma esférica. Oh, vamos, sólo bromeo (aunque la parte del cerebro sí es cierta).

Así como hay alimentos que sacian y son conocidos por mitigar las ganas de comer, otros nos hacen propensos a la adicción de probar, masticar y pasar.

¡Conozcamos ocho de ellos!

1. ¿Y si pedimos KFC? – comida chatarra.

Bien sabemos que estos “alimentos” se caracterizan por tener bajo valor nutricional, pero lo que muchos no sabemos es que estimulan la secreción de dopamina, encargada de producir placer. Con el tiempo esta sensación se vuelve menos intensa, por lo que necesitamos comer más para obtener el mismo placer. Así empieza la adicción según un estudio del Scripps Research Institute.

2. Dulce como candy – azúcar.

A ti que te encanta ponerle bastante azúcar al café, piensa que esta es potencialmente adictiva porque promueve la liberación de endorfinas que tienen efectos opiáceos. Se hizo un estudio con ratones de laboratorio que al ser expuestas y posteriormente inhibidas del azúcar, se observó que experimentaban síndrome de abstinencia, caso típico de las adicciones, explicó el Dr. Bart Hoebel, quien dirigió el estudio.

3. Lo que nos fascina del cacao – chocolate.

Nunca se nos hubiera pasado por la mente que el chocolate, sobre todo el que contiene leche, activa las zonas del cerebro relacionadas con el consumo de drogas. Las sensaciones producidas por el chocolate son tan intensas que mucha gente sigue comiendo y comiendo, aun cuando están satisfechos, según Dana Small de la Escuela de Medicina de la Universidad de Northwestern.

4. Cuidado con los ratones – queso.

Este delicioso derivado de la leche contiene caseína, un grupo de proteínas de alto valor proteico que, al ser digerida, libera casomorfina, la cual posee efectos semejantes al de los opioides. La liberación de casomorfina en el cuerpo hace del queso un alimento potencialmente adictivo.

5. Aquellas frituritas – comida grasa.

Para muchos estas comidas siempre son ricas, por eso creo que les serviría saber que la grasa estimula la producción de dopamina en el cerebro, un neurotransmisor que mejora el estado de ánimo. El consumo constante de este tipo de alimentos produciría un cambio en la química cerebral, lo que desencadena la adicción. Terminas asociando las frituritas con felicidad.

6. Bien cargado, por favor – cafeína.

Cuando ya tienes el hábito de tomar café y lo evitas luego, ¿no te sientes mal? Eso se debe al efecto adictivo de la cafeína. Sucede que la cafeína es un estimulante, y tomarla en grandes cantidades desarrollaría cierta dependencia en el cuerpo, por ello no tomarla causaría síndrome de abstinencia.

7. Termino medio – carne.

La carne contiene una sustancia llamada hipoxantina que tiene propiedades estimulantes: te hace sentir bien y con mayor vitalidad. Esta sustancia podría provocar dependencia al grado de que podrías sentir malestar, insatisfacción y cansancio si no la consumes.

8. De la vaca a tu vaso – leche.

El Dr. Neal Barnard, del PCRM, explica que la leche, tanto la humana como la de vaca, contiene naturalmente pequeñas cantidades de morfina, la cual tendría como objetivo tranquilizar al lactante. Esta morfina, no obstante, podría desarrollar cierta adicción en los adultos que siguen tomando leche en grandes cantidades.

 

Ya saben que hay que tener cuidado con ciertos alimentos, aunque la lista no se queda allí. Manténganse siempre informados, disfruten las vacaciones y dense una oportunidad para cocinarse sano. Salgan a divertirse y nos vemos en la próxima edición de Vida Sana.