En un país donde el voto es voluntario, no hay un incentivo para que el ciudadano participe en política nacional. Desde mi punto de vista, en Estados Unidos, una sociedad ordenada, institucionalizada y de un Estado fuerte (a pesar de ser neoliberal), primera potencia mundial, existe un espacio público exclusivo para la política. Cualquiera no postula a la presidencia y cualquiera tampoco puede hablar de política en la mesa con los amigos y la familia. Es un espacio reducido y exclusivo.

El sistema electoral de Estados Unidos es complicado de entender a simple vista. Además, se podría manipular al elegir la cantidad de delegados y superdelegados que podría uno obtener para ser representante de los únicos partidos por lo cual podrías llegar a ser presidente (demócratas y republicanos). Este artículo de El País podría ayudarles: http://elpais.com/especiales/2016/elecciones-eeuu/proceso-electoral/

En mi opinión, Estados Unidos piensa en crecer económicamente de forma exponencial sin redistrubición y, a partir de ahí, realizar sus políticas públicas y privadas, una idea conservadora denominada “el sueño americano”. Me atrevería a afirmar que su actual status de potencia mundial se debe a esto: crecer exponencial a costa de una redistribución justa. El problema de ello es que se dejan de lado las políticas de redistribución y sociales. Este video podría ayudar lo que intento plasmar: https://www.youtube.com/watch?v=r4yh9fzuqRE

¿Cómo podría comprobarlo? La respuesta es Bernie Sanders. Si observamos el plan de gobierno de Bernie Sanders, traducido al español para las minorías latinas, podemos observar los pilares de este plan de trabajo: http://feelthebern.org/es/ ; entre ellos justicia racial, tierra y medio ambiente, así como también, las políticas de inmigración que el claramente está favor de seguir con la LEY DREAM, que permite a los inmigrantes ilegales, poder obtener su ciudadanía por el hecho de haber sido traído desde pequeño por decisión de los padres. La gran revolución que él planea hacer para los Estados Unidos parte desde la pluralidad de Estados Unidos.

Quisiera concentrarme en el tema de desigualdad económica, que es uno de los pilares de su plan de gobierno. Bernie menciona lo siguiente:

“99% de todo el nuevo ingreso generado actualmente se va al 1% más rico. La décima parte superior de este 1% tiene tanta riqueza como el otro 90% inferior de la población. ¿Piensa alguien que este es el tipo de economía que este país debería tener? ¿Pensamos que esto es ético?” (http://feelthebern.org/es/bernie-sanders-on-economic-inequality/)

Lo que he notado en los barrios de New Hampshire e Illinois es que la pobreza es mínima. Si uno trabaja en un McDonald’s a tiempo completo con $9 (esto no implica un curriculum vitae extenso), podría vivir invirtiendo en sus necesidades básicas sin problema. Sin embargo, que este trabajador se estanque en este sueldo bajo es lo más probable que podría suceder, ya que la falta de oportunidades y los abundantes negocios familiares permiten un camino largo hacia la solvencia económica y un gran cambio en su futuro.

¿Cómo podría solucionarse este problema? Con medidas políticas. Imagino que si Bernie Sanders gana las elecciones, podría ser un respiro para esta idea de crecimiento exponencial, denominado “sueño americano”. Este candidato podría permitir una consolidación plena de las clases medias, una severa redistribución del capital acumulado en las familias tradicionales americanas y de Wall Street, y permitiría que Estados Unidos se consolide internamente desde la pluralidad. A mi parecer, es momento de focalizar las políticas internas y no fanatizarse por economía y seguridad internacional. Este respiro vendría bien en un siglo XXI de diversos cambios y de un crecimiento de los países subdesarrollados, que ya empiezan a competir con los potencias, como lo es los United States. Hay que tomar decisiones: compites o te concentras en tu gastado país.

No podríamos negar que la globalización y los lazos entre los países son más estrechos. Este punto vendría a ser importante por el polémico Donald Trump que, siendo un personaje público y que ganando o no ganando las elecciones presidenciales, podría deslegitimar y alejar las fuertes relaciones que Estados Unidos tiene con diversos países del mundo. La idea de solo crecer exponencial a coste de las políticas sociales corroe a Trump, quien no toma en cuenta el gran tejido social que se ha ido formando en este país americano: minorías latinas, chinas, árabes, afromericanas. Con sus grandes frases polémicas alentaría a las intervenciones unilaterales en sus “guerras por la libertad” por falta de alianzas estratégicas, o incluso para algún apoyo a las políticas norteamericanas.

Es tiempo de ponerse a pensar en crecer internamente y redistribuir este crecimiento. Es tiempo del gran respiro que Bernie propone para analizar las verdaderas necesidades americanas. A mi parecer, no se podría vivir con 7$ la hora, y si lo haces es porque tienes dos o tres trabajos y no tendrías tiempo para estar con la familia y educarla con la experiencia que uno se forma en el país. No es posible que siendo país potencia mundial no exista la oportunidad de que haya “free college” para los ciudadanos que no tienen las mismas oportunidades que otros (en Perú, siendo país subdesarrollado, sí la hay). Yo creo que es sano pensar no en una revolución, sino en un respiro americano.

La idea de este artículo es que, pensando como estudiante peruano, no estamos muy alejados en cuanto a un pensamiento político moderno. Lo moderno de Estados Unidos puede ser la infraestrutura, la fuerte institucionalidad y el gran sistema de seguridad que posee; sin embargo, en cuanto a una política, que se base en la felicidad de las minorías y mayorías aún no está del todo desarrollado.

La solución, en mi experiencia de viajero, es permitir lo siguiente:

(1) Que en los espacios públicos se pueda hablar con toda normalidad sobre política nacional, como si se hace en Latinoamérica.
(2) Que haya mas pluralidad en las opiniones y no una dualidad de los partidos que solo podrían ganar las elecciones, es decir, republicanos y demócratas: los independientes, como gran competencia partidaria, es una utopía en este país potencia mundial.
(3) Si bien Estados Unidos y su idea de crecimiento exponencial le ha servido para que esté donde esté, la idea de redistribución permite un crecimiento sostenible y humano.

No creo que se necesiten medidas radicales como proponer elecciones obligatorias; sin embargo, en este país, las minorías que participan no tienen una idea sólida por quién votar. Por ejemplo: las minorías latinas que asisten a votar, aquellas que han perdido la sensación del deportaje, no poseen una idea consolidada de comunidad latina para el que, como comunidad, haya un consenso por quién votar. Este es un problema grave de crecer con ojos a la espalda de tu política interna (o tal vez es una estrategia conservadora).

Yo sigo creyendo que Estados Unidos necesita un respiro americano para pensar en las verdaderas necesidades que el americano desea, dejando en segundo plano la idea de crecer exponencial. El único que permite este respiro, a mi parecer, es Bernie Sanders, que a pesar de analizar determinadamente este tema, no me queda claro cómo piensa financiar todo este paquete de revoluciones con solo reducir los beneficios económicos de Wall Street (que ciertamente controla la política mediante lobbys) y de las familias adineradas tradicionales. Ese es un gran reto para él y sus seguidores. Bernie, aunque muchos no crean, ya ha ganado las primarias en más de tres estados ante la gran Hillary Clinton; por lo tanto, no es un disparate lo que menciono, verdaderamente existen problemas internos serios que la población percibe, y que buscan un cambio con él.

Un respiro americano, mas no una revolución no estaría nada mal, ya que la idea de crecer y crecer, verdaderamente ha permitido que Estados Unidos se consolide económicamente e institucionalmente, mas no políticamente del todo.