El deporte es, sin duda alguna, una parte esencial de la vida de muchas personas. Más allá de cómo contribuye a nuestra salud o cuánto nos divertimos practicándolo, el deporte despierta pasiones y son estas pasiones las que nos llevan a entregarle nuestro tiempo y esfuerzo. En la Católica contamos con muchos grupos de apasionados, aquellos que practican desde natación hasta basquetbol, de vóley hasta karate y demás. En esta ocasión, con el fin de lograr un acercamiento al deporte y verlo desde la perspectiva de los alumnos que lo practican en nuestra universidad, nos enfocamos en el equipo femenino de rugby de nuestra universidad: “Las Cruzadas”. Una entrevista a uno de sus miembros, Isabella Abad, quien nos dará luces sobre cómo vive un alumno de Estudios Generales Letras (EEGGLL) esta experiencia.

Letras al Mango: Hola, Isabella, ¿por qué no nos cuentas un poco de ti?

Isabella Abad: Soy Isabella Abad, recién estoy ingresando a mi tercer ciclo. Voy a Comunicaciones, específicamente a Audiovisuales. Estoy en el equipo de rugby y me consideran un wing por ahora.

LAM: Como para que la gente se vaya enterando, ¿explícanos un poco qué es el rugby?

IA: Es un deporte que inicia en Inglaterra, la mayoría de gente con la que hablas te dice: “¡Ah! Es ese que parece fútbol americano”. Y, en realidad, no (risas); esto se debe al hecho de que, por ejemplo, los pases en el fútbol americano pueden ser hacia delante. La diferencia es que en el rugby los pases son hacia atrás, creo que esa es una de las reglas más básicas. Para jugar, se forma como una línea diagonal (cuando son quince). En la Católica no es así, supongo, porque para jugar de quince tienes que tener reemplazos, o sea unos 30 jugadores y nosotras, por ahora, somos alrededor de veinte. Es por eso que jugamos con formación de siete, además de que acá en Perú hay más campeonatos con equipos de siete.

El hecho es que en el rugby se forma como una línea diagonal. Los que están al frente, en rugby de quince, son los más fuertes porque ellos van al tackle. Y, mientras la línea se va haciendo de esa forma, el de atrás, el último, es el wing quien es usualmente el más rápido porque es quien, a pesar de que pueden darle la pelota muy atrás, va a avanzar más cuando corre. Y toda la idea es que se formen dos líneas de quince personas, las que tratan de llegar a la zona del goal. Y para tú hacer el try, que es la anotación más importante, tienes que conectar piso, balón y mano.

LAM: ¿Piso, balón y mano?

IA: Sí. Puedes ponerlo de cualquier manera; es decir, puedes saltar, ponerlo en tu pecho y caer, o de otra forma, pero la idea es que se conecte tu cuerpo con el balón y el piso.

LAM: Es un deporte muy físico. He escuchado que tiene fama de ser agresivo y, por lo tanto, los que lo juegan pueden proyectar esa imagen, ¿dirías que es así?

IA: Yo no creo que sea de esa manera. Es decir, sí, hay agresividad pero eso no hace, de ningún modo, que aquellos que lo juegan sean agresivos de por sí. Es algo que se limita al campo de juego y es solo por el hecho de que en este deporte la necesitas para que robes la pelota. Es en realidad muy divertido, hay una gran satisfacción en eso de que puedes caerte muchas veces, pero tienes que levantarte. Para mí está ahí la emoción, realmente pones mucho de ti en cada juego porque no es fácil que te esfuerces tanto para caerte y quedarte ahí, donde te robaron la pelota. Por ejemplo, en el fútbol si te roban la pelota igual puedes recuperarla rápidamente, pero aquí no, aquí te cuesta muchísimo más, pero es lo bonito, porque te cuesta.

LAM: Entonces, ¿cómo así tu te iniciaste en el rugby?

IA: Fue cuando llevé Antropología con Alex Huerta, él deja un proyecto donde debemos exponer sobre un grupo de la sociedad. Es ahí donde un grupo de chicas expuso sobre el rugby femenino, presentaron lo que era, luego se enfocaron en el femenino y finalmente en el rugby femenino en la Católica. Nos pasaron fotos, videos, y entrevistaron a la co-capitana del equipo y, pues, tres amigas y yo nos interesamos muchísimo. Luego, entramos a la página de “Las Cruzadas” -así es como se llama el equipo- ,me informé y vi que justo ese día tenían entrenamiento; así que fui, me acerqué a Félix (el entrenador), quien me recibió muy bien y me dijo que si quería podía unirme al entrenamiento. En realidad, somos así, ustedes son libres de unirse al entrenamiento. Eso sí, nunca te trataremos como menos: ahí todos somos iguales.

LAM: Muy bien. Cuéntanos un poco sobre cómo es ser parte de Las Cruzadas. ¿Cuál es el ambiente del equipo?

