Esta vez, me basaré en la percepción socio-económica propia y no teorías sacadas de un libro académico. Hace ya más de medio año, viajé a donde mis raíces brotaron. Las raíces de mi ancestral árbol genealógico materno. Geográficamente, San Francisco es un caserío de un distrito cuyo nombre yace en mi olvido, perteneciente a la provincia de Ancash.

Regresando al tema, para mi viaje, tuve que entrar a la capital de Huari, una escala antes de San Francisco. Analicé el lugar, no me faltó nada, había desde tv con cable hasta wi-fi en la plaza central. ¿Por qué el lugar está así?, pregunté a un ciudadano… la mina, me respondió. Supuse que caso análogo habría pasado en San Marcos (camino a Huari). San Marcos es el distrito donde está Antamina. Su plaza parecía un estacionamiento de los más exclusivos de Lima (puras camionetas de última generación, modernos edificios y posadas con “todas las de la ley”).

Al llegar a San Francisco, mi rostro de asombro se hizo más grande, no por algo bueno, sino todo lo contrario. Sentí el comunismo, el comunismo natural que se da en un pueblo. Un pueblo como el de “los pitufos”, todos trabajando para la supervivencia mutua. Me bajé del bus, sentí que había viajado en el tiempo. Sentí que este lo había castigado con el látigo de su ignorancia. Un pueblo quechua-hablante que estaba atrasado.

Arribé a la plaza, mire al rededor: Casas de adobe, hombres de piel cuarteada y sombrero, mujeres con ojotas y polleras, niños jugando a “la olla” con su trompo. Caminé hacia los de mi edad y estaban preparándose para un partido contra el otro caserío: la apuesta, 3 ovejas y 2 carneros.

Con 13 millones como transferencia del canon que le corresponde a ese lugar, ¿cómo es posible que el pueblo no se haya desarrollado? Ellos, a diferencia de las localidades cercanas a las minas, no se quejan de la contaminación. Existe, incluso, el programa juntos y Pensión 65; es decir, el pueblo tiene dinero líquido para inversión de obras públicas y para la mejora de la ciudad. No obstante, las palabras no son suficientes para explicar la complejidad del problema.