IA: Bien, las chicas de Las Cruzadas son muy buena gente. O sea, yo creo que -porque también he llegado a conocer a otros equipos- el hecho de que estudiemos en una misma universidad nos hace apoyarnos entre nosotras. Las veces que tenía un problema y no sabía qué hacer, llamaba a alguna de mis compañeras y ellas me ayudaban en lo que necesitaba. El rugby es un juego que te genera mucho compañerismo. En sí, este deporte te une bastante. En un mes ya estás completamente integrada.

LAM: Entonces la relación con tus compañeras y tu entrenador es muy buena, son personas en las que confías plenamente…

IA: Sí, confías mucho. O sea, ese es el punto principal de este deporte. Tienes que tener mucha confianza en tus compañeras. Sobre todo en tu capitán, porque es él o ella quien presentará las quejas ante el árbitro. No es como en otros deportes en los que tú mismo vas y le gritas al árbitro, no, en el rugby le explicas a tu capitán si una situación no te parece y es él o ella quien irá a presentar las quejas. El entrenador también va a hacer todo lo posible para que el equipo funcione, para que seas más potente, para que seas más rápido y juegues cada vez mejor.

LAM: Y a nivel de competencias, ¿qué tan seguido tienen ustedes la oportunidad de participar en campeonatos?

IA: Hay un campeonato aquí que es el Wallace y se da en verano. El Wallace se empezó a hacer en playas, donde juegan solamente cinco-cinco, porque correr en arena es mucho más pesado. Luego tenemos el campeonato que está todo el año: el Metropolitano. Empieza más o menos en abril y termina en noviembre o diciembre, entonces durante todo el año los equipos van jugando. Los que ganan más seguido y obtienen más victorias son los que disputan la final.

LAM: ¿Y cómo crees que ha influido el rugby en tu vida? En el sentido académico, social, en tu rutina diaria.

IA: En lo que refiere a las notas no puedes bajar, ya que si jalas cursos entonces ya no puedes seguir jugando. Esa es una de las condiciones de la universidad; por ejemplo, alguien que esté llevando un curso por segunda vez (bica), no puede jugar ninguno de los deportes en los equipos. A mí, por ejemplo, el horario sí me resulta un poco apretado, pero creo que es mejor. Antes tenía huecos gigantes entre clases y no tenía nada que hacer y ahora tengo la satisfacción de que estoy haciendo algo con mi cuerpo y es algo bueno, porque el deporte es sano.

Por otro lado, mi rutina se ha convertido en ir a clases, hacer ejercicios y dormir. Además, te da la ventaja de ganar condición física, como cuando vas tarde a una clase y tienes que correr (risas). El rugby te da cosas buenas: disciplina, compañerismo y te ayuda a desenvolverte mejor, porque si estás en un campo y tienes que hablarle a alguien no vas a ser tan suave, no vas a tener tanta vergüenza. Te da confianza, de verdad te ayuda a perder la timidez. Y la disciplina, ¿no? Te vuelves muy puntual por lo de tus horarios de entrenamiento. Si te dicen: “hoy día entrenas a las 6 a.m. en el Bonilla” entonces, tengo que salir de mi casa a las 5 a.m. Aprendes a ser puntual. Y estas son el tipo de cosas que influyen en tu vida, para tus clases, con tus estudios e incluso con la manera en la que hablas con los profesores (como maneras de responderle que yo he visto en los salones), eso ya no lo haces.

LAM: Suena como un deporte muy interesante, además de que te da tan buenas experiencias. Siendo así, ¿por qué le recomendarías a los alumnos de la universidad que practicaran, que se unieran a uno de nuestros equipos de deporte? Es decir, ya sea rugby u otro, porque creo que es casi una cosa global ¿no?

IA: Claro, creo que a cualquier deportista le gustaría que se unieran y practicaran su deporte. Primero, yo lo veo más por un punto de salud. Tu cuerpo necesita comer bien y ejercitarse, sobre todo si eres joven. 

Por otra parte, yo incitaría a la gente a que vaya a entrenar rugby, sobre todo porque es divertido. Y no hay limitaciones, ya que hay gente que no quiere ir porque dicen que son muy “flaquitos” o muy “gorditos”, pero no hay por qué limitarse. Si eres flaco, tu ventaja es que puedes ser más rápido y sirves para hacer el try; si eres más gordito, nos sirves para el tackle. Y el rugby, un deporte que no te distingue por tamaño o peso, ya que cualquier peso o tamaño nos sirve. Creo que más que todo es un miedo colectivo el que le tienen a lo que dicen de que es un deporte muy fuerte, que te puedes hacer daño, pero no, si vas y entrenas con nosotros probablemente jugaremos contigo en el mismo concepto del rugby, pero con toques suaves, algo que a nadie le va a hacer daño. Y con la cantidad de adrenalina que van a soltar, no veo por qué no intentarlo.

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